Regalos de Reyes en el Gene Byron: concierto de villancicos y exposición de nacimientos
Guanajuato Gto. El día 6, niños y niñas recibieron el regalo de los Reyes Magos; el domingo 8, Melchor, Gaspar y Baltazar llegaron al museo Gene Byro para disfrutar el concierto “Los tres Reyes a Belén”, una sinfonía de villancicos que engalanó otra maravilla: la colección de nacimientos de César Piña-
El primer concierto del año en la Casa Museo que durante décadas fue el recinto del republicano español Virgilio Fernández inició con casa llena.
Claudia Barrientos, soprano; Alberto Yepes, tenor (y panderero); y Daniel Pérez Urquieta, barítono, con Daniel Guzmán al piano, ofrecieron un concierto que lamentablemente sólo pudo disfrutar el público en número limitado por el recinto.
El concierto fue toda una narrativa musical:
Empezó con La Anunciación de la Virgen María con “El Valle de las Rosas”; siguieron con El Empadronamiento a través de “Hacia el nacimiento del Niño Jesús”. Luego, La anunciación de los pastores con dos piezas: “Los pastores” y ”Hacia Belén va un borrico”.
Llegó el momento cumbre con El Nacimiento, explicado musicalmente con el Coro de ángeles “Alegría para el mundo”, pieza ultra clásica navideña.
Prosiguieron con La Adoración de los Pastores y el canto “Vamos, pastores, vamos”, para seguir con Los Sabios de Oriente, “Melchor, Gaspar y Baltasa” (los reyes magos de la ilusión) y “Los Reyes Magos”.
Fue toda una secuencia de villancicos inspirados en tonadillas italianas, con un trío operístico de primer nivel, que hicieron del concierto un deleite entre ellos y una fascinación para la concurrencia.
Y llegó la nostalgua con Cri Cri en Navidad, con tres piezas de don Gabilondo Soler: “Noche Buena”, ”Pastorela Mexicana” y ”Los Reyes Magos”; para rematar con Adoración final y una de las piezas más mundialmente famosas y populares: “El Niño del Tambor”.
El rom pom pom pon llevó a un encore y trío y pianista merecieron caravana y quitarse el sombrero.
El otro regalo
En 1223, en el Santuario de Greccio, Italia, Francisco de Asís representó el nacimiento de Jesús. Vistió a personas con los atavíos que se consideraban de la época y lugar de El Salvador y sembró semilla para que esa representación se hiciera con pequeñas figuras alusivas al tema.
Así nacieron los nacimientos navideños (redundancia con licencia poética) que llegaron a América vía la conquista y la catequización. Ahora México es paraíso de creadores artesanales de Belenes y peregrinos.
En el nombre del cielo, César Piña, quien junto con su madre colecciona los nacimientos, dio pasada a la concurrencia y encabezó el recorrido por una exposición de 40 montajes de figurillas y representaciones en tela y otros materiales.
Así se dio por inaugurada la exposición “En Belén a Medianoche”. Se trata de nacimientos tanto contemporáneos como antiguos, procedentes de diferentes países, de los que destaca Italia y de estados mexicanos como Oaxaca, Jalisco, la ciudad de México y regiones diversas del mismo Guanajuato: Salamanca, Celaya, la capital y otras localidades.
Resalta el nacimiento de figuras de cera realizadas por la artista salmantina Velia Villanueva
Los que nos portamos bien y fuimos el domingo a la Casa Museo Gene Byron, disfrutamos ambos regalos. No se pierda la exposición. Son apenas 40 de 350 piezas. Las hay hechas en 1900, con materiales que van desde la hoja de palma hasta la pasta cerámica, pasando por la madera, especialmente el patol.