02:55
23/04/13

El regreso de las momias a Guanajuato • Si ya saben cómo soy, ¿para qué me dejan sola? • Más de los feminicidios

El regreso de las momias a Guanajuato • Si ya saben cómo soy, ¿para qué me dejan sola? • Más de los feminicidios

Sin el Santo ni Blue Demon, pero finalmente regresan las momias a la cartelera de su museo en la ciudad de Guanajuato, luego de ¡cuatro años! secuestradas por un vivales en los Estados Unidos de Norteamérica, ante la incompetencia -casi complacencia- de sucesivas autoridades de la capital del estado.

En 2009, “gobernaba” la ciudad de Guanajuato Eduardo Romero Hicks, hermano de Juan Carlos, el exgobernador. Él fue quien le entregó al “empresario” Manuel Hernández Berlín 36 de las momias que se exhiben y dan identidad no sólo al municipio sino al estado. El gobierno municipal de la capital obtendría por la “renta” de las momias una utilidad de 240 mil dólares.

Pero no. El tipo simplemente no pagaba ni regresaba las momias. Manuel Hernández Berlín argumentaba que en su exposición itinerante las momias no tenían el éxito de taquilla presupuestado -¡por favor!-, así que no había manera de liquidar en buena forma el acuerdo. El Ayuntamiento capitalino inició un viacrucis legal que parecía no tener fin, para recuperarlas.

El caso es que, sin ganancias, pero enteras -hasta donde se sabe-, las 36 momias llegaron el domingo al aeropuerto internacional de la ciudad México, en un vuelo de carga procedente de Detroit, Michigan, en los EUA, y ayer por la noche se esperaba su arribo a Guanajuato capital. El alcalde de Guanajuato, Luis Fernando Gutiérrez Márquez, ofrecería una rueda de prensa para dar a conocer el estado que guardan los “cuerpos áridos”, la que, dicho sea de paso, es una expresión horrenda.

Regresan con sus hermanas, para sumar 110, las momias de cinco infantes: Magnolia, Margadela, Margarita, Gilberto y Marquito.

Las de los adultos, hombres, Jesús, Arturo, Noé, Javier, Roberto, Eduardo, Simón, Víctor, el Minero 1, el Minero 2, Gregorio y Edgardo.

Y las mujeres momias Lolita, Míriam, Diana, Laura, Gracia, Cristi, Tere, Claudia, Gloria, la Bruja, Ara, Mónica, Sarita, la Chimuela, Monserrat, Agrado y Mirna -¿ah, verdad?-. Serán exhibidas de manera gratuita unas dos o tres semanas.

“El regreso de las momias” no exime a su exhibidor del pleito legal que las autoridades capitalinas del estado le entablan por algo así como seis millones de pesos por la larga, larga gira. Que pague, pues.

SI YA SABEN CÓMO SOY, ¿PARA QUÉ ME DEJAN SOLA?

Ya se disculpó la diputada “perredista” Georgina Miranda Arroyo, por sus declaraciones del jueves pasado en las que satanizó la eventual aprobación de las uniones legales de parejas del mismo sexo y el todavía más eventual derecho de adopción de hijos de parte de estas.

A la coordinadora del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en el Congreso de Guanajuato, la llevaron a una rueda de prensa para que hiciera patente su disculpa pública.

Ahí, dijo que siempre no. Que no pensaba lo que piensa. Hasta asumió que en el Partido de la Revolución Democrática trabaja por todas las causas populares y por los derechos humanos, en especial de las minorías y de los grupos más vulnerables.

No había de otra, después de la filípica que le recetó la diputada federal guanajuatense Martha Lucía “Malú” Mícher Camarena, nada menos que presidenta de la Comisión de Equidad de Género en la cámara baja del Congreso de la Unión y de que comités perredistas como el de León exigieran que al menos le quitaran la coordinación de la fracción en el Congreso estatal.

Esto último no va a suceder porque el esposo de doña Miranda es Fernando Arredondo, tres veces exalcalde de Valle de Santiago y cercanísimo, favores de por medio, del líder estatal del partido del sol azteca en Guanajuato, Hugo Estefanía.

En una de esas, la iniciativa de Ley de Sociedades de Convivencia que presentaron los priistas en voz de su diputada Érika Arroyo sale del cajón de los asuntos importantes y es presentada para su discusión en el Pleno; antes, dicen los diputados, hay que analizar los cambios que tendrían que hacerse al Código Civil del estado, para que sea viable.

Como quiera que sea, la manifestación del jueves cumplió, a medias, su cometido de distraer la opinión del respetable, sumergido en la polémica del número de feminicidios en el estado y la pertinencia o no de la solicitud de una alerta de género para Guanajuato.

Cosas de la política y de la estatura política de los políticos de por acá, lo que se calculó como un reto de argumentación para el PRI derivó en una comedia de equivocaciones en el PRD. Dios los bendiga.

MÁS DE LOS FEMINICIDIOS

La discusión no se va a agotar, por más que escondan la cabeza. Del Estudio Nacional sobre las Fuentes, Orígenes y Factores que Producen y Reproducen la Violencia contra las Mujeres, que se presentó en el Senado de la República -lo presentó Lía Limón, subsecretaria de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación-, pueden extraerse números agobiantes.

Únicamente 19 estados de la República han tipificado el delito de feminicidio en su código penal -Guanajuato no-.

Los expertos reconocen que una de las causas que derivaron en el aumento de feminicidios fue la “guerra” particular de Felipe Calderón contra el crimen organizado. Las agresiones a las mujeres pasaron de los golpes a las armas de fuego que terminaron con su vida. La “guerra” de don Felipe, más la impunidad proverbial en México.

En el estudio, nueve estados registran una tendencia al alza en los feminicidios, aunque no los llamen así: Chiapas, Chihuahua, Distrito Federal, Durango, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa y Sonora.

Las zonas más afectadas son el noreste -Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango y Zacatecas-, con aumentos hasta del 400 por ciento, y la del noroeste -Sonora, Baja California, Baja California Sur y Sinaloa-, con aumentos por ahí del 200 por ciento.

Cosas de la periodicidad, el estudio no contempla en los primeros nueve lugares, ni al estado de México ni a Guanajuato, tan de moda en estos días, a propósito del tópico.

De 2005 a 2010, la tasa de homicidios por cada 100 mil mujeres pasó de 1.4 a 1.8 muertes en Guanajuato. En 2006, ocurrían en promedio 1.6 homicidios de mujeres cada mes, mientras que en 2012 se registraban ya 5.1 mensualmente.

En el Edomex, la tierra del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, donde fue gobernador, el delito se tipificó en 2011. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio reportó que de 2005 a 2010 hubo 1003 presuntos casos de feminicidio, sin registro de responsables detenidos.

LA JAULA

¿Es broma? Javier Lozano quiere ser presidente de México.

Discípulo de Pedro Aspe en la Secretaría de Hacienda en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari; contralor general corporativo de Petróleos Mexicanos en el gobierno zedillista; apoyador del candidato presidencial priista Francisco Labastida, Javier Lozano, panista, quiere ser presidente de México.

Es en serio, Lozano quiere ser presidente de México.

Comentarios y quejas: tigresdepapel1@gmail.com y @FPacomares.

Escuche el noticiero ¡De palabra!, en el 95.9 FM de Radiorama, de lunes a viernes, de 7:30 a 9:00 horas. 

Comentarios