Aguas con el agua. De abastecimiento y contaminación • Maricruz Romero Ugalde

“Los megaproyectos mineros han demostrado ser depredadores…”

Aguas con el agua. De abastecimiento y contaminación • Maricruz Romero Ugalde


La Universidad de Guanajuato fue sede del “Seminario Interinstitucional de Investigación: Estado, Territorio y Actores Sociales”, del 22 al 23 de septiembre pasados. Las instituciones que lo integran son la UNAM, CIMSUR, el Colegio de Michoacán, la Benemérita Universidad de Puebla (BUAP), El Colegio de Antropología Social de la BUAP, la Universidad Intercultural Veracruzana y la Universidad Campesina Indígena en Red.

El tema de esta jornada fue: “Actores rurales ante la 4T, violencia y neoliberalismo”. En la conferencia magistral del antropólogo y político Gilberto López y Rivas se denunció la manera en que la empresa canadiense “Argonaut Gold” pretende continuar con su proyecto Cerro del Gallo en Guanjuato, a pesar de que en enero de 2020 ya se había archivado por parte de la SEMARNAT, y cómo a partir de noviembre del mismo año, se ha pretendido insistir en ser autorizada para la explotación de oro.[1] El también empleado del INAH Morelos, exdiputado, delegado municipal y defensor del movimiento del Ejército de Liberación Nacional, enfatizó el problema de contaminación que implica autorizar una acción como esa, y su repercusión en la población, en relación con el agua. En primer lugar por la explotación de los mantos acuíferos y, por otro, la contaminación de las aguas residuales que afectan a la población. Particularmente habló de los habitantes del municipio de Dolores Hidalgo, es decir, parte de lo que se identifica como la Cuenca de la Independencia.

Cabe considerar que para la producción de un gramo de oro se requiere un consumo de más de 1000 litros de agua:

Las multimillonarias inversiones para obtenerlo dan la impresión de que se trata de un elemento vital. No obstante, según el Consejo Mundial del Oro, el año pasado, el 48,3% del oro demandado fue destinado a la joyería; un 29% fue comprado por inversión y un 15,2% engrosó las reservas de bancos centrales en el mundo. Sólo 7,4% se destinó a la producción de tecnología. El valor del oro y su utilidad son simbólicas, no reales.[2]

En esta zona, particularmente en Dolores Hidalgo la presencia de enfermedades renales crónicas entre su población se ha detectado desde hace tiempo como un problema de salud pública. Sobre qué ha podido ocasionar esta prevalencia, no ha habido un acuerdo. Una de las hipótesis es el agua, sin embargo, en análisis químicos realizados a algunos pozos de la cabecera municipal y poblaciones aledañas se encontró que los índices de metales eran los permisibles, pero en todos los elementos. Era un “coctel de minerales” que, al no rebasar los índices permitidos, se consideraba apta para el consumo humano. Con esa agua se riegan plantaciones cuyos productos son de exportación, particularmente, brócoli y espárragos.

El agua, entre los pueblos originarios y en muchas de las culturas, ha sido considerada una deidad. Actualmente su valorización oscila entre lo que genera y posibilita la vida y al mismo tiempo, tiene el potencial de destruirla (lluvias torrenciales, huracanes, entre otros). El agua dulce es apenas 2.5% del agua total en el planeta, de la que 69% se encuentra en los polos, mientras 97.5% es salada y se ubica en mares y océanos.[3] Si a esto aunamos que dependiendo de la zona, la precipitación pluvial puede ser escasa y la captación de la misma para el consumo humano es prácticamente nula, ¿qué significa aprobar el trabajo de una minera?

En la página web de la empresa Argonaut Gold se incluye como proyecto lo denunciado por Rivas:

Argonaut Gold es un productor minero canadiense dedicado a la extracción de oro que opera tres minas y dos proyectos de desarrollo avanzados. La cartera de operaciones auríferas de Argonaut incluye la propiedad total de las minas El Castillo y San Agustín que, en conjunto, forman el Complejo El Castillo en Durango, México, la propiedad total de la mina La Colorada en Sonora, México, y de la mina Florida Canyon en Nevada, USA. Entre los proyectos en etapa de desarrollo avanzado se incluyen el proyecto aurífero Cerro del Gallo en Guanajuato, México, el proyecto Magino en Ontario, Canadá, y el proyecto Ana Paula en Guerrero, México. La Compañía continúa manteniendo el proyecto de exploración avanzada de San Antonio en Baja California Sur, México y varios otros proyectos de etapa de exploración, todos los cuales se encuentran en América del Norte.[4]

¿Pueden las empresas de cualquier tipo, trasnacionales o nacionales realmente respetar las legislaciones vigentes y garantizar que el impacto ambiental de su producción sea adecuado para la población donde se ubican? Los megaproyectos mineros han demostrado ser depredadores. En este caso estamos analizando el impacto en el agua; no obstante, existen otros como el del suelo, el aire, la deforestación, entre muchos más.

