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07:28h. Martes, 19 de Junio de 2018

Instrucciones para prender una lavadora

“Luego de suspirar, buscó el instructivo y se dio cuenta de que no había uno, sino dos manuales: el primero masculino, y otro más delgado, para mujer. Entonces abrió la libretita de su sexo y comenzó a leer…”

El señor enchufó por vez primera la lavadora, pero ni idea tenia de dónde se le ponía el jabón y dónde el suavizante. Luego de suspirar, buscó el instructivo y se dio cuenta de que no había uno, sino dos manuales: el primero masculino, y otro más delgado, para mujer. Entonces abrió la libretita de su sexo y comenzó a leer:

Electrodomésticos Willi le da la bienvenida. Si usted es hombre y revisa estas instrucciones es porque de seguro su esposa lo abandonó. Antes que nada, no chille, séquese los mocos para que no contamine las prendas que va a lavar. ¿No que muy marchito? Nada más acuérdese de cuando era feliz a su lado. 

Le sugerimos que la recordara, no que se quedara aturdido con cara de estúpido. Ya lo estropeó todo de tanto pensar: debía separar la ropa blanca de la de color, pero a estas alturas es seguro que la mezcló mojada, por lo que le informamos que nosotros no nos hacemos responsables por las tinciones y los demás daños que le ocasione a sus prendas claras. 

Abra el compartimento de la izquierda, vierta una tapita de detergente líquido y vacíe en la rejilla derecha el suavizante de telas que está en el recipiente azul. Creo que ya se volvió a equivocar y le echó cloro. Su ropa de color quedará tan estropeada como la ropa blanca y su vida en general. Eso no lo cubre la garantía.

Admita que se comporta como troglodita y ahora deberá tallar a mano sus calzones sucios porque mami no lo enseñó desde chico a asumir sus labores en el hogar, mucho menos a utilizar una lavadora, una plancha o una secadora de ropa. 

Sólo tiene dos opciones: corra al regazo de esa fábrica de machos llamada “mamá latinoamericana”, o busque a su esposa y acepte que la zurró peor que aquel orate con botas, quien dijo que en el 75% de los hogares mexicanos había lavadoras, y no precisamente de dos patas. Desde entonces, nuestra empresa quedó en deuda con las amas de casa —principales consumidoras de nuestros productos— que fueron denigradas.

Si hay un sentimiento más profundo que el amor, es el rencor. Aun así puede intentarlo: compre flores, contrate un mariachi y vaya a donde ella, a pedirle clemencia de rodillas. Más que sus prendas, su corazón se lo agradecerá. ¿Qué creía, que nada más era su sirvienta? Pierda el miedo, no se avergüence, de todos modos en esta empresa sabemos que no existe ser humano más detallista que un infiel pidiendo perdón. No sería mala idea llegarle al corazón con una de nuestras pantallas planas de 80 pulgadas.

Si usted es mujer, no tenía que leer el instructivo: ya sabe cómo funciona todo en el hogar. Aun así ¡Felicidades! Seguro se acaba de deshacer de un sexista holgazán, quien le puso el cuerno y se fue con la amante este 14 de febrero. No se sienta atribulada porque la remplazó por una güera de Aztlán. Usted vale mucho más que eso. La empresa Willi de línea blanca le garantiza otra pareja mejor, más pronto de lo que imagina; por eso piense bien su decisión antes de tomarla. Ahora que ya pasó el mes del amor y su amiguita le exprimió hasta el último centavo, es seguro que su esposo volverá con el rabo entre las patas y como burro en primavera, pero haga un esfuerzo: sea firme, quiérase primero usted, para que aprendan a valorarla los demás. Le sugerimos que lo deje como perro de mercado municipal: rodeado de carne y conformándose con pellejos. 

¿Y los niños? No se preocupe, es mejor dejarles como herencia la lección de la dignidad y el decoro, que un mal ejemplo.

Si aun así va a ceder, le recomendamos revisar nuestro catálogo de electrodomésticos para que lo haga pagar su afrenta.

Nota:

La empresa no se hace responsable por cambios de voltaje ni uso indebido de sus productos.

Consulte términos y condiciones en http//www.willi.com.mx