miércoles. 28.09.2022
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Profeco: el paraíso de la simulación • Colonos en sus marcas • IFAI

Profeco: el paraíso de la simulación • Colonos en sus marcas • IFAI

Profeco: el paraíso de la simulación

Luego del affaire de #LadyProfeco, en la Procuraduría Federal del Consumidor se quieren poner serios, pero ni ellos se aguantan la risa.

Su director general, Alfredo Castillo, dijo el mes pasado que la Profeco sancionó a 35 agencias de autos entre ellas Ferrari, Maserati, Ford, BMW, Audi y Jaguar por cometer diversas irregularidades comerciales, como las de no exhibir los precios y carecer de un contrato de adhesión registrado ante la autoridad.

Que ya se han verificado 108 agencias y se suspendieron 35, que se hicieron acreedoras a multas que van de los 60 mil a los 400 mil pesos. Castillo, dice que: “El mensaje es que no importa que sean poderosas”. Ajá.

Acá en Guanajuato, según la estadística que hicieron difundir a Miguel Márquez en su primer informe de gobierno, la delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor, habría realizado durante 2012 en el estado, 3 mil 397 visitas de verificación, en las que levantó mil 13 actas de violación.

Los tres giros más visitados: las tortillerías, con 383; las zapaterías, con 340 visitas; y los negocios de abarrotes con 323.

Respecto a las actas de violación -que derivaron en multas-, según se subraya en el documento: los abarrotes, con sus 323 visitas y 124 actas; los negocios de venta de gas LP, 218 y 82 actas; y las pollerías, a las que visitaron en 125 ocasiones y aplicaron 51 actas.

Las sanciones: a las gaseras se les multó por un total de un millón de pesos; a las gasolineras, con 440 mil pesos; y a las tiendas de autoservicio con 280 mil pesos.

Por sus dimensiones, de la ciudad de León se recibieron 3 mil 80 quejas; a nivel estatal se conoció de 5 mil 725 inconformidades de los consumidores.

En las cuentas alegres de la Profeco, su delegación Guanajuato recaudó 3 millones 163 mil 772 pesos en multas a negocios abusivos durante el 2012. Cuentos.

La Procuraduría Federal del Consumidor, aquí y en Zacatecas, no tiene ni la menor idea si se recaudó un centavo, por las multas que tan diligentemente aplica.

Es simple. La Profeco carece de facultades para cobrar las multas. En virtud de ello mediante convenios de colaboración en materia fiscal entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la SHCP, y los Estados, las actas de las sanciones se derivan a las Tesorerías municipales que correspondan, de acuerdo al domicilio fiscal del proveedor sancionado, para que éstas procedan a su cobro.

Ah, y eso una vez que, conforme a derecho, se agoten los recursos de defensa que promueva el sancionado, inclusive contra los actos de procedimiento administrativo de ejecución.

En el papel, el 90 por ciento del producto de las sanciones, sería para los municipios, el 8 por ciento para la autoridad estatal y únicamente el 2 por cierto correspondería a la Federación. Pero no se cobran.

Ya será cosa de preguntar en la semana al tesorero municipal, Roberto Pesquera, pero en términos generales, en ninguna parte de la República llega a cobrarse siquiera el 10 por ciento de las multas millonarias con las que se adorna la Profeco.

Con todo lo que le gusta a los gobiernos allegarse dinero, la gravedad del punto no es la ineficacia recaudatoria, sino la falta de ejemplaridad de la sanción: si no hay que pagar las multas, a ver cuándo paran las conductas abusivas.

Todavía la semana anterior, en labor de cabildeo, el director de la Profeco, Alfredo Castillo Cervantes, se reunió con diputados federales del Partido de la Revolución Democrática, el PRD, para exponerles esa situación. Les confirmó -o confesó-, que al no existir un control en el cobro de las multas, “éstas quedan sin pagarse”.

