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01:52h. Domingo, 24 de Junio de 2018

La Inflación y las elecciones del 2018

“Ojalá los candidatos dejen de emitir documentos plagados de generalizaciones que casi nadie lee, que sólo se convierten en consignas de marchas políticas, dejen de tirar lodo y se pongan a trabajar constructivamente en propuestas…”

La tasa de Inflación de la Economía Mexicana está cercana al 7% anual.

Los expertos en esta materia recomiendan una tasa inflacionaria máxima del 3% al año.

Estos elementos nos indican que uno de los nuevos problemas que se observarán en los próximos años será el incremento de la tasa de inflación.

La reactivación de la inflación puede constituirse en un dolor de cabeza, tanto en la época electoral como posteriormente.

En caso de que se anule el TLCAN o sufra modificaciones que no beneficien a México, una tasa de inflación alta será un obstáculo para enfrentar semejante desafío, porque la política económica deberá distraer recursos y esfuerzos para frenar la inflación, en lugar de destinarlos al crecimiento económico.

Por otra parte la disminución de 15% en la tasa de impuesto corporativo en Estados Unidos, frenará en alguna medida la Inversión Extranjera a México, misma que tendrá un nuevo freno en caso de una inflación desatada.

LA INFLACIÓN Y EL PRÓXIMO PRESIDENTE DE MÉXICO

En este mes de enero es muy difícil saber quién ganará la Presidencia. Intentarlo, sería como predecir quién va a ganar en un partido de futbol que dura 90 minutos, si se intenta anunciarlo con certeza desde 5 minutos antes que comience el juego.

Por lo pronto, sabemos que los candidatos serán en orden de preferencia actual los siguientes, y su forma de resolver este problema, de acuerdo a su forma de gobernar.

Andrés Manuel López Obrador. El documento Plan de Negocio de su campaña, elaborado por Abel Hibert, dice que la política económica que impulsará AMLO estará determinada en una reasignación de recursos, principalmente destinada a edificación de infraestructura y a gasto social. La infraestructura edificada, si se tiene un plan que funcione y genere ingresos en el corto plazo, no genera inflación, tendería a disminuir la tasa, siempre y cuando los índices de productividad sean superiores a la media mundial. El gasto social, si no va acompañado de producción interna de alimentos, ropa, casas, etc. y de un incremento constante y permanente de la productividad, puede ser una fuente enorme de problemas inflacionarios. La asignación de una renta de 3,700 pesos a cada nini de México es inflacionaria.

José Antonio Meade Kuribreña. Tomando en cuenta que dentro de los candidatos a Presidente, es el que mejor conoce la economía mexicana, es muy probable que repita el modelo impulsado actualmente. En este sentido, seguirá promoviendo la inversión extranjera, aumentando las tasas de interés, protegiendo el tipo de cambio con coberturas cambiarias, restringiendo el gasto Público y reduciendo el poder adquisitivo de los salarios para contener la inflación. Esta política económica fortalece la macroeconomía, sobre todo la del Gobierno y las empresas multinacionales, pero empobrece a la mayor parte de la población.

Ricardo Anaya Cortés. Lo único que se conoce de este candidato es que va a otorgar una pensión o renta de más de 3,500 pesos a cada mexicano. Esta medida es profundamente inflacionaria.

Ojalá los candidatos dejen de emitir documentos plagados de generalizaciones que casi nadie lee, que sólo se convierten en consignas de marchas políticas, dejen de tirar lodo y se pongan a trabajar constructivamente en propuestas.

RECOMENDACIONES A LOS CANDIDATOS EN MATERIA DE INFLACIÓN

El objetivo de inflación del 3% no se ha logrado.

Una tasa de inflación de casi el 7% incorpora desviaciones ante perturbaciones que afecten el proceso de formación de precios, por ejemplo los incrementos extraordinarios de ciertos precios claves como la gasolina, considerados como volátiles.

Existe el riesgo de que la inflación subyacente se incremente y se pierda su control.

Por otra parte, el ablandamiento de la política monetaria podría poner en peligro la credibilidad de la misma, en los mercados de capital y de deuda, frenando la inversión extranjera.

LAS EXPERIENCIAS DE LA ESTABILIZACIÓN

La estabilización de los precios requiere de un sólido apoyo de la política fiscal.

Sin excepción, las crisis financieras del pasado reflejaron un desorden de las finanzas públicas en la forma de graves desequilibrios, financiamiento monetario y creciente endeudamiento gubernamental en moneda extranjera, que desencadenaron la explosión de la inflación.

Ojala ningún candidato genere inestabilidad que elimine el proceso de estabilización económica, para no volver a los desórdenes de Echeverría y López Portillo.