Medio ambiente y salud • Donde hay voluntad, hay una manera • Maricruz Romero Ugalde

“Las enfermedades y sus curas son concepciones de salud, y en este mundo contemporáneo se entrelazan creencias y diagnósticos de la biomedicina…”

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Donde hay voluntad, hay una manera
Medio ambiente y salud • Donde hay voluntad, hay una manera • Maricruz Romero Ugalde

 

Seguimos con las conductas del autocuidado para prevenir, controlar o evitar riesgos en las personas que pudieran heredar o vivir con diabetes mellitus tipo 2. Es importante resaltar que la acción individual tiene importantes consecuencias, pero hacerlo no implica ceguera sobre las cuestiones estructurales que impactan en dicha acción.

El medio ambiente y el ser humano somos un todo indisoluble. Cambiar acciones desde lo individual impacta en nuestras diferentes esferas: persona (edad, género, idioma, etnia, educación, ocupación, religión, etc.); familia (cualquiera que sea su configuración, de las más de 11 identificadas por el Instituto de Investigaciones Sociales y citado por el CONAPO);[1] barrio, colonia o fraccionamiento; localidad o ciudad; estado; región, país, continente, planeta. Lo individual siempre es social y visceversa.

Hoy nos centraremos, en primer lugar, en la 4ª conducta del autocuidado propuesta por la Australian Diabetes Educators Association (ADEA) “uso de medicamentos para efectividad terapeútica”. Para ello, expondremos someramente el hecho de que hay muchas medicinas y terapias —por tanto, conceptos de salud- y, quizá por ello,  en ocasiones las personas o evitan los tratamientos, o bien los combinan y su asesor(a) en salud, muchas veces ni lo sabe. Cerraremos con una breve descripción sobre el método transteórico del cambio conductal y su vinculación con las metas SMART.

Desde la medicina institucionalizada —representada por el sistema de salud hegemónico-,  el “apego” al tratamiento cuando se vive con diabetes implica mucho más que la toma de medicamentos; tiene que ver con revisiones médicas periódicas, aplicación de análisis, chequeo de glucosa en sangre y cambios conductuales (alimenticios, de actividad física, ritmos y calidad del sueño, manejo de las emociones, entre otras). Para ello, primero que nada se identifica el tipo de diabetes mellitus que vive la persona, ya que el tratamiento requiere tomar en cuenta: edad, género, particularidades físicas y padecimientos previos, actividad económica, condición social, educación, religión, etnia, entre muchas otras particularidades.

Uno de los principales obstáculos al “apego” al tratamiento tiene que ver con que en la primera fase del Modelo Conductual Transteórico (MT) se llama precontemplación, es decir, negación del diagnóstico. En este mismo sentido se presenta la idea de que la diabetes mellitus es curable. Hasta este momento no existen pruebas fehacientes, documentadas al respecto; de lo que se parte es que es un padecimiento crónico, degenerativo y mortal.

En la Sierra Gorda de Guanajuato, particularmente en las comunidades que integran la Congregación Indígena Otomí de San Ildefonso, Cieneguilla, hay varias personas sabias, mujeres y hombres que practican la medicina tradicional. Entre la información que nos han compartido está la liga de la diabetes a la enfermedad del susto o el espanto. Dice Nana Carmen que si los niños, cuando no se curan de espanto a tiempo, empiezan con dolencias en los pies, están tristes y dejan de comer, y “sólo quieren puras Sabritas”, hay que atenderlos. No es suficiente, como a veces les hacen sus mamás, el limpiarlos con el árbol —se refiere a ramas de pirul-, sino hay que utilizar los “polvitos” —mezcla de varias plantas, entre ellas una con nombre sólo en otomí- y varias actividades terapeúticas. Así como en esta región, en términos energéticos, la diabetes se relaciona con bloqueo en el chakra del plexo solar, o bien desde la identificación y el manejo de las emociones. Autores como Jacques Martel, Ruediger Dahlke, Lise Bourbeau o Lousie Hay lo relacionan con sentimientos como:  tristeza interior, deseo inconfesado de satisfacción amorosa, vacio interior o nostalgia de lo que pudo haber sido, entre otros. La salud es un concepto cultural con evidencias concretas. De ahí que las recetas que circulan para “curar” la diabetes van desde la ingesta cotidiana de alimentos como nopal, xoconoxtle o sábila, pasando por “remedios” —mezclas de plantas y/o minerales- o terapias, como es el caso de recordar o decir “frases sanadoras” o incluso, recurrir a imanes, baños de temazcal o muchas otras. Las enfermedades y sus curas son concepciones de salud, y en este mundo contemporáneo se entrelazan muchas creencias al mismo tiempo que los diagnósticos de la biomedicina; por ello es importante comunicar a los asesores de salud todo lo que se hace, aunque esto en muchas ocasiones puede ocasionar llamadas de atención, y en el peor de las consecuencias, abandono de revisiones médicas, hasta que llegan las complicaciones. Volvamos al Método Transterórico (MT).