En la jerga burocrática, don Alfredo demanda “fuerza coercitiva” para la Profeco, de manera que los proveedores sancionados cumplan con el pago.

- “Nosotros estamos buscando con las fracciones parlamentarias, dotar a la Profeco de muchísima más fuerza y que el proveedor sepa que hay una institución que va en serio y que ante las irregularidades se puede actuar en consecuencia”. Es decir, eso no sucede ahora. A confesión de parte, relevo de pruebas, dicen los abogados.

A cambio, seduce el funcionario, la Procuraduría podría restituir al consumidor el dinero que se recaude de las multas, no sólo por el tiempo invertido en el seguimiento de su inconformidad, sino para reponer parte de su patrimonio. Eso es una vacilada. Eso no ocurre ni con la reparación del daño en los procesos penales.

Con semejantes escenarios, una vez digerido el cierre teatral de las taquillas escenificado por el júnior priista José Huerta Arredondo, a cargo de la delegación Guanajuato de la Profeco, desafortunadamente puede estar tranquilo José Martínez Murguía, el presidente del Club León. No va a pasar nada, hombre.

Ya los dos personajes se sentaron a tomar un café, continuarán la mascarada de proceso administrativo, el lunes abren las taquillas, el acta de sanción dormirá eternamente en los archivos de la Tesorería municipal, y el millón y medio de pesos, como lo que siempre fue, “el petate del muerto”. Al tiempo.

Pero, otra vez, ese es sólo un ángulo del abuso.

Primero, el delegado de la Profeco se tiró desde la tercera cuerda para defender, exclusivamente, a los tenedores de los “Fierabonos”, que representan un porcentaje mínimo del aforo del estadio León. Dirá que ellos fueron los que se quejaron, pero el señor no está para esperar en su escritorio a ver quién se queja. Le pagan por vigilar y supervisar.

Dos. El delegado se equivoca tramposamente cuando dice a los reporteros que el Club León puede continuar la venta de boletos con contraseña, “siempre y cuando la publicidad que maneje no se preste a confusiones”.

No. Una cosa es la publicidad “engañosa” en las promociones de preventa y otra el condicionamiento de la venta del producto o la prestación del servicio. El Club León no le puede decir al aficionado: te vendo un boleto para el partido contra el América, sólo si me compras un boleto del partido contra Dorados. Eso es un delito. El delegado debería releer la Ley.

Más claro: el delegado se vistió de Blue Demon para defender a los que compraron un “Fierabono”, no para proteger, como es su obligación, al público en general. Escogió la más fácil.

Y tres. Los aficionados esperan sentados -pronto en butacas, cortesía del gobierno-, a que los inspectores de la Procuraduría Federal del Consumidor, o de Fiscalización o los gendarmes, pongan un alto a la reventa impune contra la que “curiosamente” el Club León no dice ni pío.

¿Que Murguía defiende el diseño de la playera del equipo? Esas son cosas suyas. Todo mundo tiene derecho al mal gusto.

Colonos en sus marcas

Se realizó la novena Reunión del Consejo Municipal de Comités de Colonos de León. Pero algo faltó. Algo y algunos. La presidenta municipal, Bárbara Botello, no asistió, porque está de vacaciones. Y a la novena reunión, pues ya no llegó el priista que se había seleccionado para trabajar con el vecindario: Adolfo Aranda, caído en el No Cumplimiento del Deber. Lo que faltó -todavía-, fue ese calor de los colores de partido, pero ya llegará.

Como quiera que sea, la susodicha reunión sirvió para la presentación y primer baño de pueblo formal, del relevo en la dirección de Desarrollo Social, Felipe González  Muñoz.

La representación de la presidenta municipal, Bárbara Botello, estuvo a cargo de la regidora María Esther Zúñiga Rodríguez, presidenta de la Comisión de Desarrollo Social. Ahí le tomaron la protesta a 13 nuevos consejos ciudadanos que tienen la representación de los colonos.

