Congreso de la lengua

"El VIII Congreso de la Lengua fue clausurado el pasado 30 de marzo en Córdoba, Argentina..."

Congreso de la lengua

El VIII Congreso de la lengua fue clausurado el pasado 30 de marzo, en Córdoba, Argentina. En esta ocasión, después de cuatro días de trabajos, de discusiones, de encuentros y desencuentros, finalizó la actividad tanto de académicos de las 23 instituidas en los países de habla hispana, como de interesados en el instrumento que une y facilitan la comprensión de 570 millones de personas en el mundo. Este tipo de reuniones son foros de reflexión sobre el idioma español. En ellos se discute la situación, problemas y retos de la lengua. Todo ello para continuar con esa unidad.

En esta ocasión el desencuentro lo acaparó la solicitud del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde México pidió al rey de España que se disculpara por la Conquista. El tema en específico lo abordé la semana pasada.  Sin embargo, en coincidencia con lo dicho por mí en esta columna, Mario Vargas Llosa dijo que López Obrador debía hacerse la solicitud a sí mismo. Es decir que somos quienes tenemos apellidos de los españoles conquistadores los que debemos disculparnos. Por supuesto que se refirió a los actuales mestizos.

A pesar de este aspecto, el encuentro estuvo encabezado por el humor. Personajes del espectáculo como Les Luthier y Fontanarrosa, ampliamente conocidos por los hispanohablantes, hicieron gala de un manejo y dominio del idioma con tal gracia que pusieron la cereza al encuentro.

Les Luthier no se presentó completo desafortunadamente: Marcos Mundstock le fue imposible viajar por razones de salud. No obstante, envió un video en el que dio cátedra del manejo del idioma. Su video inició por el clásico «Estimado público» y precisó haber usado, ‘estimado’ porque  dijo que los organizadores supusieron que el aforo de presentación de su video sería ante 800 personas, número estimado días antes, justo cuando grabó el video. Es decir, que desde el inicio marcó que su intervención se basaría en el uso de distintos sentidos de las palabras, tanto fonética como polisemánticamente, lo que ha caracterizado al humor de Les Luthier en sus ya prácticamente cincuenta años de éxitos ente distintos públicos de habla hispana.

Fontanarrosa, por su parte, abordó el tema de las malas palabras. Y se preguntó por qué las califican así: «¿Acaso son malas porque le pegan a las otras? Desde luego que esto sucede porque el que las escucha siente un fuerte golpe. Ellas no ejercen la violencia en sí mismas, sino que somos nosotros los que les asignamos ese papel. Algunas de ellas en unos países son comunes, pero en otras tienen un impacto tal que destemplan a quien las escucha. ¿Por qué, entonces, el aumentativo, es decir, palabrotas? No son más grandes que otras. También observo que les llaman subidas de tono. En ocasiones se gritan, pero mantienen la misma tonalidad que caracteriza a la persona que la emite». El caricaturista, de nacionalidad argentina, concluyó que en realidad son un enorme aporte al idioma porque permiten la riqueza expresiva, tan necesaria para los seres humanos más cuando hay afectación emocional.

El Congreso fue cerrado por la escritora argentina cordobesa María Teresa Andruetto. En ella se conjuga el espíritu plural de la lengua pues mantiene una postura contraria a muchas de las directivas de los Académicos de la lengua. No obstante, su postura y aportación fue sumamente reconocida. Los escritores siempre se han caracterizado por romper los cánones, a ello invitó a quien escribe, a buscar nuevas formas expresivas. Un encuentro rico en múltiples sentidos. 

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