Norteamérica 2026: Día quince: Empieza la dosis de seis partidos al día • Fernando Cuevas
Arranca la última jornada de la fase de grupos en la que se juegan partidos simultáneos por aquello de las cochinas dudas, entre confirmaciones y alguna sorpresa.
GRUPO A
México queda de líder con nueve puntos y Sudáfrica sorprende al quedar segundo con cuatro unidades, dejando a Corea del Sur con tres y Chequia en el fondo con una.
SORPRESA BAFANA BAFANA
En la sede regia, la selección de Corea del Sur, ahora de rojo y una conformación de 3-4-2-1, enfrentó a la de Sudáfrica, con su tradicional amarillo y un acomodo de 4-3-2-1, en el enendido de que un empate prácticamemnte les aseguraba el segundo puesto del grupo. Rápidamente, los asiáticos generaron peligro con remate de Min-Jae en tiro de esquina salvado por la defensa, mismo saque que tuvieron los africanos en dos ocasiones seguidas, antes del disparo de Kangin que pasó muy cerca. A pesar del dominio coreano, los Bafana Bafana no dejaban de apuntar hacia delante, sabedores que para ellos no había otra alternativa más que la victoria: cerca estuvieron cerca de la media hora pero el arquero Seung-Gyu controló, mientras que del otro lado, Hee-Chan lo intentaba desde larga distancia. Un primer medio que inició con dominio de los coreanos y que terminaron equilibrando los sudafricanos, con fuerte desgaste físico.
Para la segunda mitad, los Guerreros de Taeguk hicieron tres cambios y empezaron a optar por la lógica del control con algún remate de cabeza a manera de aviso, en tanto el equipo africano se acomodaba para intentar generar por lo menos una que le diera la anhelada ventaja, que consiguió tras realizar algunos cambios, por medio de una descolgada muy bien montada que finiquitó Maseko al 63’, rompiendo el cero y colocando a su equipo, en ese momento, en segundo lugar. Después de los lamentos, el equipo asiático se lanzó con todo lo que le quedaba al frente para intentar igualar, acaso tratando de resarcir su actitud durante varios minutos en los que parecían pecar de cierto exceso de confianza. El reloj corría y la claridad no llegaba, sí la desesperación: apenas un par de aproximaciones que no fueron suficientes y los sudafricanos, dando la sorpresa, se quedaron con el triunfo por la mínima, además del segundo puesto. Corea, a esperar.
3 DE 3
En su majestuosa casa, la selección de México con su clásico 4-3-3 se presentó, ya calificada, para jugar contra Chequia, todavía con alguna esperanza de mantenerse en el torneo si lograba sacarle un triunfo al anfitrión, acomodándose con un 3-4-2-1. Y justo con esa disposición salió, como lo mostró con el disparo de Višinský al 8’ que pasó muy cerca del palo, repitiendo la dosis minutos más tarde, mientras que los anfitriones se organizaban para poder ejercer el dominio esperado y, en consecuencia, las oportunidades, que fueron llegando paulatinamente con chilena de Reyes y disparos de Sánchez, controlado por el arquero, y de Alvarado y Quiñones, ambos escapándose por arriba de la portería, si bien la continuidad en el flujo de juego no era la que se esperaba ni la suficiente para mover un marcador que convenía a los mexicanos. Un primer tiempo difícil, de escasa llegada y de lucha en media cancha, con un cuadro europeo que se plantó para complicar el funcionamiento y encontrar la suya en la puerta contraria.
Con el talentoso Mora como titular, jugador más joven de la Copa del Mundo, en la segunda parte se empezaron a abrir las aguas para el anfitrión, si bien los checos llegaron al inicio y con base en fuerza y trompicones generaron un par de aproximaciones, sobre todo aprovechando el juego alto. Y en esas andaban los ahora de rojo, cuando Romo controló una pelota en medio campo, se zafó de la marca de tres y sirvió a Chávez, quien condujo con seguridad y disparó suave a portería ante la salida del arquero para hacer estallar la tribuna del Azteca al 55’. El impulso alcanzó para que, tras una gran conducción y pase al hueco de Mora, Quiñones aprovechara un rebote para anotar el segundo al 61’. Lo intentaron los europeos pero la fiesta ya estaba instalada: el escenario estaba listo para la entrada de Ochoa, uno de los grandes porteros mexicanos que se presentaba en su sexto mundial, y la ovación se volvió reconocimiento por todos estos años. Para finiquitar, el ingresado Fidalgo anotó el tercero con disparo esquinado a puerta abierta y el Tri, por primera vez, ganaba todos sus partidos de fase eliminatoria: 3 de 3.
