Se nos acaba uno pero tenemos otro

Pretextos aparte, este Tachas 290 se congratula porque el pretexto del fin de año ha convocado una poderosa carga de contenidos y eso, como diría el clásico vuelto comercial -o al revés-, no tiene precio.

Joserra Ortiz inicia con Nueve de octubre (San Dionisio), Néstor Pompeyo Granja J. narra la Muerte y entierro de la mujer de Pablo Otaola y Gabriela Lemus Ruiz vuelve a éstas, sus páginas, para insistir en que No hay lugar como el hogar.

Imposibilitados para resistirse a los recuentos, Mónica Alcaraz declara 2018, un año de transformación y Bernardo Monroy enumera sus Diez libros de 2018.

Chema Rosas, prudente y tan atemporal como se puede en estos días, diserta De villancicos.

José Luis Justes Amador, acorde con aquella cita del clásico Héctor Lavoe -Todo tiene su final-,  concluye con el año su serie semanal sobre Fumadores, aportando como entrega LII y epílogo el poema Tabaquería, del gran Fernando Pessoa en su heterónimo Álvaro de Campos.

Javier Morales i García llega a la entrega XVI de Videodrome sobre todo un universo de películas perdidas en cintas de video, pero no para la memoria.

La poesía es de Emma Lazarus -Edad y muerte- y Leonardo Biente -8 a 9.

Fernando Cuevas avanza en su recuento sobre Películas centenarias (1918): El fin de la guerra y Jaime Panqueva propone, a propósito no de onomásticos sino de hechos y expectativas, leer Verdugos, de Ana Lilia Pérez.

¿Salud?

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