Es Lo Cotidiano

CRÓNICA CERVANTINA

Con arias, zarzuela y cantos a las ciudades arranca el FIC 50

De cómo Don Quijote inauguró el Festival Cervantino y nombró a Monsiváis Caballero de los Mininos


 
A98F73D9-B67C-43F2-9D95-CFDD1500FC15
Foto: Velio Ortega.
Con arias, zarzuela y cantos a las ciudades arranca el FIC 50

Quijote y Sancho bajaron de su pedestal, allá frente al teatro de Cervantes, y tomaron por Cantarranas hasta que al llegar al Baratillo los recibió el Señor de los Gatos. ¿Qué face vuestra merced en estos lares de concurrencia que preludia libación y hedonismo? Preguntó el Caballero de la Triste Figura, mientras se apeaba del rocín que a ratos rebotaba su andadura herrada al recorrer tan retorcida vía. En espera de una runfla de personeros del poder y el discurso de sórdida palabra les respondió mientras el minino se escondía al ver al rústico Sancho montado en su Rucio.

Esa noche, el trío de soñadores escuchó las angelicales voces de Hera Hyesang Park y María Katzarava, apostadas frente a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México en ese molino de viento llamado Alhóndiga de Granaditas. Estuvieron presentes entre arias, zarzuelas y cantos a ciudades, con las que celebraron el inicio del festejo de los 50 años del Festival Internacional Cervantino (FIC).

Cincuenta años ha que cabalgo por este lugar que no es de la Mancha y del que siempre me acuerdo, dijo Alonso de Quijano. El sabio Monsi guardó silencio mientras observaba y tomaba nota para su siguiente ensayo.

Flash back

Eran las cinco de la tarde, cuando en es el mismo espacio donde Santo se enfrentó a la momia Satán, también hace medio siglo, la clase política y la burocracia de la cultura esperaban a la que anda en campaña.

El gobernador Diego Sinhue Rodríguez, atuendado de negro luego de su cabalgata matutina. El presidente municipal Alejandro Navarro que se resistía a hacer bola en la foto donde estaban la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto; la directora del FiC, Mariana Aymerich Ordóñez; la directora del Instituto de Cultura de Guanajuato, Adriana Camarena; el rector de la Universidad de Guanajuato, Luis Felipe Guerrero Agripino; y el embajador de Corea, entre otros y otras.

Navarro no se bajó de su discurso turismero y evocó películas rodadas en esa plaza de inspiración italiana y española. Diego relató los lazos que unen a la ciudad de Guanajuato con la ciudad de México. Anunció que habrá aerostatos desplegados en el zócalo capitalino para promover el festival globero que cada año se realiza en León. Destacó que en Guanajuato estarán más de mil 250 artistas de la capital y presumió la primera fase de la restauración del teatro Juárez.

Estaban ahí para inaugurar la Casa de la Ciudad de México, bautizada por Claudia Sheinbaum, su gobernadora, como la Casa Chilanga. La mujer dijo que se trataba de un reconocimiento s Carlos Monsiváis, el gran cronista urbano, y a Elena Poniatowska. Tiene un poquito de ambos, afirmó.

Quijote y Sancho subieron a conocer el recito, ubicado en la planta alta de donde está una cafetería. Ahí estáis, señaló el andante. Sí, junto a Carlos Fuentes y otros que viven en un lejano país retacado de nopales y que llaman intelectuales, les respondió el de la Portales mientras sostenía a otro gato.

Homenajes 

El teatro Juárez lució sus escalones restaurados, su decorado limpiado, focos cambiados, cortinas lavadas. Majestuoso, escuchó el discurso de un Guerrero Agripino que le puso humor e ironía a un mensaje en el que presumió que la universidad que dirige fue la semilla, a través del Teatro Universitario de Guanajuato y sus Entremeses Cervantinos, del Festival celebrado.

Citó que a Miguel de Cervantes tres veces tres le negaron el permiso de venir a América y que su obra “no tenía el aval científico de sus pares externos, no era aceptada para ser publicada en revistas indexadas y no estaba contemplada en ningún cuerpo académico”

Qué hideputa eran esos bellacos, exclamó Sancho. Su percepción subjetiva estaba obnubilada por su voluntad de poder, embargados por un espíritu nitzszcheano, le explicó Monsi mientras un pequeño micifuz se le acurrucaba en sus brazos. 

