La película mexicana 'Tijuana todavía' se exhibirá en el Festival de Venecia
Protagonizada por Humberto Busto y Petr Filimonov, propone una mirada íntima sobre el exilio, la migración y la identidad queer en la frontera
CIUDAD DE MÉXICO. La película mexicana TIJUANA, TODAVÍA ha sido seleccionado oficialmente para proyectarse en la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, tras ser seleccionado, desarrollado y producido durante la decimocuarta edición (2025–2026) de Biennale College Cinema.
Creado por el Festival de Venecia en 2012, Biennale College Cinema es un prestigioso laboratorio internacional de formación avanzada que promueve la producción de largometrajes de bajo presupuesto de cineastas de todo el mundo. La cinta mexicana se consolida en la selección oficial tras haber obtenido un apoyo financiero de €200,000.00 euros otorgado directamente por La Biennale di Venezia.
Alejada de la representación violenta y distante con la que con frecuencia el cine suele retratar a esta ciudad fronteriza, TIJUANA, TODAVÍA surge desde las propias vivencias del director como inmigrante queer, proponiendo un nuevo territorio para el cine LGBTIQ+ hecho en México que busca mirar las heridas compartidas desde la transformación y no solo desde el trauma.
La historia sigue a Chava (Humberto Busto), un hombre a punto de cumplir cincuenta años que divide sus días entre cantar en un coro gay y trabajar en un autolavado familiar. En paralelo, Maksim (Petr Filimonov) es un joven queer que ha huido de San Petersburgo para evitar ser reclutado en la guerra de Ucrania y que aguarda pacientemente su solicitud de asilo en un albergue de Playas de Tijuana.
Ambos se conocen de forma anónima a través de una aplicación de encuentros sexuales donde la comunicación digital se convierte en su refugio y forma de existencia. Sin embargo, cuando las políticas migratorias cambian y las citas internacionales se cancelan, Maksim queda abandonado a su suerte y decide encontrarse fuera de línea con Chava. Al confrontar su vínculo en el mundo real, la relación entre ambos deberá hacer frente a los fantasmas del exilio y a los desafíos de construir un hogar dentro de un territorio tan dividido como sus propios deseos.
"Para mí, su historia representa la capacidad humana de reconstruir el sentido de pertenencia justo en el lugar donde alguna vez nos quebramos", destaca el realizador sobre este encuentro que conecta la realidad tijuanense con los desplazamientos globales contemporáneos.
"Nunca en mi vida había sentido tanta emoción al presentar un proyecto. Llegar a la proyección de esta película en Venecia es el resultado de un año intenso de labor creativa junto al director Gabriel Gutiérrez Morales, de la mano de toda la gente de Tijuana, del equipo técnico y del colectivo LGBT+ que se sumó a este esfuerzo. Representa la posibilidad de compartir con el mundo nuestro punto de vista, la forma en que nos vemos, cómo queremos ser representados y las problemáticas actuales que nos mueven y nos preocupan, con las cuales queremos entablar un diálogo. Estar aquí es un privilegio, un honor y una celebración enorme a tanto trabajo", comentó Humberto Busto.