La primavera guanajuatense

“…esos jóvenes a quienes han quitado tanto, que hasta el miedo les arrebataron…”
paro universitario
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La primavera guanajuatense

Van cinco días de protestas, marchas y plantones, con el apoyo de la sociedad guanajuatense volcado hacia su juventud, en un hartazgo hacia las instituciones que han sido incapaces de brindar seguridad, en el estado con mayor índice de criminalidad en el país. Sí, el orgullo UG está en su alumnado, que al grito de “ni una abeja menos” ha hecho que su exigencia de justicia trascienda hasta nivel nacional.

El movimiento comenzó el pasado 4 de diciembre tras el feminicidio de Ana Daniela Vega González —acaecido la madrugada del 29 de noviembre-, estudiante de 24 años, egresada de la carrera de biología experimental de la Universidad de Guanajuato, y tras un ensordecedor silencio que gritaba la indiferencia de las autoridades universitarias y del gobierno estatal, como “gota que derramó el vaso” de la sociedad más sensible e informada, sus universitarios, esos jóvenes a quienes han quitado tanto, que hasta el miedo les arrebataron.

El esfuerzo de estudiar en este país es imponerse a la estadística, a la realidad, al destino. Conlleva un sacrificio personal y, sobre todo, de los padres que esperan se esfuerzan por hacer realidad la ceremonia académica de la entrega del título universitario. Sin embargo, algunos deben más bien presentarse a reconocer los cuerpos de sus hijos, rompiendo la ley de la vida y aquella idea de la continuidad, donde los hijos sobreviven a sus padres. Lamentablemente, éste no sólo ha sido el caso de Ana Daniela.

En la entidad, tan sólo en el transcurso del presente año, han sido asesinados varios estudiantes de diferentes edades, grados escolares e instituciones:

  • Francisca Aguirre Hernández, 28 años, originaria de Celaya, desaparecida en enero, y su cadáver encontrado dos meses después en La Esmeralda, San Miguel de Allende. Era estudiante de la carrera en Ingeniería Bioquímica del Instituto Tecnológico de Celaya.
  • Arturo Humberto Martínez Cervantes, de tan sólo 19 años. Estudiante del cuarto cuatrimestre de Ingeniería Tecnología de Manufactura, de la Universidad Politécnica de Guanajuato Campus Cortazar. La causa, en septiembre, fue una bala perdida que se alojó en su cabeza, a causa de un tiroteo en la carretera justo al descender del autobús que lo transportaba a su escuela.
  • Gabriel Luna Ibarra, 21 años, asaltado y asesinado en octubre mientras esperaba el autobús al salir de la escuela. Era alumno del 8o semestre de la carrera de Ingeniería Industrial, en el Instituto Tecnológico de Celaya.
  • Ana Daniela Vega González, 24 años, egresada de la carrera de Biología Experimental de la Universidad de Guanajuato. Asesinada dentro de su departamento la semana pasada, por su exnovio. Lo intentaron hacer pasar como suicidio.

Sin embargo, el riesgo que corren los estudiantes no se reduce a la inseguridad en las calles —o sus “depas”-. También son agredidos, principalmente las alumnas, en las aulas de las propias instituciones. En el inicio de año, ignorando la perspectiva de género y los protocolos del marco internacional en atención a la solución a casos de acoso, seis profesores de la Universidad de Guanajuato fueron suspendidos por el Comité de Honor y Justicia de la UG durante 8 días —¡solamente!-, al encontrarles responsabilidad en casos de acoso sexual a alumnas. En contraste, la ENES-UNAM rescindió el contrato de dos profesores por la misma situación, en noviembre de este año.

Cientos, miles de estudiantes de la Universidad de Guanajuato, cansados de estas situaciones —a la par de los movimientos juveniles que se desarrollan en Latinoamérica-, y de la negación de la realidad por parte de las autoridades universitarias, se fueron a un paro estudiantil, iniciado en la madrugada del 4 de diciembre. Las manifestaciones y protestas se han extendido a instalaciones en Guanajuato Capital, León, Celaya, Irapuato, Salamanca.

Lo que demandan, en resumen, son tres cosas:

  1. El pronunciamiento de la rectoría de la UG sobre la violencia que sufre el alumnado, consistente en asaltos, desapariciones y homicidios, y la solicitud por parte de ésta a las autoridades estatales, de medidas cautelares y de protección a la seguridad de los estudiantes.
  2. La creación de protocolos de seguridad para los trayectos de los alumnos en sus diversas actividades.
  3. El reconocimiento y sanción de los casos de acoso, independientemente de si se trata de alumnos y/o profesores, llegando a la destitución y/o expulsión.

El rector, Luis Felipe Guerrero Agripino —siempre acompañado por sus guardaespaldas- y las autoridades estatales, se mostraron abiertas al diálogo, fijando fecha para una asamblea pública el pasado jueves 5 de diciembre, a la que acudieron los estudiantes, el rector, el presidente municipal Alejandro Navarro y, sorpresivamente, el Gobernador Diego Sinhue. No obstante, la cita resultó en un rotundo fracaso ante la ausencia del Fiscal General del Estado, Carlos Zamarripa Aguirre. Bajo la consigna de: “Sin el cuarto no hay trato” —estando presentes Diego Sinhue, el alcalde de Guanajuato Capital Alejandro Navarro y el rector general de la UG, Luis Felipe Guerrero-, los estudiantes abandonaron el recinto.