GRUPO B
Se definieron las posiciones más o menos como cabría esperarse al inicio del torneo: Suiza encabezó el grupo con siete puntos, Canadá en segundo por diferencia de goles en relación a Bosnia-Herzegovina, ambos con cuatro, y Catar en cuarta posición con un punto, obtenido curiosamente frente al líder.
ARREBATANDO EL LIDERATO DE GRUPO
En plan de anfitrión, Canadá recibió a la selección de Suiza, de blanco los primeros y de rojo los segundos con vivos del color opuesto. A pesar de estar clasificados, ambos equipos salieron a buscar el área del rival, en particular los europeos, dado que necesitaban ganar para quedar de líderes de grupo. La primera clara llegó pasados los diez minutos para los helvéticos en un mano a mano, fallada pero equivocadamente señalada como fuera de juego, al igual que una jugada posterior pero del otro lado. Llegó el local pasada la media hora, aunque quien había tenido más la pelota era la visita sin poder profundizar lo necesario para poner en riesgo la meta de los norteamericanos, quienes se acercaron una vez más pero que tampoco estaban en plan muy constructivo. Así se diluyó la primera parte con tarjetas para Larin y Xhaka, el primero haciéndose el simpático al empujar una pelota y el segundo por darle una patada como si no se hubiera dado cuenta de la gracia.
La segunda parte terminó resultando mucho más interesante que su antecesora, sobre todo porque el equipo suizo pareció darse cuenta que el primer lugar de grupo estaba en sus manos si apuntalaban su ofensiva. Así lo hicieron: Manzambi se coló por la entreala derecha y envió servicio a Vargas, quien resolvió a pesar de un control dudoso cuando apenas corría el segundo minuto de haberse escuchado el silbatazo de arranque. Aprovecharon el momento motivacional las Cruces Rojas y Embolo entregó la pelota al propio Manzambi, de eficaz partido, para anotar el segundo al 57’. Vinieron tres cambios de los canadienses para tratar de recomponer y el peso ofensivo mejoró y alcanzó para recortar distancias al 76’ con centro de Saliva y remate de Promise David, quien había entrado hacía un minuto y que en su nombre ponía el mensaje. Al final, Manzambi de nuevo amenazó, pero comandados por Eustaquio, Cornelius en un par de ocasiones, Promise otra vez y Johnston en la última, pudieron emparejar pero entre los envíos desviados y la figura del portero Kobel, los suizos se quedaron con el liderato del grupo por el triunfo de 2-1.
CONFIRMANDO LA PERMANENCIA
Bosnia-Herzegovina tenía que aprovechar su partido ante Catar para tratar de sumar y colarse a la siguiente fase. Así lo hicieron y desde el arranque trataron de mover el marcador, si bien los cataríes no renunciaron del todo a intentar alguna avanzada. Tras algunas llegadas, sobre todo con tiros de media distancia, Los Dragones seguían en lo suyo hasta que poco antes de la media hora, Alajbegović, de apenas 18 años, anotó su primer gol mundialista de forma brillante, driblando a un par de defensas y poniendo la pelota en el vértice. Cinco minutos después, el cuarentón Džeko remató pero el portero Abunada terminó por meter el esférico en su propia puerta y en el registro quedó como autogol y todavía un disparo del experimentado delantero se estampó en el palo, pudiendo ser el tercero. Y cuando parecía que así nos iríamos al descanso, vino la resurrección de Los Marrones: primero el gol de Al Haydos, concretando el recentro de Junior al 42’ y Pedro Miguel dejando el balón en el palo al filo del cierre, a punto de empatar.
Para la segunda mitad y aprovechando el vuelo, los cataríes salieron a buscar la igualada y estuvieron cerca de alcanzarla en un par de llegadas durante los primeros minutos por conducto de Afif, el jugador más peligroso de los asiáticos, en tanto el cuadro europeo parecía riesgosamente sobrellevar las acciones con displicencia, considerando que sólo tenían un gol de ventaja. Vinieron algunos cambios con todo y la molestia de Džeko al salir, pero los bosnios empezaron a recuperar cierto dinamismo reflejado en el 80’, donde prácticamente definieron el partido con el tercer tanto, obra de Mahmic en una enmarañada jugada dentro del área en la que la defensa nunca pudo despejar de manera convincente. Los también conocidos como Grantes lo siguieron intentando pero ya no lograron cambiar su destino y permanecer más tiempo en el certamen: se despiden con un punto cosechado y un buen esfuerzo, tras un arranque promisorio, aunque todavía con inconsistencias, sobre todo de partido a partido.
GRUPO C
Brasil termina como líder con siete puntos, mismos que Marruecos pero con mejor diferencia de goles, criterio que se aplica dado que empataron entre sí; Escocia se queda con tres y Haití, a pesar de su digna participación, no alcanzó ninguno.
