Homofobia

“…siguen en su contra el odio, la discriminación, los ataques y asesinatos…”

La homofobia —y sus variantes como la lesbofobia[1] y la transfobia[2]- es el odio hacia personas homosexuales,[3] lesbianas[4] y/o transgénero,[5] que conduce a la violencia en su contra; abarca toda aquella actitud degradante, discriminatoria, ofensiva o desfavorable hacia alguien por razón de sus preferencias, conductas u orientación sexual.

Si bien hay avances en los últimos 20 años en cuanto a políticas públicas, legislación y percepción de la población en favor de la comunidad LGTB,[6] siguen en su contra el odio, la discriminación, los ataques y asesinatos y, peor aún, cada día aumentan.

México ocupa el segundo lugar en homofobia a nivel mundial, uno tan solo después de Brasil.

México homófobo

Según datos recabados en la última encuesta del INEGI, el 28% de las personas entrevistadas en nuestro país no estarían de acuerdo con que su hijo o hija se casara con una persona de su mismo sexo. En cuanto al resultado por entidad federativa, la más abierta resultó ser la CDMX, en la que 69% de las personas mencionaron que sí estarían de acuerdo con que su hijo o hija se casara con una persona de su mismo sexo; y la más renuente Chiapas, donde solo 31% de los encuestados refirieron que lo aceptarían; en este sentido, Guanajuato ocupó el lugar número 17, con un porcentaje de aceptación del 56%. De igual modo, se cuestionó a los entrevistados sobre si aceptarían que dos personas del mismo sexo vivieran juntas como pareja. Nuevamente Chiapas resultó ser el más intolerante, ya que 62% de los encuestados respondió que no, en absoluto. CDMX resulto ser la más tolerante, al tener sólo 26% de la población en contra. En Guanajuato el 50% de los encuestados manifestó que no era justificable el que dos personas del mismo sexo vivieran juntas como pareja. Cuando se les cuestionó qué tanto estaban de acuerdo en que parejas del mismo sexo pudieran adoptar niños, sólo en Sonora más de la mitad de la población lo aceptaba. En Campeche, el estado más renuente, alrededor del 69% de los entrevistados respondieron No. En Guanajuato, 58% de los entrevistados se manifestó en desacuerdo de que personas del mismo sexo pudieran adoptar, mientras que un 39% se proclamó en favor de este derecho.

En el nivel federal la encuesta permite apreciar las distintas variables, como el que la escolaridad de las personas tiene una fuerte relación con la homofobia: mientras que 65% de las personas con licenciatura estarían de acuerdo en que su hijo o hija se casara con una persona del mismo sexo, sólo 32% sin esta escolaridad lo estarían. El 72% de las personas con licenciatura están de acuerdo en que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio civil, y sólo lo está el 32% de quienes no la tienen. La edad de las personas también tiene una relación fuerte con las actitudes homofóbicas; las de mayor edad suelen reportar actitudes más homofóbicas que sus contrapartes jóvenes. El 67% con edades de entre 18 y 29 años dicen que estarían de acuerdo en que su hijo o hija se casara con alguien de su mismo sexo, sólo el 36% de los mayores de 60 años dijo que estaría de acuerdo. Por otra parte, mientras 75% de jóvenes están de acuerdo con el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, sólo 36% de los mayores de 60 lo está.

Además, se determinó que quienes se manifiestan “sin religión” tienden a tener menos actitudes homofóbicas en relación con católicos, e incluso éstos son más tolerantes con respecto a las otras religiones. Por ejemplo, mientras que 76% de los Testigos de Jehová dicen que no estarían de acuerdo con que sus hijos contrajeran matrimonio con alguien del mismo sexo, sólo 40% de católicos encuestados se manifiestan en el mismo tenor. De igual modo, 76% de los Testigos de Jehová se muestran reacios a que las parejas del mismo sexo puedan adoptar, contra 55% de los católicos que piensan lo mismo.

¿Y Guanajuato?

Si bien, según la encuesta Guanajuato no es considerado como uno de los estados más homofóbicos del país, e incluso tiene políticos LGBT como Rubí Anayatzin Suárez Araujo —reconocida como la primera regidora transgénero en México y Latinoamérica-, nuestra entidad es de las más atrasadas en cuanto a legislaciones y políticas públicas en favor de la comunidad LGTB se refiere, llegando a vulnerar derechos ya conquistados en el nivel federal —como el matrimonio y la adopción gay. Nada sorprendente, debido al conservadurismo y doble moral de sus habitantes y autoridades, que toleran los antros y bares “de ambiente” pero no otorgan a sus usuarios derechos como ciudadanos.

