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23:04h. Lunes, 24 de Septiembre de 2018

Campañas en tiempo real

“Las campañas en tiempo real han provocado hoy ruido y deficiencia en el mensaje. No han llegado al momento de un silencio reflexivo para que el ciudadano encuentre el hilo conductor que le lleve a tomar una decisión informada…”


En la época de las nuevas tecnologías de información y comunicación, nos enfrentamos a una comunicación en línea, de todos a todos y que ocurre en tiempo real. Ello genera un efecto intermitente de que todo ocurre en todos lados y todo es para siempre.

¿Pero son estas campañas realidad o política ficción? ¿Enamoran o provocan rechazo?

Gisela Ruback, una maestra del máster de comunicación política del ITAM, manifiesta que la inteligencia es importante en la creación del discurso, no sólo la emoción para decirlo, convencer o seducir a la audiencia.

Así ocurre en las campañas en los Estados Unidos, donde la emoción es un factor preponderante para lograr la victoria electoral.

En México, por ejemplo, se ha dado una mayor preponderancia a la emoción y ha quedado de lado el tema del contenido en los mensajes políticos, que se han multiplicado hasta por nueve en este proceso electoral.

Destaca el montaje de un video, la musicalización, los rostros de los ciudadanos, la manera cómo se generan los mensajes que consumen los mexicanos en los más de 59 millones de spots que autorizó el Instituto Nacional Electoral, tan sólo para las campañas presidenciales.

Así, el silencio también es conversación, lo que quiere decir que un buen candidato, una buena campaña, puede llegar a donde el silencio genera un buen ánimo del elector.

Romana Maharsi considera que si guardamos un minuto de silencio en las campañas, eso transforma el mensaje en tema de conversación. ¿Pero qué candidato está dispuesto a quedarse callado, aun cuando el silencio también comunica?

Para el teórico de la comunicación Jesús-Francisco Martín Barbero, lo más difícil en la comunicación es lograr conectar con la audiencia, aun y con los silencios.

Esta disertación, a la cual llegué con Juan Manuel Castillo Ocaña, un amigo consultor, nos dice que en la política actual puede haber mucha mediocridad disfrazada de falsos contenidos, generados por falsos liderazgos.

La responsabilidad de los candidatos en este momento es realizar campañas en tiempo real, para que el electorado (mujeres y jóvenes) encuentre una manera más rápida de conformar un criterio sobre el contenido y, responsabilice de manera clara y precisa a quien lo emita.

Y es que hoy los candidatos sucumben a la seducción de caer bien o caer mal, ese es el verdadero ruido, y no generan condiciones para un contenido de valor. ¿Pero de verdad el ciudadano está interesado en conocerlos? ¿Hay interés de conocer la hoja de vida de los candidatos?

La respuesta a botepronto de los candidatos los ha llevado a prometer, así como usted lee… luz potable y agua mercurial. Y se ganan el aplauso sonoro del respetable público.

Quizá por eso las candidaturas independientes no han llegado a permear en la ciudadanía porque, además de que no cuentan con recursos, no pueden penetrar en la ciudadanía para seducir, y mucho menos convencer a su audiencia.

Hoy no existen condiciones para que el ciudadano pueda opinar, salvo la virulencia en las redes sociales donde, por cierto, se han dado ofensas bastante fuertes de todos a todos, sin mediar siquiera la posibilidad de un juicio de valor.

Las campañas en tiempo real han provocado hoy ruido y deficiencia en el mensaje. No han llegado al momento de un silencio reflexivo para que el ciudadano encuentre el hilo conductor que le lleve a tomar una decisión informada. Así las cosas.

El autor es periodista que ha publicado en la prensa local, nacional y extranjera. Es analista político y editor en el portal Platino News, Noticias para la Nueva Generación

Twitter: @MartinDiegoMX
Correo: martin@platino.news