DE MENOS A MÁS
La selección de Brasil saltó al campo del Hard Rock en Miami para buscar el liderato de su grupo ante Escocia, que pretendía quedar en el mejor lugar posible para la siguiente fase. Muy pronto, Vinicius se encontró con un obsequio en un craso error en la salida de los británicos para mandar al frente a los suyos al 7’. Quince minutos después, robó la pelota a otro defensor y definió sin problema pero el VAR llamó al árbitro Ramos y éste anuló la acción por una discutible falta del astro del Real Madrid. El Ejército Tartán no lograba hilvanar jugadas y apenas pasada la media hora consiguieron disparar, no a puerta, sino hacia la línea de meta, mientras que hacia el cierre de la primera parte, Cunha lanzó un disparo vistoso que pasó por un lado del arco y sobre la compensación, otra vez Vini Jr. conectó con el gol, ahora de cabeza tras servicio de Guimarães que techó al arquero Gunn, en otra confuso intento de salida de los europeos. Un apacible 2-0 para los de amarillo que pudo haberse ampliado con la jugada de Rayan que contuvo el guardameta.
McTominay abrió la segunda parte con un cabezazo que controló el portero Alisson, representando el primer remate a puerta del cuadro escocés, aparecido hasta el 49’, justo cuando una vez más Vinicius empezó en plan muy participativo, poniendo a trabajar al arquero escocés, hasta que en gran jugada de Guimarães, en su segunda asistencia, Cunha no tuvo más que convertir el tercero a falta de media hora de partido y ya poniendo la ventaja en un lugar difícil de alcanzar, sobre todo por el escaso potencial ofensivo del rival, que no obstante empezó a intentarlo con mayor vehemencia, ya entendiendo que no había nada que perder: Ferguson y un cada vez más participativo McTominay exigieron a Alisson en tiro libre y cabezazo respectivamente, mientras que Neymar ingresaba al campo ante la algarabía del respetable, seguido de Endrick y antecedido por Martinelli y Fabinho, todos potenciales titulares. Así siguieron buscando los escoceses entre alguna otra que tuvo Vinicius, pero el tiempo se agotó y ahora tendrán que esperar para conocer su futuro próximo.
IMPREVISTO ESPECTÁCULO DE ALTURA
Si en general la atención estaba puesta en el otro partido jugado en simultáneo, el Haití frente a Marruecos resultó ser una joya oculta. Primero avisaron los marroquíes y después los caribeños para dar paso a una buena combinación que terminó en remate de taquito de Joseph al 10’, abriendo el score en favor de los haitianos, si bien se decretó autogol del portero Bono porque le rebotó en la espalda. No les gustó la situación a los de rojo y verde y emprendieron una fuerte expedición a la cabaña de enfrente para igualar, pero se encontraron con un guardián que les iba a hacer difícil la misión: Placide detuvo embates de El Kaabi y Hakimi, hasta que éste último por fin consiguió el gol empujando una pelota que quedó en la línea de meta. Pero reaccionó pronto el cuadro antillano y después de tomar una pelota perdida, Isidor anotó el segundo al 43’ con sólido disparo desde fuera del área, firmando uno de los goles del certamen, aunque de igual forma respondieron Los Leones del Atlas y emparejaron con un latigazo que tomó Hakimi para servir a Saibari, quien anotó con pelota en movimiento. Y todavía tuvieron un par de opciones para darle la vuelta al partido. Una locura de primer medio: 2-2
Los norteafricanos salieron a la segunda parte en similar vertiente que como cerraron la primera y empezaron a presionar la puerta del experimentado arquero haitiano, mientras que Los Granaderos, al límite de sus posibilidades, seguían tratando de hacerle partido a sus rivales. Placide seguía salvando la valla pero se percibía que tarde o temprano la igualada se iba a romper. Así sucedió después de los cambios: fue a través de Rahimi al 78’, rematando una pelota que se quedó en el área, después de una peinada en un tiro de esquina. Placide nos regaló una desviada de antología y posteriormente, Yassine finiquitó al 89’, en una jugada en la que parecía que la pelota había salido pero el VAR dio por buena. Un disparo en tiro libre de Nazon que exigió a Bono fue la despedida del equipo caribeño de la justa. Un gran partido de dos alcanzadas y posterior voltereta: de los mejores de esta primera fase. La selección de Haití, a pesar de no sumar en la competición, deja un grato sabor de boca y una digna representación de su atribulada nación, que ojalá brinde algún ánimo: merecieron más pero en momentos decisivos no lograron cerrar o concretar. Si se sigue trabajando así, podrán consolidar el equipo para el siguiente mundial.