Pero la homofobia no sólo es discriminación, también es violencia, y en Guanajuato han acontecido 17 homicidios en seis años[7] por motivos relacionados con la orientación sexual de las víctimas. Entre ellos se encuentran:

  • 24 de Julio de 2016. Luis Jean González Virgen, de 24 años, originaria de Puerto Vallarta y conocida como Paulett, fue Reina de Belleza Gay en 2015 del estado de Nayarit. La encontraron calcinada en Celaya; llevaba 45 días desaparecida, luego de que fuera a pasar unos días con una amiga en Irapuato.[8]
  • 24 de marzo de 2018. Fue identificado el cuerpo de la activista lesbiana María Guadalupe Hernández Flores; tenía 37 años, fue reportada como desaparecida desde el 11 de marzo. No se dieron más detalles, ni por parte de las autoridades, ni de su colectivo.[9]
  • 22 de julio 2018. Alexa Altamirano tenía 21 años; trabajaba en una empresa de un parque industrial.[10] Salió acompañada de amigos a la feria de Silao, a un concierto. La joven trans fue vista por última vez en la madrugada del domingo. Su cadáver fue encontrado sobre la carretera. La causa de la muerte, traumatismo craneoencefálico.
  • 2 de diciembre 2018. Luisa Fernanda Hernández, de 37 años, trabajadora en una fábrica de calzado, fue encontrada al interior de un vehículo en la ciudad de León. Murió por un disparo en la cabeza.[11]
  • 31 de marzo de 2020. Karla Valentina Camarena del Castillo, originaria de Salamanca, también conocida como Valentina Ferrety, trabajó en el reconocimiento jurídico de la identidad de género de las personas trans, y en pro de la organización y salud sexual de trabajadoras sexuales --sector gravemente violentado e invisibilizado de la sociedad. Fue asesinada en el municipio de San Felipe. Su cuerpo presentaba huellas de violencia.[12]

Un crimen de odio

Los crímenes de odio son aquellos motivados por la intolerancia a otro grupo social, basados en la raza, sexualidad o género. Se cometen con extrema violencia y existe la intención que anima a quienes lo comenten para torturar, lastimar y hacer sufrir con extrema violencia a sus víctimas, hasta el grado de ensañarse contra su cadáver.

No hay cifras oficiales al respecto en los niveles nivel estatal o federal, pero según datos emitidos por colectivos LGTB en un informe sobre la situación de violencia en su contra, de 2019 a la fecha se han registrado alrededor de 117 homicidios contra integrantes de la comunidad LGTB en México. Esto equivale a un homicidio en contra de homosexuales cada tres días en el país, 27% más que en 2018 —con 92 casos-, mientras que de 2013 a 2018 fueron asesinadas 473 personas LGTB en el territorio nacional.[13]

El informe también refiere el perfil de las víctimas y la manera en la que son privadas de la vida. Advierte las laceraciones, violencia sexual y tortura que padecen, previa e incluso posterior a su muerte. Señala además que dentro de la comunidad LGTB, las personas trans son las más expuestas a sufrir actos de violencia homicida. Así lo demuestran las estadísticas, ya que fueron las más numerosas con 261, lo que representa 55% del total, seguidas de los gays, con 192 casos, que significan 40% del total. En relación con lo anterior, la principal edad de las víctimas oscila entre 19 y 29 años. Su principal ocupación es la de estilista, seguida por la de empleado público o privado. La mayoría de las personas trans fueron asesinadas en la calle y en lotes baldíos, mientras que el mayor número de gays fueron encontrados en sus casas, con heridas provocadas por armas punzocortantes. Se menciona además que la muerte de lesbianas generalmente es invisibilizada como crimen de odio, por lo cual es difícil encontrar información al respecto, tanto en las fiscalías como en prensa.

Estos datos amplían la perspectiva sobre la situación de la comunidad LGTB en nuestro país, así como el odio y discriminación que sobre ella pesa.

Se detectó además que en los países con más desarrollo se tiende a penalizar el crimen de odio, pero esto disminuye en países subdesarrollados.

En México aún no se tipifica en el nivel federal este tipo de crímenes, y sólo en legislaciones locales de 14 estados son reconocidos —Guanajuato no incluido. Peor aún, estos crímenes resultan justificables al aplicar atenuantes jurídicas como las figuras de “la emoción violenta” —emanada de la legítima defensa- y los “delitos de levante”.

La legítima defensa, la emoción violenta y los delitos de levante

Es común el reiterado argumento por parte de los homicidas en este tipo de casos: el haber actuado en defensa propia, reaccionando a un supuesto acoso sexual o a insinuaciones sexuales por parte de la víctima, en algunos casos bajo el influjo del alcohol y de alguna droga. Es de resaltar la sobrereacción, la respuesta de violencia extrema que no guarda proporcionalidad alguna en relación con las supuestas ofensas de las que fueron objeto los victimarios.

La figura de la “legítima defensa” ha sido malversada por abogados que, en su propósito de lograr la atenuación de la responsabilidad de sus defendidos, la utilizan como estrategia al referir ante jueces y magistrados que los imputados cometieron los actos en un estado de emoción violenta al sentirse ofendidos o agraviados gravemente en su honor masculino. Esta polémica estratagema jurídica es reconocida en las tesis y criterios judiciales emanados de la Corte.