Con gritos y cantos de protesta, la “colmena universitaria” llega a su quinto día de manifestaciones. La indignación por el intento de mantener impoluta la imagen de la UG, forjada en el crisol de la injusticia y el silencio impune, han hecho que los estudiantes —en un hecho sin precedentes en la entidad- instalen campamentos en las calles y en los campus. Siendo una protesta más que legítima, los estudiantes cuentan con el apoyo de la sociedad guanajuatense. Los padres de familia y otras instituciones se han volcado en muestras de apoyo y afecto hacia ellos, llevando comida, agua, cobijas y café, a sus campamentos, mientras los jóvenes, cansados pero en una muestra extrema de civilidad y orden, limpian las calles que se han convertido en su hogar y principal campo de guerra. Montan guardias y organizan marchas a diario, siendo una de las más impactantes la “Marcha del Silencio”, realizada este viernes por la noche.

El vértigo de las respuestas: gobernador, rector UG, alcalde de Guanajuato

Este sábado 7 de diciembre por la mañana, se llevó a cabo la segunda asamblea universitaria para intentar una solución al conflicto, esta vez, con la presencia del secretario general de Gobierno del estado (Luis Ernesto Ayala Torres) en representación del gobernador Diego Sinhué, el rector general de la UG (Luis Felipe Guerrero Agripino), el fiscal general del estado (Carlos Zamarripa) y el alcalde de Guanajuato Capital (Alejandro Navarro). “La Colmena” dio un ultimátum de doce horas a las autoridades de Gobierno Estatal, a la Fiscalía, al Ayuntamiento y a la Rectoría, dejando en claro que para negociar, exigen una disculpa pública del gobernador y del rector de la Universidad, en memoria de Ana Daniela y de todos los estudiantes asesinados y desaparecidos en la entidad, además de la destitución inmediata de la directora del programa de igualdad de género de la UG, Lourdes Gazol Patiño.

Aceptación de instituciones, pero acciones extrañas en Guanajuato e Irapuato

Cuatro horas luego de lanzarse formalmente la petición, la funcionaria de la UG renunció a su cargo, y antes de la medianoche del sábado, las autoridades de gobierno estatal, municipal, la fiscalía del Estado y la rectoría universitaria, informaron a través de redes sociales su aceptación del pliego petitorio, así como su compromiso de atención puntual, cada uno en sus ámbitos de competencia.

Sin embargo, mientras las autoridades en el discurso oficial “garantizaban seguridad” al alumnado, mediante redes sociales la Comunidad Estudiantil UG denunciaba la detención ilegal y arbitraria de estudiantes en la Capital, pasada la medianoche, por parte de policías municipales, responsabilizando a las autoridades estatales, municipales y universitarias de criminalizar su protesta pacífica y sobre cualquier hecho que atente contra la integridad física de los manifestantes. Por otra parte, los estudiantes de la Preparatoria Oficial de Irapuato hicieron un llamado a la solidaridad, denunciando que han sido objeto de represión y amenazas por parte de la Directora Raquel Castro Soriano, el profesorado y el presidente municipal Ricardo Ortiz Gutiérrez. En este caso se trata de menores de edad.

Guanajuato Capital menciona la existencia de un documento… que luego publicará

Durante la madrugada, el Ayuntamiento de Guanajuato envió un comunicado a medios, en el que señalaba que la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guanajuato y el Alcalde Alejandro Navarro, habrían publicado un documento donde se plasman las acciones y compromisos concretos para reforzar la prevención y la seguridad en el municipio para beneficio de toda la ciudadanía, con especial énfasis en los entornos de confluencia del estudiantado universitario de la ciudad capital, además de redoblar el trabajo para la protección de las mujeres, manifestando que este sería difundido durante las siguientes horas en el sitio web institucional de la Presidencia Municipal, lo cual no había sucedido hasta entrega de este artículo, el domingo a las 10:30 de la mañana.

La UG anuncia una actividad pública para el lunes

En cuanto a la Universidad de Guanajuato, el Rector Guerrero Agripino expuso que se tomarán las medidas pertinentes en lo que a él y “a la Institución compete” señalando que este se llevarán a cabo las disculpas públicas a la memoria de Ana Daniela Vega González -¿y el resto de los estudiantes asesinados que no pertenecían a la UG?-, a las 11 horas en el Teatro Principal.

No obstante, y en respuesta, “Las Abejas” refieren que el paro permanece.

Son de esperarse otras formas de protesta  en el transcurso de los siguientes días por parte los jóvenes universitarios, en la búsqueda de una pronta solución a sus demandas que trascienda el  discurso oficial de las autoridades, porque sólo “La verdad nos hará libres”.

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