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23:51h. Martes, 25 de Junio de 2019

¿Por qué juegan en la CDMX con los #DerechosCulturales?

Gaby Osorio - Comisión de Derechos Culturales de la CDMXx
Gaby Osorio - Comisión de Derechos Culturales de la CDMXx

“Señores, lamentamos decirles que fabricaron dos grandes sillas, con espíritu de ebanistas, pero están sentados en el suelo…”

 


Hace un par de años fue promovida por todo lo alto la aprobación de la denominada Ley de los Derechos Culturales de los Habitantes y Visitantes de la CDMX. De forma por demás absurda, estableció la creación de un Instituto de los Derechos Culturales (el cual no tenía sentido, considerando la existencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la propia Comisión de los Derechos Humanos de la CDMX). Sin embargo, fieles a su espíritu sobrerregulador y a la promoción discursiva de sus relatos, siguieron adelante. 

Otorgaron a dicho Instituto, facultades que no tiene ni la CNDH, tales como la calidad de vinculante en sus recomendaciones. Sí, los legisladores que elaboraron la Ley, decidieron establecer un procedimiento de queja en el Instituto de los Derechos Culturales, “diferente” al de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX y al de la CNDH.

Pero ahora que son gobierno, desde la presidencia de la Comisión de Derechos Culturales, la Diputada Gaby Osorio, quien preside el órgano congresional, quiere echar marcha atrás y eliminar esta facultad. Reconoce que se extralimitaron, que hay duplicidad de funciones entre el Instituto de los Derechos Culturales, dependiente de la Secretaría de Cultura, y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, debido a que ambos organismos resuelven conocer de quejas. ¿En serio? Debería saber que eso fue justo lo que se dijo en su momento, pero no escucharon.

De tal forma que, el Instituto de los Derechos Culturales cuenta con efectos vinculantes en las resoluciones de sus quejas, mientras que las resoluciones de la Comisión de Derechos Humanos local no tiene efectos vinculantes, sino indicativos, igual que la CNDH.

El artículo 13 de la Ley dice que toda persona, grupo o comunidad cultural tiene legitimidad para ejercerlos (sic) recursos que se enuncian, con el objeto de demandar el cese de cualquier transgresión a sus derechos culturales, exigir su plena vigencia y el resarcimiento del daño causado:

a) Recurso de queja ante el Instituto, mismo que la recibirá, substanciará y resolverá;

b) Recurso de queja ante la Comisión; y

c) En el caso de la queja ante la Secretaría, éste deberá apegarse al procedimiento establecido en esta Ley.

Si los diputados de la CDMX reculan y deroga este artículo, cancelarán un importante mecanismo para garantizar el respeto y ejercicio de los derechos humanos, como bien ha afirmado la diputada Margarita Saldaña, pues además afectaría a pueblos y barrios originarios que en esta misma Ley tienen el recurso para que se obligue a las autoridades a respetar sus manifestaciones y patrimonio culturales. Considérese además, que no hay constancia de que se hubiera realizado la consulta previa a los pueblos y barrios originarios, en términos del Artículo 59, Apartado B, numeral 8, de la Constitución Política de la Ciudad de México. De verdad los desconocemos; el impulso a los derechos culturales y el respeto a las comunidades originarias eran dos de sus pilares fundamentales.

Estarían pues, derogando un importante mecanismo de exigibilidad para el cumplimiento de sus derechos culturales, como es un recurso de queja de carácter vinculatorio.

El artículo 12 dice que los pueblos y barrios originarios, así como los productores culturales populares, tienen derecho a la protección de sus saberes ancestrales, así como a la salvaguarda de sus costumbres, diseños, arte y artesanías en general, música, lenguas, rituales, festividades, modos de vida, arte culinario y de todo su patrimonio cultural material e inmaterial. El Gobierno, por medio de la Secretaría y el Instituto, desarrollará los mecanismos, programas e instrumentos legislativos para proteger los derechos de los pueblos y barrios originarios y de su enorme patrimonio cultural. 

Los legisladores de la CDMX deben saber que esto representa una medida regresiva en la garantía de los derechos culturales.

¿A qué teme Morena en la Cámara de la CDMX al no querer garantizar los derechos culturales de manera efectiva? Para colmo, el titular del Instituto, que hasta hace unos meses violaba derechos culturales en el metro, no sabe de qué va esta discusión. Cambiaron el nombre de la Comisión de Cultura por el de Comisión de Derechos Culturales, lo presumieron también por todo lo alto, como se puede apreciar en la foto; crearon un Instituto con atribuciones mayores a cualquier comisión del país; y sin embargo no son capaces de respetar los derechos culturales de los artistas urbanos del centro histórico. Señores, lamentamos decirles que fabricaron dos grandes sillas, con espíritu de ebanistas, pero están sentados en el suelo.