En estos tiempos de Pandemia covid-19, además, el agua es un elemento imprescindible para garantizar el efectivo lavado de manos, una de las cuatro acciones básicas para contrarrestar la propagación del virus SARS-CoV-2: sana distancia, lavado de manos frecuente con la técnica y el tiempo mínimo de 40 segundos, uso de gel antibacterial al 70% de alcohol, y portar correctamente el cubrebocas.[5] De qué estamos hablando: ¿de un recurso, un derecho humano o un bien universal para la vida?

El agua en el estado de Guanajuato se extrae dominantemente de los mantos freáticos, por lo que su obtención implica la perforación de pozos que cada vez tienen mayor profundidad. Por ello necesitamos preguntarnos qué estamos haciendo como ciudadanos, sociedad, iniciativa privada y gobierno, para cuidar y garantizar el mejor manejo del agua dulce en el Bajío Guanajuatense. Esto significa reflexionar sobre el consumo, el reuso, y no sólo de las grandes decisiones que implican por un lado autorizar la instalación de una minera o negociar si la cortina de la presa El Zapotillo se queda en 80 metros de altura, como propuso el Presidente de la República en su visita a Jalisco, en agosto de este año.[6]

Este proyecto fue iniciado en 2011; gracias a la movilización y solidaridad nacional en favor de los pueblos de Acasico, Palmarejo y Temacapulín, ahora se busca beneficiarlos al reducir el tamaño de la cortina. Esa altura  —80 metros–garantizará una captación cercana a 411 millones de metros cúbicos, que podrán abastecer de agua a Guadalajara y Los Altos de Jalisco y ya no —como se había proyectado originalmente– a León, donde existe un consumo diario de 136 litros por habitante, con 1 millón 707 mil usuarios entre la zona rural y urbana, por lo que se considera que con los 167 pozos de donde se obtiene el agua existe un “estrés hídrico”, porque la demanda está en los límites o sobrepasa la disposición.

Cuidar el agua se relaciona con la participación de cada uno de nosotros en nuestro entorno inmediato. Conocemos algunas de las recomendaciones básicas: detectar fugas y repararlas de inmediato, particularmente en los inodoros; tomar duchas breves, reutilizar las aguas grises (por ejemplo, las que se obtienen de la lavadora) y captar agua de lluvia, entre las principales. En el caso de León, el Sistema de Agua Pública y Alcantarillado también tiene entre sus funciones el atender de inmediato las denuncias o solicitudes para resolver fugas, aunque su servicio telefónico y atención a las peticiones está ligado más a los horarios burocráticos que al compromiso institucional que demanda el conocimiento del “estrés hídrico” que el aumento de la población y el mal manejo industrial implican. En la industria el agua es indispensable, su necesidad varia de acuerdo con la rama productiva, y en muchos casos, el uso del agua tratada contribuiría a reducir el impacto ambiental. No obstante, entre las creencias y los costos, esta alternativa no prospera. Los medidores instalados en las casas habitación, escuelas, hospitales, industrias —por mencionar algunos de los usuarios del agua potable– marcan el consumo. El organismo que presta el servicio y lo cobra. Cuando tomas acción para ahorrar es porque no hay agua o porque el costo supera nuestra capacidad de pago. Hemos olvidado que para evitar las catástrofes por exceso de agua de lluvia, hay que proteger el suelo plantando árboles, y cuidándolos para que lleguen a ser adultos. Así es: el problema del agua no está aislado forma parte del ecosistema, del que cada uno somos beneficiarios y responsables. Junt@s es mejor. Hasta la próxima.






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Maricruz Romero Ugalde es etnóloga, profesora de la Universidad de Guanajuato adscrita al Departamento de Estudios Sociales, División de Ciencias Sociales y Humanidades, Campus León e integrante del Cuerpo Académico: Agua, Energía y Cambio climático.

 

[1] https://www.jornada.com.mx/2021/09/23/estados/032n1est

[2] https://www.wwf.org.co/?364730/Agua-y-mineria-esas-joyas-de-oro-valen-la-pena#:~:text=La%20creciente%20demanda%20de%20oro,se%20generan%20enormes%20impactos%20ambientales.

[3] http://jumapam.gob.mx/cultura-del-agua/distribucion-de-agua-en-el-planeta/#:~:text=El%2097.5%25%20del%20agua%20en,encuentra%20en%20un%20estado%20s%C3%B3lido.

[4] https://www.argonautgold.com/Spanish/compania/quines-somos/default.aspx

[5] http://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202006/382

[6] https://www.milenio.com/politica/comunidad/queda-leon-agua-zapotillo-cortina-80-metros

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