Lunes. 09.12.2019
El Tiempo

Ana Daniela Vega González

“…era joven, bonita, tenía sueños, ilusiones y una prometedora vida por delante. ¿Quién podría atreverse a hacerle daño?”

Ana Daniela Vega González

 

Quien se arrodilla ante el hecho consumado es incapaz de enfrentar el porvenir.
León Trotsky

 

Ana Daniela Vega González era una chica ejemplar. Tenía 24 años; originaria de Irapuato, era una de los miles de estudiantes foráneos que llegan a la Universidad de Guanajuato para realizar sus estudios; egresada de la carrera de Biología Experimental y a punto de titularse, Dani, como la conocían quienes la amaban, era joven, bonita, tenía sueños, ilusiones y una prometedora vida por delante. ¿Quién podría atreverse a hacerle daño?

Según se sabe por amigos y familiares, fue vista por última vez la noche del pasado jueves, cuando dos amigos la acompañaron a su departamento. No era tarde, Daniela aún alcanzó a comunicarse con su mejor amiga, Sara, con quien planeó salir en próximos días a divertirse, y con su madre, quien no notó nada extraño y habló con ella hasta altas horas en la noche. Todo estaba bien… se despidieron, y a la mañana siguiente, Dani no llegó a sus actividades.

Mediante Facebook se dio a conocer su desaparición en la tarde del viernes, cuando aún resonaban los ecos —a favor y en contra- de las manifestaciones acaecidas por la conmemoración del día Internacional de la No Violencia contra la Mujer. Mientras las redes se convirtieron en un foro de debate sobre si las protestas y las demandas de las “feministas”, eran “correctas” y “legítimas”, el cadáver de Daniela fue encontrado la noche del sábado —sin que se conozcan más detalles- en Noria alta, y su cuerpo trasladado al SEMEFO para realizar las investigaciones de ley.

En México la situación de violencia —en particular, la ejercida contra la mujer- es insostenible; según la ONU, los feminicidios aumentaron 106% durante los últimos tres años en nuestro país. Se estima que a diario son asesinadas en promedio 10 mujeres con lujo de violencia; 51 violaciones son denunciadas cada día (la denuncia de este delito aumentó 27% el último año, y de cada mil denuncias, sólo un agresor llega a la cárcel) y se estima, según datos obtenidos, que al día desaparecen en promedio 20 mujeres (tan solo en CDMX). Del total de desaparecidos en el país, 46% corresponden al género femenino, números que sólo pertenecen a las cifras oficiales. ¿Cuál será la cifra negra, de los delitos que no son denunciados?

En Guanajuato, hasta agosto del presente año, ostentábamos el ignominioso segundo lugar en feminicidios, y a la fecha han sido asesinadas 164 mujeres en la entidad.

Pese a que no se han dado detalles del caso de Daniela Vega González, ni resultados de la necropsia, algunos medios de la entidad dieron por hecho que Daniela "se suicidó". Sin embargo, su familia y amigos han negado esta posibilidad, que no coincide con la realidad en la vida de Dani. ¿Por qué una joven hermosa, sin problemas, llena de vida, recién graduada y con un brillante futuro por delante como profesionista, habría optado por acabar con su vida?

Culpabilizar o responsabilizar a las víctimas sobre su desdicha o muerte: “Ella se lo buscó”... “¿Por qué iba vestida así?”... “¿Se suicidó?” ha sido utilizado por quienes “administran” —el entrecomillado es porque no hacen- la justicia, para criminalizar a las víctimas y así no tener que investigar. Recurso fácil, pero que en nada ayuda nada para solucionar el 98% de impunidad en los delitos de alto impacto en nuestro país.

Aceptar que a Daniela —y a muchas otras- las mataron, conllevaría que el Estado admitiera su incompetencia como autoridad, tomara su responsabilidad como ente de justicia, activara los protocolos por ley señalados, y legitimara el movimiento y las marchas feministas.

La Universidad de Guanajuato se ha limitado a responder mediante un comunicado institucional frío y poco empático, su solidaridad para con la familia de Daniela, pero también señala que ésta ya no formaba parte de la Universidad, al ya no ser alumna, pese a ser egresada y encontrarse en proceso de titulación —y siendo parte de lo que la propia Comunidad denomina “Ser Orgullo UG”-, y exhortando a la Fiscalía General al pronto esclarecimiento de los hechos.

Por otra parte, este lunes 2 de diciembre se realizaron marchas en ciudades como Guanajuato, León e Irapuato, para alzar la voz por Daniela y por todas las que nos faltan, para hacer un llamado de justicia y una vez más hacer notar: “que la culpa no era de ellas, ni dónde estaban, ni el cómo vestían…”

Actualización

Siendo las 22 horas del lunes 2 de diciembre, poco después de la publicación de este artículo, un hermano de Daniela lanzó un comunicado a través de redes sociales, dando a conocer los resultados oficiales de la Necropsia. En efecto, no se trató de un suicidio como se había manejado en medios, sino de un homicidio. Falta determinar el móvil de los hechos, y si se trata o no de un feminicidio, así como identificar a los responsables para que sean juzgados.

Comunicado de la hermana de Dani
Sería de esperarse que los medios que difundieron información falsa al respecto, respondan por el hecho y ofrezcan disculpas a la memoria y a la familia de Ana Daniela y que nosotros, como sociedad, exijamos el total esclarecimiento de los hechos, esperando que situaciones como esta no se vuelvan a repetir.
¡Ni una más!

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