Norteamérica 2026: Día seis, aparecen las figuras • Fernando Cuevas

Lionel Messi Triplete

Mbappé, Haaland y Messi hicieron goles y lideraron a sus respectivas selecciones para lograr triunfos importantes, mientras que en el otro partido, no hubo sorpresa alguna. Deporte de conjunto pero las individualidades cuentan. A veces mucho.

TIEMPOS CONTRASTANTES

En Nueva Jersey se presentó la selección de Francia, una de las mayores favoritas para llevarse el Mundial, ante la de Senegal, una de las principales cartas del continente africano y ya habitual en estas justas. El primer medio resultó sumamente equilibrado e incluso fueron los senegaleses quienes se aproximaron con mayor peligro a través de un disparo al poste de Jackson en una descolgada, mientras que Dembélé, Olise y Mbappé lo intentaban pero sin la coordinación necesaria para hacer daño en la puerta. La disputa era el sello distintivo del juego, sin que ninguno de los dos equipo terminara por imponer condiciones, si bien los franceses tenían más tiempo la pelota. Y hacia el final, Sarr tuvo una pelota clara, solo en el centro del área gala pero su disparo lo echó por encima del travesaño: una falla que después pasaría factura al equipo senegalés, jugando al tú por tú al subcampeón del mundo.

Para la segunda parte, Les Bleus salieron con mayor decisión y tanto Doue como Olise tuvieron sus oportunidades pero el disparo salió por fuera, en el primer caso, y el arquero Mendy salvó su arco en el segundo, al igual que en un mano a mano con Mbappé. Parecía empezar a funcionar la maquinaria de acuerdo con las expectativas generadas y fue al 66’ cuando Olise filtró la pelota al movimiento justo de Mbappé que resolvió para mandar al frente a su equipo. Los Leones de Teranga no se derrotaron e incluso lograron anotar pero en fuera de lugar. No obstante, el peligro seguía latente para la puerta africana: Doue puso a trabajar al arquero y después Rabiot puso gran servicio al hueco para que Bercola resolviera al 82’, acaso ya poniendo el partido en zona segura para los galos. Todavía en la compensación hubo un par de anotaciones: Mbaye acortó distancias con gran jugada individual pero casi de inmediato, Mbappé anotó su segundo con un disparo desde fuera del área para dejar un 3-1.

INVASIÓN VIKINGA

En Foxboro se enfrentaron las selecciones de Irak y Noruega en un encuentro que prometía goles, tal como terminó ocurriendo, si bien el marcador final fue más amplio de lo visto en el estadio Gillette. De hecho fueron primero los iraquíes quienes amenazaron la portería de los nórdicos pero no tuvieron puntería, mientras que del otro lado empezaron a llegar avisos que culminaría con una vertiginosa jugada que Haaland tuvo a bien terminar para mandar a su equipo al frente, cerca de la media hora de partido. Diez minutos después, el cuarentón Hussein culminó una buena combinación y metió sólido frentazo para emparejar los cartones. Pero antes de irse al medio tiempo, el propio Haaland, de gran determinación e imponiendo presencia, provocó el error entre el defensa y el arquero y terminó anotando el gol de la ventaja, si bien todavía tuvieron tres alternativas los de blanco en las que pudieron volver a empatar antes del descanso.

Y quizá ese momento que no capitalizaron terminó siendo determinante. En la segunda parte ya no se les veía con el mismo fuelle, a pesar de aproximarse relativamente en un par de ocasiones. Fue en un tiro de esquina cuando los escandinavos lograron el tercero para su causa, vía contundente remate de un inalcanzable Østigard, poniendo el partido en un lugar muy seguro para su selección, sobre todo porque el resto del tiempo se veía más probable el cuarto que el segundo de Irak, tal como finalmente sucedió: en una pelota por arriba muy cerca de la línea de gol, el portero no logró despejar y la pelota le rebotó a Hussein, quien terminó por empujar en propia puerta ya hacia el final del partido para dejar el 4-1 en favor del equipo europeo. Habían tenido un par de opciones previas cuando la selección asiática ya parecía no poder seguir intentando llegar a la puerta contraria.

EL CAMPEÓN LEVANTA LA MANO

En el Arrowhead, casa de los Jefes de Kansas City, el campeón Argentina se presentó frente a la selección de Argelia con buena parte de las miradas puestas en Messi, acaso disputando su último mundial y desde el 5’ anotando gol pero en fuera de lugar, al igual que un tanto de Chaïbi, también adelantado ligeramente. De Paul puso en esclarecedor servicio a Messi que condujo y desde fuera del área, con ese golpeo único, anotó el primero del encuentro al 17’ a pesar del vuelo de Zidane, convirtiéndose en el primer jugador argentino en marcar en cinco mundiales. Los argelinos trataron de reaccionar pero no les resultaba sencillo llegar a la puerta argentina y sólo hacia el cierre del primer medio se aproximaron un par de veces, mientras que del lado pampero tampoco se apreció mucha llegada, más allá de un remate de Mac Allister en pelota parada.

Para la segunda parte los esquemas se mantenían de manera similar. Messi condujo y sirvió a Lautaro pero Zidane recostó oportunamente para evitar el gol, lo que ya no pudo hacer ante el disparo de Mac Allister, dando rebote que Messi no tuvo problema en aprovechar para anotar su segundo de la noche con media hora por jugarse. El golpe anímico resultó fuerte para los argelinos, quienes de cualquier forma intentaban aproximarse al área de enfrente aunque sin demasiado riesgo, en tanto Messi volvía a poner a prueba al joven arquero que lograba desviar un disparo pero no el siguiente: al filo del área, recibiendo servicio de Nico González, Pulga disparó y anotó el tercero al 76’ para alcanzar a Klose como los máximos anotadores en mundiales con 16 tantos. Fue la fiesta de uno de los más grandes jugadores de la historia, ahora acariciando récords, divirtiéndose de los lindo y conduciendo a su selección a este triunfo inaugural.

DIGNO DEBUT

Jordania, selección debutante en mundiales, se presentó en Santa Clara con buena disposición para ir al frente, en tanto Austria trataba de poner cierta pausa al ímpetu de los de oriente medio, incluso exigiendo al arquero en una jugada que estuvo cerca de terminar en contabilidad para el marcador. Tuvo que aparecer Schmid para tomar la pelota y, desde fuera del área, colocarla en el ángulo para mandar al frente a los centroeuropeos, tras un inicio dubitativo, si bien tres minutos después, Ali Olwan estuvo cerca de empatar con un cabezazo que impactó el travesaño tras un tiro de esquina. Después volvieron a acercarse con un doble intento al 34’ que por poco representa el empate provisional, mostrando carácter a pesar de ir por debajo en el marcador. Los austriacos, por su parte, seguían en la lógica de buscar el control a pesar de las oportunidades del rival.

Para la segunda parte, los jordanos salieron con la misma convicción y en una contra, Ali Olwan disparó pegado al poste para emparejar el marcador al 50’, con toda justicia dado el desempeño observado en el campo. Los austriacos reaccionaron y empezaron a empujar, al punto de anotar en un tiro de esquina pero, VAR mediante, se anuló la anotación que en realidad pareció premonitoria: en otro saque de esquina Yazan Al-Arab, al tratar de defender, terminó anotando en su propio arco, dándole la ventaja al cuadro de rojo que acrecentó con el cobro de un penal por parte de Arnautovic al filo del cierre, ya con el partido abierto y partido. A pesar de la derrota, la presentación de Jordania resultó digna y prometedora, en tanto habrá que ver al equipo de Austria con otros rivales para conocer su nivel.