Tales argumentos también suelen aplicarse en los casos de asesinatos de trans, donde los homicidas confesos justifican la agresión violenta por el supuesto engaño del que habrían sido objetos, al percatarse de que en realidad era hombre la mujer con la que había acordado tener relaciones sexuales. Sucede por igual al recibir la sugerencia del intercambio de roles sexuales activo-pasivo en el acto sexual, incluso cuando se pactó un pago de por medio.

Los hombres homosexuales o gays, por lo general son además víctimas de un tipo de delitos de los que se denomina crímenes o delitos de levante, en los que el modus operandi sigue un mismo patrón: los victimarios ligan a sus víctimas en bares, cantinas, plazas, o internet, y haciendo uso de tácticas de seducción fingen interés sexual en sus víctimas, buscando ganar su confianza --en algunos casos con el propósito de obtener información sobre si vive solo, su nivel de ingresos o su ocupación-, para ingresar a sus domicilios sin necesidad de forzar entradas, o hacerse invitar a hoteles; también pueden conducir a sus víctimas hacia parajes solitarios. Una vez a solas con su víctima, la someten, la roban y terminan asesinándola. Se ha identificado incluso bandas de delincuentes comunes dedicadas a esto, que terminan asesinándolos con particular saña.

Pero… ¿a qué se debe la homofobia?

Se ha relacionado a la homofobia con determinados rasgos de la personalidad, encontrando que aquellas personas con actitudes homofóbicas más fuertes también obtenían un resultado mayor en rasgos psicológicos como el psicoticismo y los mecanismos de defensa inmaduros.[14]

De igual modo, se cree que el deseo erótico que se experimenta entre varones sucede de maneras conflictivas, contradictorias, no resueltas, entre hombres que no se identifican como gays o bisexuales. No obstante, no podemos asumir que todos los sujetos que participan en una experiencia sexual homoerótica no asumida plenamente, sean en realidad homosexuales reprimidos.

Además de lo anterior, los hombres homosexuales también experimentan la violencia machista como castigo por expresarse afecto en público, lo que es tomado por los agresores como una ofensa al estereotipo del hombre, el macho o la hombría.

Diferentes circunstancias, mismos motivos: la incomprensión, el odio y la intolerancia; la masculinidad tóxica, la discriminación, la violencia estructural, la secrecía, la corrupción y la impunidad.

¿Psicopatologías, deseos sexuales reprimidos o defensa del orgullo masculino? No podemos saberlo. Lo que sí queda claro es el mensaje, que representa una sanción social hacia los disidentes del género y a quienes disfrutan del libre ejercicio de su sexualidad.

Es urgente que el Congreso de la Unión y el local legislen al respecto para la inmediata activación de protocolos de investigación y atención de estos crímenes, aunque sería probable que, de ser así, tras su tipificación, igual que ocurre con los feminicidios, estos casos sólo llegarán a engrosar más los expedientes y las carpetas de investigación de los cientos de miles de casos sin resolver de las fiscalías del país.

 


[1]Lesbofobia: se refiere a la discriminación homófoba y sexista hacia las lesbianas como individuos, parejas o grupos sociales.

[2]Transfobia: es el miedo, el odio, la falta de aceptación o la incomodidad frente a las personas transgénero, consideradas así, o cuya expresión -de género- no se ajusta a los roles tradicionales.

[3]Homosexual: es la atracción romántica, atracción o comportamiento sexuales entre miembros del mismo sexo o género.

[4]Lesbiana: persona del sexo femenino que se siente orientada sexualmente hacia mujeres o al género femenino.

[5]Transgénero: la real academia la define como “dicho de una persona, que se siente del otro sexo y adopta sus atuendos y comportamientos” o “que mediante un tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto”.

[6]LGTB: es la sigla compuesta por las iniciales de las palabras Lesbianas, gays, transgénero y bisexuales, refiere a las personas con orientaciones sexuales relativas a esas cuatro palabras, su identidad sexual, así como las comunidades formadas por ellas.

[7] Según reportó la organización civil “Letra S, Sida, Cultura y Vida Cotidiana”.

[8] https://www.elgrafico.mx/al-dia/24-07-2016/hallan-calcinada-reina-de-belleza-gay-nayarit

[9] https://www.eluniversal.com.mx/estados/denuncian-en-redes-asesinato-de-activista-lgbt-en-guanajuato

[10] https://ulisex.com/asesinan-en-guanajuato-a-alexa-altamirano-mujer-trans-de-21-anos/

[11] https://zonafranca.mx/zfreporte/asesinan-a-mujer-transgenero-en-colonia-loma-dorada-en-leon-comunidad-lgbttti-denuncia-transfobia/

[12] https://elotroenfoque.mx/asesinan-a-la-activista-trans-valentina-camarena-en-san-felipe/

[13] https://cuestione.com/nacional/crimenes-de-odio-rompen-record-en-primer-ano-de-amlo/

[14] Según estudio elaborado por el Dr. A. Jannini, profesor de Endocrinología y Sexología Médica en la Universidad de Roma.

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