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Andamos en Catar • Día catorce: Empiezan los octavos • Fernando Cuevas

"... en la primera fecha, se imponen los favoritos frente a rivales muy dignos"
Argentina
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Andamos en Catar • Día catorce: Empiezan los octavos • Fernando Cuevas

Cuando llegamos a esta fase, las sorpresas se empiezan a reducir y la experiencia para disputar este tipo de partidos cobra una mayor importancia. Además del buen fútbol, aparecen el temple y la solvencia para resolver episodios complicados, si bien se aparece por ahí algún resultado no del todo previsto. Por lo pronto, en la primera fecha, se imponen los favoritos frente a rivales muy dignos.

Países y estados: bajos y unidos

Tras una buena fase inicial en la que se mantuvo invicto, el equipo de las barras y las estrellas se presentaba como el representante de la CONCACAF para jugar frente a Países Bajos, selección que no tuvo mayores problemas en su grupo y que fue mejorando en su funcionamiento. Fueron los Estados Unidos quienes tuvieron una primera opción que terminó por salvar el arquero pero en un contragolpe, Depay mandó la pelota a la red tras recibir un pase retrasado de Dumfries tras conducción de De Jong: se juntó el talento y el marcador se movió a los diez minutos. Reaccionó bien el cuadro norteamericano y le compitió a los de naranja, incluso acercándose con disparo macizo hacia el final de la primera parte que volvió a sacar el portero Noppert y, como sucediera al inicio, otra descolgada como respuesta en la que el propio Dumfries volvió a servir de manera similar al centro del área, como el gol anterior, para que ahora Blind colocara el segundo tanto ya en el descuento.

Para la parte complementaria, los de blanco no dejaron nada para después y se volvieron a lanzar sobre las tierras bajas para poner serio peligro en un par de ocasiones apenas cuando corrían los diez minutos, en tanto los europeos también avisaban en el arco rival. El premio llegó a 15 del final, después de un par de bombazos neerlandeses, con el gol de Wright tras recibir un servicio de Pulisic e incrustarla de extraña manera, poniendo el partido en una zona de probable drama que se apagó pronto porque cinco minutos después, los neerlandeses en ese plan letal con el que jugaron, volvieron a sacudir las redes para colocar el tercero y definitivo a través de servicio esclarecedor de Blind y contundente remate Dumfries de aire, igual asistiendo que concretando. Los diez minutos restantes fueron la despedida de los Estados Unidos, cumpliendo un digno torneo.

Desde los rincones del mundo

Después de un inicio turbulento, ambos equipos que habitan en los rincones del planeta, recompusieron el camino para llegar a estas instancias. Australia fue una de las gratas sorpresas de la primera fase y se enfrentaba a Argentina, una de las eternas candidatas al título. Empezó la albiceleste dominando la pelota y tratando de controlar los espacios pero durante la primera media hora de juego no había la necesaria claridad; incluso los de amarillo enviaban un par de mensajes a la puerta de enfrente como para mantener entretenida a la defensa rival. Fue al 35’ cuando Messi recogió una pelota que le rebotó a Otamendi, como si fuera un servicio dejado, y con su clásico disparo raso al palo contrario, abrió el marcador y el cerrojo australiano, ahora con necesidades de ajuste para soltarse al frente un poco más.

En el segundo medio se veían los sudamericanos más confiados, al punto que anotaron el segundo tras aprovechar un error en la salida de parte del arquero, provocado por una insistente presión que rindió frutos, en e 57’, para que Álvarez la empujara a red. Fueron minutos de dominio argentino, generando aproximaciones si bien no de alto riesgo, sí de una manera que le daban mantenimiento a su ventaja sin tener mayores preocupaciones en la parte baja, hasta que un disparo desviado que llevaba mucha fuerza, terminó adentro de la cabaña de los pamperos y metió al partido a los canguros con 15 minutos por jugarse. Tuvieron un par de opciones para el empate, dada la motivación, si bien también pusieron en riesgo su arco que tampoco fue vulnerado por una muy mala puntería. La imagen final de los jugadores argentinos abrazando a su salvador portero por detener una pelota con etiqueta de empate sobre la hora, refleja un innecesario sufrimiento por el que atravesaron frente a una Australia que se despide tras regalarnos una muy lograda actuación, por encima de las expectativas.

Microcuento: un penal reconstruido

Se conocían desde hace tiempo porque habían jugado en la misma liga. El portero sabía que acostumbraba tirar los penales a la derecha, rasos; el tirador estaba consciente que el arquero conocía hacia dónde y cómo los tiraba. El guardameta sabía que el delantero intuía que él imaginaba y que quizá lo intentaría cambiar; el cobrador sabía que el portero podría suponer que modificaría la forma y la dirección de la pelota. El entrenador sabía todo el asunto: mandó a otro jugador a tirar el penal.

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