Final apertura 2019: hasta la última instancia

"Por lucha y entrega no quedó: digno cierre de torneo y cuadros cuyas aficiones se pueden sentir plenamente orgullosas del esfuerzo desplegado..."
Final apertura 2019: hasta la última instancia

Llegaron los equipos que ocuparon el sexto y octavo puesto en la liguilla, ambos con plantel de sobra y directores técnicos con experiencia para enfrentar estas instancias. La casa pesó a favor de los locales y tanto los marcadores como los desafíos terminaron siendo los mismos: después de los 210 minutos disputados el balance fue equilibrado, dominando por lapsos cada uno de los conjuntos, desperdiciando algunos pasajes en los que pudieron incrementar la ventaja y salvando el barco cuando la tormenta estaba encima para mantenerse a flote en la contienda. Por lucha y entrega no quedó: digno cierre de torneo y cuadros cuyas aficiones se pueden sentir plenamente orgullosas del esfuerzo desplegado. Es la quinta ocasión en la que el equipo que entra en el octavo lugar resulta campeón.

Desperdiciando la superioridad numérica

El trámite del partido inició parejo, con ambos equipos en lo suyo presionando en la parte alta del rival; paulatinamente, el Monterrey fue inclinando la cancha a su favor, generando mayor inquietud que el América y provocando algunas llegadas con cierto peligro. La visita no renunciaba a ir al frente y también tuvo sus acercamientos, hasta que hacia el final de la primera mitad se fueron adelante cuando Rodríguez terminó de meter la pelota en propia puerta ante un disparo de Viñas. La reacción fue inmediata y arañando todavía el tiempo de la primera parte, Medina emparejó el marcador salvando el juicio del VAR y recuperando la confianza para su equipo de cara al siguiente lapso.

La segunda mitad, en términos de espectáculo, se vio afectada por la pronta expulsión de Córdova (también con intervención justa del VAR), dejando a los capitalinos con un hombre menos: la inferioridad numérica, conforme pasaban los minutos, no se notaba con claridad. Extrañamente, los norteños no parecían darse cuenta de la ventaja y seguían jugando como si hubiera paridad en el número de hombres, arriesgando poco y mostrando limitada creatividad al frente, salvo algunos disparos de media distancia que no alcanzaban su objetivo. En un contragolpe, cerca estuvieron las Águilas de anotar el segundo pero fue Funes Mori, en el ocaso del partido, quien le dio el triunfo a los Rayados con una soberbia chilena ejecutada en un palmo de terreno que hizo olvidar la inoperancia de los minutos anteriores.

Desperdiciando el dominio

La consigna para el Monterrey en el estadio Azteca era controlar los primeros embates que seguramente el América iba a lanzar apenas sonara el silbatazo inicial. No fue así: el dominio abrumador pronto rindió frutos para los de Coapa vía gran disparo de media vuelta de Viñas para empatar rápidamente el marcador global. La andanada no cejó: los locales aprovechaban un planteamiento demasiado cauteloso de la visita y adelantaba líneas, metiendo el juego en el campo del rival, que no atinaba a conectar carriles ni circuitos. Vendría un segundo tanto al ’25 que fue bien invalidado con el apoyo del VAR (aunque después falló al no marcar un penal a favor de los anfitriones), pero lejos de amilanarse, las Águilas siguieron dominando a placer y cerca del final del primer tiempo, Sánchez aprovechó un mal rechace para acomodar su disparo pegado al poste y sentenciar la ventaja parcial.

Para el complemento, la tónica empezó igual hasta que los cambios enviados por Mohamed empezaron a rendir frutos, a diferencia de los ordenados por Herrera. El América empezó a mostrar cierto conformismo o exceso de confianza y dejó de meter el acelerador, situación que aprovechó muy bien el Monterrey para despertar del letargo y empezar a jugar, a partir del minuto ’70, como si en efecto se tratara de una final. A quince del término, una abanicada de Jorge Sánchez le dejó la pelota a Pabón quien sirvió a Funes Mori para que solo empujara la pelota y empatara el global. Paradójicamente, el resto del tiempo regular fue ahora dominado por los visitantes, quienes ganaron en confianza olvidando el cansancio del Mundial de Clubes y se lanzaron en busca del gol de la diferencia: cerca estuvieron de lograrlo pero el tiempo se agotó.

En los tiempos extra se presentaron un par de llegadas y mucho pundonor por parte de ambas escuadras, pero las redes no se movieron. La última instancia se hizo presente cual fiel reflejo de la equilibrada final que nos regalaron estos dos equipos. Dos buenos porteros atraían los reflectores (cada quien detuvo de gran forma un penal) y uno por uno, los jugadores que asumían el compromiso para cobrar. Guido Rodríguez, el mejor jugador del América en el torneo, tuvo el infortunio de fallar, al igual que Castillo, mientras que Aguilera y Dos Santos convirtieron; por el Monterrey, Medina erró y Janssen, Funes Mori, Sánchez y Vangioni sellaron el 4-2 definitivo. Rayados logra su quinto título después de un inicio de temporada con muchos problemas: al igual que en el partido de vuelta, supo levantarse y recuperarse para alcanzar el objetivo paso a paso.

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