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02:59h. Sábado, 18 de Agosto de 2018

Qué bonito es volar

"Hasta donde yo sabía, la idea de la reelección consistía en que el funcionario que la buscaba se mantenía al frente de su despacho y no había necesidad de pagar una transición..."


Pasaron las elecciones y vivimos este limbo extraño llamado transición, una época que también habría enojado a ese gran pintor que decía que México era más surrealista que sus pinturas. Y tenemos tres ejemplos, tres maneras de asumir este preámbulo a la toma de poder. Vamos de mayor a menor:

Andrés Manuel López Obrador

Lo escribí hace unas semanas, parece que ahora sí, tras un sexenio perdido, tenemos presidente. Desde el primer día, López Obrador parece estar despachando desde la colonia Roma de la CDMX. Se le acusa de gerontócrata, por la edad de su gabinete, pero habrá que ver si las canas gobiernan mejor que los copetes engominados. Durante el primer mes de transición ha realizado verdaderas visitas de estado a varios rincones del país, en aviones comerciales, y rodeado aún del cariño de sus electores. Su transición, absurdamente larga,  dará para mucho más porque AMLO tiene cuerda y EPN parece estar cumpliendo lo que hayan pactado antes del 1ro de Julio...

Diego Rodríguez

Que la nave del PAN haga agua, que la violencia en el estado nos lleve a ocupar el tercer lugar en el ranking nacional de homicidios, que Guanajuato sea el único rincón del país donde no ganó AMLO, que la oposición se esté organizando para su sexenio, no son asuntos que al parecer preocupen a nuestro joven gobernador. Él quiere subirse al avión antes de tomar posesión y dar una vuelta por Asia. Según dicen no a Japón, para no recibir reclamos de las ensambladoras de ese país, en particular de aquella que detuvo su producción porque los terrenos que le cedió el estado eran inundables. No, parece que el modelo ya no es Japón, sino Singapur. Un antiguo enclave colonial ahora paraíso fiscal, libre de corrupción y con leyes draconianas que castigan a quien escupa un chicle en la calle o se orine en un camellón con castigo físico o trabajo social, como barrer las calles. ¿Querrá Diego aprender a gobernar con mano de hierro como los faraones de otras épocas? ¿Qué hará en un archipiélago donde sí se respeta el medio ambiente, y los programas de seguridad, como el famosísimo Escudo, sí funcionan? ¿Nos traerá la idea de aplicar el azote con vara a quienes hagan pintadas en la pared? ¿Querrá vender la idea de que Guanajuato ya no aspira ser Japón, sino una nación superinteligente con taxis autónomos y sin huachicoleros? ¿Aprovechará para abrir una cuenta bancaria o creará una empresa offshore para preparar su jubilación? ¿Le enseñarán a ser respetuoso con los periodistas? ¿Servirá todo esto para reconstruir el PAN? No lo sé, pero podría asegurar que no viajará en clase turista, como AMLO.

Ricardo Ortiz

Hasta donde yo sabía, la idea de la reelección consistía en que el funcionario que la buscaba se mantenía al frente de su despacho y no había necesidad de pagar una transición. Sin embargo, el arquitecto lo ve de una manera diferente. No sólo pidió licencia al cargo por 65 días, sino que después de ganar no ha vuelto, y seguimos pagando un alcalde interino malhablado a quien molesta tanto como al anterior que sus ciudadanos se preocupen por el medio ambiente.

Aunque en otra escala, sin asumir nuevamente el cargo por el que tiene licencia, también estuvo por estos días de viaje. Morelia y Puebla fueron sus destinos. Cuando se le preguntó a cuenta de quiénes viajaba, la Tesorera Municipal, Ernestina Hernández Guzmán, dijo que se hacía con partidas asignadas de la Presidencia Municipal y acotó: “(Estos viajes) no forman parte de la transición formalmente, tiene que ver con aprendizaje y conocer nuevas experiencias que se están gestando en algunas partes de la República... de cada uno de estos viajes se aprende mucho”

Y esperen tantito, seguramente también tendremos que pagar la ceremonia y celebración de la toma de protesta. Para eso lo reeligieron, creo.

Aprendizaje, turismo, erario público, todo parece compaginarse a la perfección. Ya decía el buen Octavio Paz: “El proverbio europeo es falso: viajar no es <> sino ejercitarse en el arte de despedirse para así, ya ligeros, aprender a recibir. Desprendimientos: aprendizajes.”

Ahí les encargo porque estos no van de despedida sino entrando...

 

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com