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18:22h. Martes, 21 de Noviembre de 2017

Al fin la justicia social parece tocar a los más desprotegidos. Pero no: la UMA servirá también para tasar el monto de las pensiones. Si usted es de los pocos afortunados que gozará de una jubilación, le descontarán en pesos su pensión y se la devolverán en UMA…

Por varios años, el salario mínimo se mantuvo estancado bajo el argumento de que era utilizado como referencia para cuantificar mu,chos pagos y contribuciones, lo que fue menguando su poder adquisitivo. Por eso en el 2016 se legisló para establecer otra unidad de medida. Fue así como nació la polémica Unidad de Medida y Actualización (UMA), para desligar al salario mínimo de otro uso que no sea estrictamente de naturaleza laboral, estipulando que: “El salario mínimo no podrá ser utilizado como índice, unidad, base, medida o referencia para fines ajenos a su naturaleza...” De esta manera, la UMA se legisla como la referencia económica en pesos, para determinar la cuantía del pago de las obligaciones y supuestos previstos en las leyes federales, de las entidades federativas, así como en las disposiciones jurídicas que emanen de todas las anteriores. Esta disposición entrará en vigor a partir de febrero del 2018.

Para establecer el valor de la UMA, heroicos, brillantes, pero, sobre todo, patriotas legisladores como Carmen Salinas y Romero Dechamps se quebraron la cabeza en una fórmula matemática determinada por el INEGI en alrededor de 76 pesos, mientras el salario mínimo supera actualmente los 82.

¿Suena bien verdad? Al fin la justicia social parece tocar a los más desprotegidos. Pero no: la UMA servirá también para tasar el monto de las pensiones. Si es de los pocos afortunados que gozará de una jubilación, le descontarán en pesos su pensión y se la devolverán en UMAS. Algo así como el caso de las UDIS pero a la inversa, porque éstas se crearon para joder al que debía al banco, y las UMAS para joder a quien le debe el gobierno. Por cierto, los ahorros y fideicomisos también serán tasados en UMAS a partir de febrero de este año, o sea que de entrada, por cada 82 pesos ahorrados le devolverán 76 y cada vez menos, según se vaya devaluando la UMA.

Las jubilaciones y pensiones son un derecho y asunto laboral, por lo que deben continuar sujetos al salario mínimo, además de que es anticonstitucional aplicar cualquier ley de manera retroactiva. Así es que una pensión de diez salarios mínimos de 24,012 pesos, pasará a partir de febrero a ser de 22,647 pesos; es decir, el monto mensual de la pensión a recibir por un jubilado o pensionado, se reduce en poco más del 6.02 por ciento.

La aplicación de la UMA como unidad de cuenta de prestaciones laborales y de seguridad social, ocasionará una pérdida en los ingresos de los trabajadores y de beneficiarios de la seguridad social, dejando una diferencia muy grande a favor del gobierno federal, que ahora sí —cuándo no—, se sirvió con cucharón.

No necesitan quebrarse la cabeza si ya no quieren usar para nada el salario mínimo. Yo les doy otros dos referentes para que no le jueguen al listo con nuestras pensiones: están el dólar (al que, por cierto, siempre intentan mantener por debajo de su valor real) y el euro.

Para quien lo dudaba, al final del sexenio se vuelve a reafirmar El priismo más voraz (al que ahora le dio por llamarse el PRI de la corriente crítica, ya que nadie creyó en el nuevo PRI) con sus tácticas empobrecedoras, donde siempre joden ellos, nos jode el sistema bancario y, aunque ya ni les duela, siempre chingan a sus madres.