El MT nace en 1979 cuando James O. Prochaska, para atender a dependientes de drogras y cigarro, encuentra que hay más de 300 propuestas teóricas de psicoterapia; compara 29 y, como resultado, sintetiza el proceso en dos principios básicos del cambio conductual: voluntad para el cambio y conocer en qué etapa se está. Para la década de 1980 ya se habían afinado éstas: precontemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento. Para 1990, tanto en Estado Unidos de América como en Europa se las incorpora en investigaciones e intervenciones para facilitar comportamientos saludables, tanto en alimentación como en actividad física.[2] A reserva de que el lector ahonde en las características del MT, aquí resumo las 5 etapas: la precontemplación se vincula con el no aceptar o creer lo que nos dicen. La contemplación es la evaluación entre pros y contras de aceptar, en este caso el diagnóstico, y la posibilidad de actuar. En la preparación ya existe la disposición al cambio a corto plazo, mientras en la acción se inicia lo planeado desde 1 día hasta 6 meses. En esta etapa se suele tener una actividad intermitente entre lo nuevo y aquello que se hacía antes. Por ello, para llegar a la fase de mantenimiento se considera importante prevenir recaídas y consolidar las ganancias logradas; dura más de 6 meses, y es cuando hemos logrado incorporar lo nuevo a nuestra vida diaria, sin cuestionar. [3]  

Para que el MT pueda operar, a veces se le vincula con la construcción de una meta SMART. En la traducción al español la podríamos sintetizar como METAS, donde las siglas se refieren a Medible, Específica, Tiempo, Alcanzable y Significativa.  Medible responde a incluir una cantidad: ¿cuánto? Específica, en cambio, responde a las preguntas ¿qué? o ¿cómo?, mientras que el Tiempo implica delimitar la temporalidad, recomendando que sea corto para poder darle seguimiento y hacerlo Alcanzable o, mejor dicho, realista. Para ello es importante responder las preguntas: ¿Puedo hacerlo sin presión y me sirve para mejorar?, para de esa manera llegar a que sea Significativa: ¿Realmente es algo diferente, que me sirve para mejorar?

Un ejemplo, relacionado con escribir esta columna: Realizar una entrega semanal de aproximadamente entre 500 y 1500 palabras, tratando un tema relacionado con el medio ambiente y la salud, proporcionando información científica en lenguaje accesible. Desglosemos la redacción con base en lo propuesto:

  • Medible: Texto entre 500 y 1500 palabras
  • Específica: Tema relacionado con el medio ambiente y la salud.
  • Tiempo: Entrega semanal.
  • Alcanzable: Proporcionando información científica.
  • Significativa: en lenguaje accesible.

Como vemos, una meta con estas características sirve para cualquier propósito que deseemos emprender, no sólo en términos del autocuidado. Mientras la planeamos estaríamos entre las etapas del MT de Contemplación y Preparación. Sirve entrar a la Acción y hacer los ajustes necesarios para seguir viviendo con alegría y entusiasmo. Si sufrimos la meta es seguro que llegaremos por la vía corta a la recaída, y con ella, a la Precontemplación, con el clásico “Yo no puedo cambiar”.

Romper con las inercias sociales, las expectativas culturales de modelos o estilos de vida europeizantes o ajenos al entorno cotidiano, es parte del reto si deseamos vivir saludables, o quizá ir más allá, como lo proponen las jóvenes feministas: cuidar la vida. Aprendamos junt@s.

En la próxima entrega abordaremos la 5ª conducta del autocuidado, “Monitoreo de la glucosa en sangre y el uso de los resultados para mejorar el control de la diabetes”. Para ello descubriremos que en la medición de la glucosa se utilizan proteínas.

Hasta entonces…

El título de esta entrega, “Donde hay voluntad, hay una manera”, fue tomado del final de What the health de Kipe Andersen y Keegan Kuhn, 2017. Dur:1 hora, 32 min, documental que se puede visualizar en Netflix.

 

 

 

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Maricruz Romero Ugalde. Mujer curiosa y risueña. Etnóloga de la Universidad de Guanajuato. Ejerce el oficio de la antropología y su pasión, el cine.  Su sueño de vincular ciencia y arte lo ha puesto en práctica al fundar y coordinar desde 2007 el Lab ETNOAI de la Universidad de Guanajuato. En sus 30 años de haber migrado de la Ciudad de México a la zona antes conocida como El Gran Tunal o La Gran Chichimeca, residió primero en Aguascalientes, luego en Zacatecas y ahora, Guanajuato. La sección “Medio Ambiente y Salud” promueve la reflexión sobre la conexión vital entre la acción personal y su repercusión colectiva.

Datos de contacto: lab.etnoai@ugto.mx, canal Youtube ETNOAI UGto.


Ir a la anterior entrega de esta serie sobre el autocuidado de la Diabetes mellitus, aquí.

 

 


[1] https://www.gob.mx/conapo/documentos/que-onda-con-la-familia-tradicional-y-las-familias-diversas

[2] Álvarez, C. (2008). Teoría Transteórica de cambio de conducta: herramienta importante en la adopción de estilos de vida activos. MHSalud, 5(1),1-12. [fecha de Consulta 23 de julio de 2021]. ISSN: 1659-097X. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=237017527003

[3] Cabrera A., Gustavo A. (2000). El modelo transteórico del comportamiento en salud. Revista Facultad Nacional de Salud Pública, 18(2), 129-138. [fecha de Consulta 23 de Julio de 2021]. ISSN: 0120-386X. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=12018210































 

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