Buscar
01:17h. Sábado, 16 de Diciembre de 2017

¿Preámbulo del terror?

¿Por qué, con las cifras de muertos que llevamos en la guerra que el PRI prometió controlar y erradicar, se legitima el empleo del Ejército  en las calles?

¿Por qué justo ahora? ¿Por qué tras destapar al candidato presidencial de PRI, de cargarlo y mostrar la unidad y armonía, quizás pasajera, al interior del partido tanto diputados como senadores del tricolor y conexos se lanzan a aprobar la Ley de Seguridad Interior? ¿Por qué, con las cifras de muertos que llevamos en la guerra que el PRI prometió controlar y erradicar, se legitima el empleo del Ejército  en las calles? ¿Por qué la ley incluye un artículo sobre respeto a los derechos humanos, si hasta el momento prácticamente la totalidad de las violaciones realizadas por ellos, tanto en la guerra sucia como desde su salida a la calle en el gobierno de Calderón, permanece impune? ¿Por qué se desoye de forma sistemática por parte del gobierno las recomendaciones de la Corte Interamericana y las relatorías especiales de las Naciones Unidas sobre la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes? ¿Por qué, cuando cuatro de cada diez enfrentamientos con el Ejército  Mexicano son de “letalidad perfecta”? ¿Por qué no se han profesionalizado a las policías estatales y locales en los lugares de mayor incidencia de los cárteles? ¿En qué parte del camino se quedó la famosa Gendarmería que tanto se cacareó en campaña y al inicio de este sexenio? ¿Por qué no corre la misma prisa para nombrar nuevos encargados de las procuradurías descabezadas? ¿Por qué con el Ejército  en las calles desde hace una década, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública, México vive su peor ola de violencia y en octubre volvió a romper su récord mensual de homicidios dolosos? ¿Por qué con los antecedentes que aún no se esclarecen de Tlatlaya, Ayotzinapa o Calera, por sólo mencionar algunos?

Y es que entre más preguntemos, más incómodas se asoman las respuestas y más preocupante se muestra el año electoral que se avecina, con un gobierno que hará lo que sea necesario por cubrirse las espaldas. Cierro mi cuestionario con cifras duras sobre un candidato que hace poco más de un lustro decía saber gobernar, y que con su infalible dedo ha designado a un hombre gris que pide no dar saltos al vacío...

En los primeros 59 meses de gestión de Peña, es decir, de diciembre de 2012 a octubre de 2017, las fiscalías estatales iniciaron 93 mil 659 carpetas de investigación por homicidio doloso. Durante el sexenio de Calderón se abrieron 80 mil 573 indagatorias en la misma cantidad de meses, de diciembre de 2006 a octubre de 2011.

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com