El rector prosiguió: entre cerros y montañas de una cañada hecha ciudad se abraza a la obra de Cervantes. Es una obra disruptiva, resiliente y provocadora. Por eso mesmo, permiso pidió el orador para hablar glosa del viejo castellano, quédese acá, don Miguel, acá le hacemos la merced de tenerlo, que sea el triunfo de los valores humanos que trascienden la locura y la lucidez.

Vaya que era osado y estaba mal de la cabeza ese tal Cervantes, aseveró Quijote. Es vuestro creador, le aclaró Sancho. Los personajes suelen ser un desplazamiento imaginativo de sus autores, terció Monsiváis mientras se acababa de alborotar la melena.

 Adriana Camarena hizo un recuento de lo más destacado en los festivales cervantinos anteriores. LSecretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, calificó al FIC como una fiesta de libertad creativa que durante 19 días hará diversas expresiones artísticas con 3 mil 247 artistas de 33 países del mundo, y que recorrerá 10 estados de la República y llegará al corazón del país, el Zócalo de la Ciudad de México.  

La estancia en el Juárez se tornaba pesada porque era un desfile de oradores y oradoras; había emoción y nerviosismo, pero los homenajes le dieron el toque festivo al momento solemne.

Presea Cervantina para Rosa María Muñoz Soto, por su quehacer relacionado con el festival desde 1975. Luego, los más aplaudidos: Héctor Rodríguez Colmenero, el afamado “Chaplin”, con 40 años de carrera como fotógrafo y que ha cubierto 36 de las 50 ediciones cervantinas.

De nuevo la emoción se derramó cuando Isidro Guerrero Aguilar, el también famoso “Chilo”, coordinador operativo del Teatro Juárez, recibió su reconocimiento.

Claudia remató con una enumeración de su obra de gobierno en materia de cultura. Diego resaltó la trascendencia nacional e internacional del festival y presumió al teatro, que también fue chuleado por la chilanga. 

Don Alonso, junto con Sancho y Monsi, enfiló rumbo a la Alhóndiga de Granaditas, entre un gentío aún tímido, en espera del fin de semana que, además, será quincena.

De Mi Ciudad a Caminos de Guanajuato

La Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, dirigida por Scott Yoo, estadounidense con herencia japonesa y coreana, lució en grande al acompañar a las sopranos Hera Hyesang Park, de Corea, y María Katzarava, de México, quienes cantaron una selección de arias, en las que expresaron el vigor del canto mozartiano con la obertura de la ópera “El rapto”. Arias de “La Wally”, de Catalani y la obertura de “Egmont”, de Beethoven mostraron a un par de talentosas envidiadas por los ángeles y escuchadas por un Monsi que acomodaba a una gatita tipo persa, que se había recostado sobre Rucio.

Y tras la impresión generada por las arias, la coreana deleitó con la canción española “La tarántula”, de la zarzuela La Tempranica”. La Katzarava no se quedó atrás y siguió con “Carceleras”, de La Zarzuela "Las Hijas Del Zebedeo", para continuar con “Júrame”, de la leonesa María Grever. Entre marías se vieron, sólo para rematar con canto a dúo con “Caminos de Guanajuato”, al que le recortaron el Cristo de la Montaña, y “Mi ciudad”, de Guadalupe Trigo.

Sancho, Monsi y Quijote disfrutaron de los estallidos pirotécnicos que se perdían en el lucerío de la vieja ciudad minera. Carlos disertó sobre el concepto de fiesta y explicó cómo fue que le dio por coleccionar objetos y momentos para legarlos y crear el Museo del Estanquillo.

Ah, bizarro hijo de la gran ciudad, exclamó el que se puso bacín a modo de yelmo: os nombro Caballero de los Mininos y os convido a celebrar el encuentro con vuestra merced con unos mezcales en El Incendio. Luego nos podríamos ir a bailar a La Dama, agregó Sancho. Quizá ahí ande Dulcinea, suspiró el de la armadura oxidada. Monsiváis se fue por unos tacos de tripa adelante del Archivo Histórico, mientras su gato corría por Positos rumbo a la Casa Chilanga.pcionales, con el poder explosivo de la cultura.  

En el marco del 50 aniversario de este Festival, se galardonó el trabajo de “Chilo” Isidro Guerrero, Coordinador Operativo del Teatro Juárez con la Presea Cervantina; y se reconoció a periodistas que por su trayectoria y cobertura dejaron huella dentro de este Festival: a la reportera independiente Rosa María Muñoz Soto, y a Héctor Rodríguez Colmenero “El Chaplin”.

Foto: Velio Ortega.
Foto: Velio Ortega.

Comentarios