Feminicidios: semana negra • Post informes

Feminicidios: semana negra • Post informes

Feminicidios: semana negra

En la semana que concluye, la investigación profesional, ágil, atinada de cuatro periodistas de El HERALDO DE LEÓN, Julio Salas, Coco Márquez, Rebeca Segura y el reportero gráfico, Miguel Castro, reveló que la procuraduría de justicia del estado de Guanajuato ocultó durante nueve días un feminicidio cometido en esta ciudad.

La investigación hizo más: develó los alcances de algunos especímenes del gobierno de Guanajuato, que creen ayudar así al gobernador Miguel Márquez, sin reparo de agraviar profundamente a la sociedad: ocultar la comisión de esos delitos equivale a hundir la cabeza en la tierra, cual avestruz vulgar. De todos modos los vamos a encontrar.

Escuece la historia de final trágico, de Laura Patricia Vázquez Aguilar, muerta a los 31 años de edad a manos de su marido, de quien se había distanciado, un ex policía auxiliar de nombre Miguel Ángel Castro Rocha. Lo había denunciado “n” veces por violencia intrafamiliar y ninguna autoridad, nadie, hizo maldita la cosa. Y a su muerte, todavía tuvieron la desvergüenza de ocultar los hechos.

En los últimos cinco meses de su vida, Laura Patricia fue de la privación ilegal de la libertad a los golpes. Así, hasta morir estrangulada por su pareja. Su madre, Geraldina Aguilar, tiene miedo. “No me quiero exponer a ser una muerta más, pero tampoco quiero que otras mujeres se dejen golpear; si hoy le sirve a las muchachas la muerte de mi hija para remediar sus vidas, entonces bendita muerte, aunque a mí me duela hasta el alma…” Ni así lo entiende el gobierno.

Laura Patricia fue asesinada el domingo 22 de septiembre. Como corresponde, actuaron los paramédicos, los policías municipales, los ministeriales, el agente del Ministerio Público, se inició la averiguación previa, se consignó a un juzgado penal al presunto…, y sólo hasta el martes primero de octubre, las autoridades, reconocieron los hechos.

Y es que en la fecha del crimen, los portales digitales y los diarios daban cuenta de otra agresión a una mujer, de la que nos ocuparemos más adelante. El día previo, el sábado 31 de septiembre, las mujeres habían marchado de manera simultánea en cinco ciudades del estado de Guanajuato en demanda de garantías. El gobierno se hizo chiquito, entró en pánico y ocultó el feminicidio. Así, aunque en el estado no le otorguen la categoría de delito autónomo.

-“Mucho café, mucho cigarro, mucha plática pero nada de atención…”, llora la madre de Laura. ¿Por qué no dijeron nada?, recriminó a este columnista en su momento, con entereza y razón.

Laura y Miguel Ángel habían perdido a un bebé. Ella abortó porque se cayó de las escaleras. Miguel Ángel contó a la familia que había sido un “borrachazo”. Él la había empujado.

Ya había estado casado. Tuvo un divorcio necesario por violencia intrafamiliar. Perdió la custodia de su hijo: Ni siquiera tenía derecho a verlo. Se casó con Laura y tuvieron una hija. Perdió el control. En junio, la familia de Laura Patricia denunció en cuatro ocasiones a Miguel Ángel por violencia intrafamiliar en la Agencia de Delitos Sexuales y de Violencia Intrafamiliar. Cuatro veces los mandaron a la Subprocuraduría. Los atendieron en el Ministerio Público Número V y mandaron citatorios conciliatorios. Nada más. En julio ella se fue. En septiembre, murió.

Los peritos encontraron el cuerpo de Laura tirado en el piso, semidesnudo, la cintura hacia abajo, las piernas abiertas. Miguel tenía las llaves y su celular. Lo detuvieron, lo consignaron y se callaron.

Mientras la prédica del procurador Carlos Zamarripa encuentra eco en sus incondicionales, en Guanajuato han muerto 56 mujeres en lo que va del año, pero el señor reconoce a únicamente nueve de esas muerte como feminicidios. Y el Gobierno guanajuatense se niega una y otra vez a solicitar a la federación que decrete una Alerta de Género en el estado.

Laura, murió. Otra mujer, María de la Luz Salcedo Palacios, sobrevivió a su agresor…, y topó con las “justicia”. La procuraduría decidió una calificativa endeble, una juez impune la aceptó y la intimidad de Lucero fue expuesta en esa vacilada en la que resultaron los juicios de oralidad. El patán que la golpeó fue puesto en libertad.

Los ciudadanos, se hartan:

-Ocultar un feminicidio por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado, fue un golpe contra la propia autoridad del Gobernador Miguel Márquez Márquez, alerta Silvina Román, de la agrupación “Ayuda a Mujeres Violentadas”.

Vamos, lo dice más claro: “Carlos Zamarripa y Álvar Cabeza de Vaca, promueven acciones en contra del Crimen Organizado y las difunden por todos los medios masivos de comunicación, pero cuando se trata de una muerte de una mujer guardan silencio.”

Más: “¿Cuántos casos más nos ocultarán a la sociedad?, o mejor dicho, que el Procurador explique el verdadero motivo de su silencio, ¿a quién encubre?, ¿por qué tratar de ocultar un asesinato?”

