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11:35h. Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

Los preciotototes y salaritititos de México dentro del TLCAN

En las negociaciones que se llevan a cabo en la renegociación del TLCAN, el tema salarial surgió cuando un líder sindical de Canadá afirmo que los bajos salarios de los mexicanos son una práctica desleal. 

En este sentido, la delegación canadiense mostro interés por que los salarios de México sean aumentados, porque las empresas multinacionales pueden pagar al menos 9 veces más, o sea 900% más de lo que pagan, sin recibir una minusvalía en sus actividades económicas. 

Hasta la delegación de Estados Unidos estuvo de acuerdo en el aumento salarial a México. 

No es que Justin Trudeau o Donald Trump tengan una conciencia social y les interese el bienestar de los mexicanos. Lo que pasa es que ellos buscan que una ventaja competitiva sea lograda dentro de los mecanismos de la macroeconomía, y no decretando salarios forzosamente. 

Los funcionarios mexicanos afirmaron que los canadienses y estadounidenses no tienen qué meter sus narices en México, debido a que la política salarial mexicana es para control inflacionario, y que esta política se estableció en México antes de la firma del TLCAN. 

Nada más faltaba que los extranjeros buscan mejores salarios para los mexicanos y las autoridades mexicanas buscan reforzar los salarios míseros. 

La economía mexicana está estancada prácticamente desde 1983, año en que cambio el modelo de desarrollo económico y aumentó esta desventaja a partir del Plan de Choque Heterodoxo en el año 1987, cuando se desplomó la Bolsa Mexicana de Valores. 

Decir estancamiento es cuando se observa que el crecimiento del PIB es de un promedio del 1.5% anualmente, porcentaje insuficiente porque el incremento poblacional es de un porcentaje parecido, ya que es del 1.3% anual. 

Si el 0.01% de la población controla más del 50% de la riqueza nacional, y esta minoría está formada por los mega millonarios y los CEOS y accionistas de las principales empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, el PIB ya no se puede dividir entre el número de habitantes, porque los beneficios no se reparten en forma igualitaria. 

Por otra parte, si hace 5 años había más de 200 mil mexicanos que tenían al menos 1 millón de dólares como activos económicos, y ahora no llegan a 110 mil personas, la clase media alta y la clase alta se están volviendo clase media, y tampoco se podrá dividir el PIB entre el número de mexicanos para sacar el PIB per cápita. 

Tampoco es conveniente que el 62% de la población esté en la informalidad, y mucho menos que más del 50% de los mexicanos en Población Económicamente Activa perciba menos de 6 salarios mínimos, porque así simplemente la economía mexicana nunca incrementará la demanda agregada. 

Si a todo este círculo vicioso se le agrega que las autoridades económicas busquen afanosamente que los salarios de los mexicanos no se incrementen para que las empresas multinacionales no disminuyan sus beneficios, simplemente estamos en el mundo al revés. 

En este sentido, si la presidencia de México ha sido encabezada por el PRI y el PAN, y ahora se les unirán el PRD y Movimiento Ciudadano, todos juntos seguirán con la bandera del freno a los salarios. 

Afirman desde el gobierno que pagarles más a los mexicanos es medida populista. Qué interesante argumento, decirle populista a todo lo que a ellos no les gusta. 

Se supone que las empresas pueden pagar en forma sencilla el producto marginal del trabajo. 

Esto lo pueden encontrar en un curso elemental de microeconomía. 

Independientemente de la ignorancia en materia de microeconomía por parte de los gobiernos de México desde 1983 a la fecha, si no se incrementa la demanda agregada, la economía estará eternamente estancada. 

Si el estancamiento no provocara males, esta situación no importaría.

Resulta que por falta de oportunidades, en México se incrementan en forma exponencial la violencia, el crimen organizado y todas las actividades indeseables. 

Ante esta situación, es indispensable romper con el círculo vicioso de la pobreza, que inició México con la implementación del Modelo de Desarrollo Económico surgido del Plan de Choque Heterodoxo en 1987. 

En este sentido, es necesario el incremento salarial mayor, para aumentar la demanda agregada. 

Los funcionarios y políticos pierden la dimensión del problema porque ellos, aparte de recibir sueldos, salarios y compensaciones, incrementan sus ingresos con trampas que están dentro de la competencia en materia de corrupción, más que en el libre juego de mercado. 

Con esta situación desesperante, es difícil que los partidos políticos del Frente (PAN, PRD y MC) y los que juegan junto al PRI (Verde, turquesa y demás), puedan tener un argumento sólido que permita mejorar la economía de la mayor parte de los mexicanos. 

Si ni siquiera pueden formular una política salarial que beneficie a los mexicanos, si pierden el poder en las elecciones de 2018, merecido lo tienen.