Torneos continentales 2021 [XIV]: La Eurocopa inicia 8os de final • Fernando Cuevas

“Dos partidos que continuaron con buena manufactura el espectáculo ofrecido en la primera fase…”

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Torneos continentales 2021 [XIV]: La Eurocopa inicia 8os de final • Fernando Cuevas

En esta entrega seguimos con los torneos futboleros, ahora centrados en la Eurocopa y el inicio de los octavos de final. Descanso en tierras sudamericanas.

EUROCOPA (XIV): EMPIEZAN LOS OCTAVOS

Dos partidos que continuaron con buena manufactura el espectáculo ofrecido en la primera fase. Uno se resolvió en la segunda parte y el otro se tuvo que ir hasta más allá de los noventa minutos regulares.

Explota la dinamita

Después de todas las tribulaciones vividas, la selección de Dinamarca se presentó en la siguiente fase ante Gales, en un partido que en principio se antojaba equilibrado en Ámsterdam. Primero fueron los británicos quienes se anunciaban en la puerta con peligro, encabezados por Bale, y después los escandinavos empezaron a empujar con más fuerza, provocando múltiples tiros de esquina, reflejo de la presión que rindió frutos al 26’, cuando en buena combinación, Dolberg lanzó disparo colocado que se incrustó vistosamente en el arco rival. Los siguientes veinte minutos fueron también para los daneses, a quienes el gol los motivó para seguir al frente, lejos de retrasar líneas o especular con la ventaja, mientras que los galeses parecían un poco desconcertados por el gol en contra.

Así continuó la segunda parte, en la que rápidamente los nórdicos ampliaron la ventaja en una jugada derivada de una probable falta y un posterior mal rechace, retomado por el propio Dolberg, después saliendo de cambio, para sumar su segundo tanto del día. Reacción de los vestidos de rojo, empezando a tener más la pelota y arribar al otro lado, aunque sin poner en contingencia suficiente a sus émulos, quienes ya llegaban menos pero todavía en forma amenazante, por lo que era más probable ver el tercero que la disminución de la diferencia, tal como confirmaron Mehle, con recepción, quiebre y disparo implacable, y Braithwaite sobre la hora, para anidar el cuarto. Los cambios no modificaron el curso de los acontecimientos, como tampoco la expulsión de Wilson hacia el final, y Gales se despidió del torneo tras una digna participación, llegando a donde se esperaba.

Forza más allá del tiempo

Una agradecible postura de Austria en Wembley, buscando la posesión y el territorio rival, sabiendo que la excesiva cautela ante Italia significaba una derrota casi segura. Así fueron los primeros quince minutos, escenificados de igual a igual. A partir de la primera llegada en forma de la Azzurri, salvada por el portero, el dominio se fue cargando hacia un lado, con los austriacos abandonando poco a poco sus intenciones hacia delante para sostener la resistencia en defensa, salvo una llegada que se perdió en el cielo. Algunos remates seguían funcionando como avisos, incluyendo un disparo de Immobile que se quedó en el poste, pero no terminaban alcanzando el preciado objetivo. Ambos equipos se veían comprometidos con sus correspondientes tareas, ya sea cubriendo espacios o abriéndolos, según el caso.

La segunda mitad inició como una continuidad del desarrollo de las acciones, con los italianos intensificando la presión alta ante la insistencia de los austriacos de salir con pelota controlada, poniéndola en riesgo por momentos, aunque también animándose a ir rumbo a puerto contrario al grado de lograr un tanto anulado por el VAR dada la posición adelantada de Arnautovic. Los de azul vivían momentos de cierta barahúnda, como no la habían experimentado en el certamen, provocada por la dinámica de los austriacos, sobre todo en medio campo. Los minutos finales del complemento transcurrían sin que se percibiera un clima propicio para que alguno de los dos pudiera romper el cero, al fin prevaleciendo en el tiempo regular para dar paso a media hora más de juego.

En los tiempos extra, como cabría esperar, la condición física se convertía en una de las variables importantes para inclinar el partido, así como la fortaleza mental. Fueron los italianos quienes arribaron primero a la cabaña contraria por conducto de Chiesa, repitiendo la dosis de inmediato pero ahora sí mandando la pelota en la red, tras controlar el servicio de Spinazzola y recortar con solvencia. Reaccionaron con enjundia los del equipo Maravilla y se lanzaron a buscar el empate, dejando espacios atrás que fueron aprovechados por el contrario: Insigne encontró el ángulo en tiro libre, pero el portero llegó justo al encuentro del balón, para que poco después, Pessina tomara la esférica en el área y con tiro cruzado pusiera el segundo en la cuenta.

Dos cambios mandados por Mancini respondiendo en el momento justo. En el segundo tiempo extra, Austria se negaba a aceptar su derrota y seguía luchando, rompiendo el partido y provocando buena actividad en ambas áreas, ya sea por la presión ejercida o por dirigidos contragolpes. Tuvieron para el descuento los de rojo hasta que en tiro de esquina cobrado a primer palo, Kalajdzic se anticipó para peinar el esférico y meterlo a portería por un rincón desconocido, de paso rompiendo la racha del equipo italiano de 12 partidos sin recibir gol. Gran espíritu de los habitantes de este antiguo reino del este, expresado en el esfuerzo a pesar de ir en desventaja por dos anotaciones a falta de un tiempo extra. Otra honorabilísima despedida del torneo.

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