Norma Nolasco, del Grupo Unido de Madres Solteras A.C., exige, ya, acciones de prevención del maltrato y violencia hacia las mujeres, para evitar las muertes: “Que se le dé seguimiento a cada uno de los casos de las mujeres que van y denuncian la violencia…”

Otras dos mujeres, Érika y María Teresa, cuentan que vivieron violencia intrafamiliar durante 12 y 20 años, respectivamente:

-Ericka: (su marido) la limitaba incluso en el agua, alimento y vestido; la mantenía en su casa y sólo salía a la calle por los niños. “Yo llegué  muy mal, muy golpeada y me sentía una muerta en vida.

-María Teresa: (su marido puso a sus hijos en su contra) les decía que ella trabajaba de prostituta y que el alimento que llevaba a la casa era basura. Su hija se fue a vivir con su pareja y a ella también le pegaban.

La madre de Laura, Geraldina, exige: ¡Ya basta!: “las mujeres no somos para que nos maten…”

Y Lucero, una sobreviviente, le dice a la juez: “…, perdón por hacerle perder el tiempo”

Así está Guanajuato, todo lo demás es rollo.

Post informes

Concluyó la temporada de Informes y salvo el caso patético del municipio de Uriangato, donde las grillas internas impidieron rendirlo al alcalde panista Luis Rosiles, no hay mayores novedades en el frente.

Otra vez, son los ecos del Informe en León, el de la alcaldesa priista Bárbara Botello los que concilian la atención a la hora del postre.

En la semana le contamos aquí de la escaramuza verbal entre la alcaldesa y el equipo del gobernador Miguel Márquez, en concreto del secretario de desarrollo social Éctor Jaime Ramírez, quien se permitió declaraciones nada caballerosas respecto a la jefa de la comuna.

En fin, fingiremos que ese es un episodio concluido y que las partes optarán por ver hacia adelante.

Pero el dulce es el que promete. Los regidores de la fracción panista en el cabildo saltaron, o les ordenaron saltar al escenario, con un objetivo que tiene cargo, nombre y apellido: Martín Eugenio Ortiz García, el secretario del Ayuntamiento.

A decir de los ediles blanquiazules, Martín Ortiz fue el orquestador de la rechifla a Éctor Jaime, durante la ceremonia del Informe de Bárbara. La acusación difícilmente se sostiene por algún lado, pero los regidores panistas ya eligieron tema.

Es más, al calor de la declaración a la prensa, el coordinador de los panistas en la mesa de decisiones de la ciudad, el médico Javier Ayala, dijo de plano que no aceptarán a Martín como un interlocutor valedero. La verdad, parece demasiado remedio para no conocer la enfermedad, pero cada quien elige su estrategia.

En el trasfondo se adivina fácilmente la mano del partido. Si usted cree que es la de Alfredo Ling, corre el riesgo de acertar. Los panistas ven a Martín Ortiz, definitivamente perfilado a la candidatura priista a suceder a Bárbara Botello. En el horizonte otean aún a otro médico, Ángel Córdova quien, fiel a su biografía, apostaría a un dedazo del CEN tricolor, que difícilmente saldría acá sin raspaduras. El caso es que en futurismo albiazul ya se vieron: Martín Ortiz versus Humberto Andrade.

Así que en la visión prehispánica de la política que tiene don Ricardo Alfredo Ling Altamirano, hombre, pues hay que comenzar a debilitar al adversario. Sí, desde ahorita. Si el otro hace campaña, pues nosotros hacemos contracampaña.

Y es que a los panistas no les cuadra, y así lo dicen, que el secretario del Ayuntamiento sea cada vez más visible en los actos públicos, la alcaldesa lo presente como un personaje distinguido y, de hecho, se le cree una agenda que los azules estiman que no le corresponde: las Ferias de Servicios, para acabar pronto.

Bueno, la verdad es que los azules no estarían tan desencaminados en ese sentido. Martín Ortiz ha sabido capitalizar, pian pianito, los espacios que le acomodan. ¿Viola la ley? No. ¿Es políticamente, correcto? Eso hace rato que se acabó. ¿Tiene derecho? Definitivamente, sí.

El asunto  es que los panistas han decidido dirigir contra él sus baterías: le apuesto doble contra sencillo que ese será el tema de la rueda de prensa de los lunes de Alfredo Ling, quien, para variar, se tirará al piso, hará dos marometas y exigirá que a Martín lo metan en cintura. A ver quién le hace caso.

La Jaula

El gober del estado anda en Atlanta, Georgia, los EU. Márquez fue a la reunión del Consejo Directivo del Instituto del Migrante.

La presencia del gobernador Márquez, tiene como objetivo fortalecer las obras, programas y acciones que se realizan con los migrantes guanajuatenses en beneficio de sus familias y comunidades de origen.

En la III Reunión del Consejo Directivo del Instituto del Migrante, participaron líderes de la comunidad mexicana en la Unión Americana.

El gober aprovechó para presentar las ventajas competitivas de Guanajuato para la atracción de inversiones y se reunió con el gobernador de Georgia, Nathan Deal; alcalde, Karim Reed y el Cónsul de México en Atlanta, embajador Ricardo Cámara.

Aprovechó para tener acercamientos con empresarios originarios de Guanajuato y de otros estados, para impulsar alianzas estratégicas en materia de desarrollo de proyectos productivos y empleos.

Resultados, a la espera.

Comentarios y quejas: tigresdepapel1@gmail.com y @FPacomares

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