Tigres de Papel • Cruz de canallas • Francisco Javier Mares

“Lo que ha hecho el IEEG es una canallada…”

Tigres de Papel
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Tigres de Papel • Cruz de canallas • Francisco Javier Mares

Lo que ha hecho el IEEG es una canallada.

El Consejo del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, el IEEG, rechazó organizar un plebiscito para preguntar a los ciudadanos de la capital del estado si quieren que su alcalde panista Alejandro Navarro pida prestados 70 millones de pesos para la construcción de su negocio del ‘Nuevo Museo de las Momias’, en realidad, un vulgar centro comercial.

A los consejeros del IEEG -históricamente más preocupados por saber qué coche les va a comprar el gobernador- no les parece necesario preguntar a los contribuyentes qué debe hacer el gobierno con su dinero.

Pero, diría Jack, vamos por partes.

A la entrega del gobierno de Guanajuato que hizo el señor presidente de la República Carlos Salinas de Gortari al PAN en 1991, los blanquiazules heredaron la tenebrosa ‘Comisión Estatal Electoral’, órgano de la Secretaría de Gobierno que resolvía -ya sabe usted, cosas de priistas- quiénes ganaban y quiénes perdían las elecciones.

Ahí, Carlos Medina Plascencia, el interino, colocó -por mandato legal, pues- al celayense Felipe Arturo Camarena García -“un personaje que fue lo mismo jefe de la policía Judicial, secretario de Gobierno y último presidente de la Comisión Estatal Electoral, antecedente del IEEG -en la que hizo lo mismo que sus predecesores priistas-; a renglón seguido, con Vicente Fox gobernador, firmó como procurador de Justicia, lo siguió a la presidencia de la República en calidad de subprocurador en la PGR, y regresó a Guanajuato donde el gobernador Juan Carlos Romero Hicks lo erigió primer secretario de Seguridad del estado. Felipe Arturo Camarena García, cuando dejó de ver claro, se fue del PAN, así que de 2012 a 2015 cobró como diputado federal en la LXII Legislatura en las filas del PVEM, misma franquicia que en 2018 lo rescató de su notaría pública de Celaya, para retratarlo como su candidato a gobernador (2018), en un lance meramente presencial” –‘Tigres…’ del 2 de febrero de 2021-.

El 22 de noviembre de 1994, ido Carlos Chaurand y llegado ‘Panchito’ Arroyo como mandamás del Congreso local, por fin se  aprobó el Código de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Guanajuato, CIPPEG, que ordenó la creación del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, el IEEG, como ‘un órgano público autónomo, dotado de independencia funcional, de carácter permanente, con personalidad jurídica, patrimonio propio y facultad reglamentaria, al que corresponde la función de organizar los procesos electorales en el Estado de Guanajuato’.

El Consejo General, órgano al que compete la preparación, desarrollo y vigilancia de los procesos electorales estatales, rindió protesta el 15 de enero de 1995 -en el Centro de Convenciones de Guanajuato, por si a alguien interesa el dato-. Lo integran en su inicio: un representante del Poder Ejecutivo, cuatro representantes del Poder Legislativo, un secretario, cinco consejeros ciudadanos, los únicos con facultad de voto, dos consejeros ciudadanos supernumerarios y el Secretario Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva.

Al nuevo Instituto Electoral del Estado de Guanajuato correspondió la organización de las elecciones extraordinarias de 1995, en las que ganó Vicente Fox –una historia muy aburrida, que dejaremos para después.

Los consejeros ciudadanos del primer Instituto Electoral del Estado de Guanajuato fueron: como presidente el leonés Hugo Villalobos González –los partidos, todos, se cansaron de rogarle que fuera su candidato a gobernador; él siempre se negó, así que nos salvamos.

El resto de los consejeros ciudadanos propietarios: José Ángel Córdova Villalobos; Francisco Javier Cruz Olivares; Antonio Nieto Antúnez y Jorge Negrete Quintana. Ahí comenzó a podrirse el asunto –no bien terminaba su encargo primero, José Ángel Córdova fue el nuevo presidente, y a renglón seguido el gobernador Juan Manuel Oliva lo afilió al PAN –como si hiciera falta-, y lo hizo diputado federal, en una historia que por mera pena ajena no recuperamos hoy.


Una manzana mala

Bien, pues los actuales consejeros del IEEG –sus biografías pequeñitas estarían de más aquí-, dijeron ‘esdeque..’ como la deuda pública que quiere el alcalde Alejandro Navarro es un ‘acto consumado’ –sesión del Ayuntamiento del 9 de agosto de 202-, y el trascabo azul en el Congreso la palomeó el 13 de septiembre del mismo año-, pues ya nada más qué hacer.

 A ver.

Hasta Carlos Medina Plascencia les diría que costó mucho trabajo crear esa aduana, como para que llegaran ahí una punta de depredadores sociales a hacer el ridículo de sólo obedecer a uno de los poderes, el Ejecutivo, por supuesto.

En el parvulario de la democracia las y los señores que cobran ahí muuuy bien –su presidenta, 89 mil 384 pesos, neto, los siete consejeros 84 mil 384 pesos y la secretaria ejecutiva 81 mil pesos en el cajero cada mes, puntualito, sin despeinarse- deberían aprender que:

Los resultados de las urnas No-Son-Un-Cheque-en-Blanco –así la propaganda oficial se desgañite en decir que ellos ganaron y que pues entonces…

Y que el ejercicio democrático no se agota el día de las elecciones –un día de estos habría que explicarles la democracia participativa y… –hm, no.

Así que los ciudadanos les pagan -no, no les paga el gobernador- para que, entre otras cosas, aprendan a preguntarle. Para eso están: para organizar las preguntas a los ciudadanos -qué complicado, carajo.

¿Pero no, verdad?

A iniciativa ciudadana se recabaron 6 mil 805 firmas que respaldaban la consulta, se declararon válidas 4 mil 439 rúbricas, el 3.08% de la lista nominal de electores, suficiente a la exigencia de la Ley de Participación Ciudadana.

Entonces entraron los sicarios electorales. Es de suponerse que desde la Secretaría de Gobierno les dictaron la excusa que luego volcarían en un comunicado de una jerga tan boba como ininteligible, para balbucear un: No. La consulta no va –la nómina es primero.

Como el crédito ya fue aprobado “se actualiza la causal de improcedencia establecida por el artículo 13, fracción I, del reglamento aludido -de la Ley de Participación Ciudadana-, respecto a que el objeto del procedimiento o materia de la consulta se haya consumado por haberse ejecutado el acto o decisión del Ayuntamiento y en consecuencia no puedan restituirse las circunstancias a la que guardaban con anterioridad” –desnudos y a mitad de la calle.

El PAN, aceptado el obsequio del poder estatal, se esmeró, hay que decirlo, en consolidar órganos electorales ciudadanos y autónomos. Acabaron en esto.

(A)La jaula
Ellos son así.

Ante sus consejeros políticos, Ruth Noemí Tiscareño Agoitia protestó como presidenta del Comité Directivo Estatal, CDE, del PRI de Guanajuato. Les tomó protesta el secretario de Organización del CEN, Ricardo Aguilar Castillo, en representación del dirigente nacional del partido, Alejandro ‘’Alito’ Moreno. Vocación por el ridículo, le llaman.

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