Los comités se reúnen cada mes, para conocer de diversos temas de la actividad del gobierno. En esta ocasión participaron Protección Civil, con la prevención de inundaciones, y la dirección de Salud, con prevención del dengue.

Si preguntamos a la autoridad, qué cambió con el relevo en la dirección de Desarrollo Social, dirán que únicamente el titular, que los programas se continúan. Sí y no.

Los comités de colonos son una reserva inmejorable para el trabajo de penetración del partido en el gobierno, y con esas miras se había designado para el cargo a  Adolfo Aranda, un viejo operador priista que seguro entregaría buenas cuentas . . . al aspirante Martín Ortiz García, el secretario del Ayuntamiento.

Pero Adolfo se cayó por una tontería, la de mezclar la función pública con su negocio particular de una escuela preparatoria. Ni modo, se tuvo que ir.

La Alcaldesa sorteó las presiones, unas encubiertas otras inocentemente públicas, y designó a alguien de su círculo cercano, Felipe González Muñoz, un funcionario llegado de los altos de Jalisco y de quien se cuentan buenas cosas. Para saber cómo compensará el priismo la explotación de la veta política que son los colonos, habrá que observar un rato a Felipe.

Por lo pronto, en su presentación lo cobijaron la regidora Esther Zúñiga Rodríguez; el presidente del DIF, Tomás Botello, hermano de la Alcaldesa; el director de Salud, Octavio Villasana; y Crescencio Sánchez, director de Protección Civil.

IFAI

El Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos, el IFAI, acaba de hacer un movimiento en sus fichas, que podría tener repercusiones en Guanajuato.

Solicitó a la Procuraduría General de la República, la PGR, que entregue la versión íntegra de los “Lineamientos en los que se establecen los Criterios de Evaluación de Control de Confianza para el personal de las Instituciones de Seguridad Pública”. Órale.

Esa fue la bandera primera en la que se envolvieron la alcaldesa Bárbara Botello Santibáñez y su secretario del Ayuntamiento, Martín Ortiz García, cuando en el gobierno del estado les informaron que tenían como 500 policías preventivos reprobados y los tenían que correr: que nos expliquen cómo demonios califican los exámenes, dijeron -bueno, no dijeron “demonios”, al menos, no, públicamente, pero sí se inconformaron-. Ya luego aceptaron, pero todavía no saben bien a bien cómo hacerle para liquidarlos.

A solicitud de un particular, la PGR, ya sabe usted, respondió con puro rollo y aquella se inconformó ante el IFAI. Pues ni así. La PGR ha negado ya tres veces la información. A ver si ahora.

Acá en Guanajuato, hay infinidad de policías reprobados patrullando las calles, sin que ni los municipios ni el gobierno del estado atinen a frenar esa situación, a riesgo de la seguridad de los ciudadanos… pero bueno, son nada más los ciudadanos.

La Jaula

En verdad, las cosas que uno tiene que considerar: ahora resulta que el presidente Enrique Peña Nieto, es aval del “Chepo” de la Torre al frente de la selección mexicana de futbol

El primer mandatario, pidió un “un voto de confianza” para la Selección Nacional y se dijo seguro de que el equipo “sorteará el momento adverso que ha venido viviendo” en alusión a su desempeño y eliminación de la Copa de Oro -y a los trompicones con los que atraviesa la eliminatoria mundialista-.

La del Presidente no fue una mera alusión. Se pronunció porque a los seleccionados los aliente la confianza de todo el país para recuperarse de los tiempos adversos: “Quiero convocar a que nos la juguemos con México . . . El Presidente de México se la juega con la Selección Nacional, confía en la Selección Nacional”. Qué tal.

Peña Nieto habló así en la recepción que ofreció en Los Pinos al equipo “Xoloitzcuintles” de Tijuana, los campeones actuales del futbol mexicano, equipo que pertenece al priista Jorge Hank Rhon.

Como quiera que sea: #FueraChepo.

Comentarios y quejas: tigresdepapel1@gmail.com y @FPacomares

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