Odio eterno al mundo moderno

Tachas 638 • Odio eterno al mundo moderno [0] • José Luis Justes Amador

Carta de Mahatma Gandhi a Hitler

José Luis Justes Amador

 

0. Ned Ludd, o Capitan Ludd o Rey Lud -con, vaya usted a saber por qué, una sola “d” final- o General Ludd jamás existió, pero el imaginario popular (esa extraña cosa que existía y transmitía información breve antes de los memes) lo convierte en un héroe porque se atrevió a romper dos tejedoras mecánicas que eran el orgullo y el símbolo del mundo moderno que estaba por llegar en 1979. Su acción no sirvió de nada, salvo para dar nombre a los luditas (cuyas pocas acciones hoy en día tampoco sirven de mucho).

0.0 Y, sin embargo, de vez en cuando aparecen las calles pintadas de “Ludd vive”

0.00. Y también fue mítico el Capitán, símbolo de protesta contra la mecanización en los Swing Riots en Inglaterra en 1830. Su nombre aparecía en cartas amenazantes enviadas a terratenientes y propietarios de maquinaria agrícola, especialmente aquellas que usaban máquinas trilladoras, vistas como responsables de quitar el trabajo a los jornaleros rurales. Pero eran solo eso, cartas amenazantes que también quedaron en nada. Salvo para dar nombre a una de las editoriales independientes españolas más interesantes.

1. O sea, de nada sirve odiar al mundo moderno y, aun así, es odiable.

2. Un mundo en el que la conciliación y el consenso y el entendimiento y el “escuchar, no juzgar” parece ser la norma.

2.1. “Querido amigo, 

Amigos me han estado insistiendo en dirigirme a usted por el bien de la humanidad. Pero me he resistido a su petición, debido a la sensación de que cualquier carta mía podría ser una impertinencia. Algo me dice que no debo ser tan calculador y que debo hacer mi petición porque en cualquier caso merecerá la pena.

Está claro que usted es hoy la única persona en el mundo que puede evitar una guerra que podría reducir a la humanidad al estado salvaje. ¿Estará dispuesto a pagar ese precio por un propósito cualquiera por muy digno que le parezca? ¿Escuchará la llamada de quien ha evitado deliberadamente el método de la guerra, no sin considerable éxito? De cualquier manera espero su perdón, si he cometido un error al dirigirme a usted.

 A su disposición. Su sincero amigo”.

2.2. La carta es de Mahatma Gandhi a Adolf Hitler, escrita y enviada en julio de 1939.

3. Escribo esto desde una computadora mientras escucho un podcast que alguien grabó hace meses al otro lado del continente. Cuando termine y lo revise lo enviaré por correo electrónico. Y no me preocupo de los dedazos que cometo mientras escribo porque el corrector me marcará las palabras que están mal escritas. Al terminar pediré algo para comer en una aplicación del teléfono. Las ventajas del mundo moderno.

3.1. ¿Entonces?

3.2. Las máquinas que Ludd no pudo romper son las que ahora, más modernizadas, me visten. Las cosechadoras que el Capitán Swing no pudo destruir son las que ahora, más modernizadas, hacen que los estantes de los supermercados (y las tienditas) estén bien surtidos.

3.3. ¿Entonces?

3.4. Si el precio de la comodidad moderna es perder la humanidad, habrá que pensarlo. Si el precio de tener 5000 amigos en las redes sociales es no tener ninguno, tal vez haya algo raro. Si cualquiera de las más llamadas “inteligencias artificiales” puede pensar por mí, y así me ahorro esa práctica del innoble arte de buscar dentro de mí y, mezclando la información que ya tengo, tener una opinión sobre ella, quizá haya un problema. Si el precio es […] hay que saber si se está dispuesto a pagarlo. O, peor, si se tiene la opción de negarse a pagarlo.

4. “¡Rotación de tardes modernas / y finas madrugadas arqueológicas!”, escribió uno de los grandes poetas vanguardistas de nuestra lengua, conjuntando en dos versos modernidad y pasado, lo nuevo y lo viejo, lo que está de moda y lo que es un modo de pensar. Moderno sí, pero con la sabiduría del arqueólogo.

5. “En la próxima generación o a la siguiente habrá un método farmacológico que consiga que las personas adoren su condición de sirves y que permitan una dictadura sin lágrimas. Por así decirlo, que se produzca una especia de campo de concentración indoloro para sociedades eternas, del tal modo que las personas habrán sido despojadas de sus libertades y sin embargo estarán contenta de que así sea porque habrán perdido todo deseo de rebelarse”.

5.1. La cita anterior parece un resumen mal hecho de Un mundo feliz, la distopía antimoderna o simplemente descriptiva de la modernidad, la novela más recordada del Aldous Huxley.

5.2. Es el inicio de una conferencia que dio el propio escritor, que sabía que no había escrito una novela o una distopía sino una profecía. Sustitúyase en la cita anterior “farmacológico” por “cibernético”, y es una descripción ya no de una novela, sino de una realidad.

6. Tal vez Graydon Carter, el director en su época más mítica de Vanity Fair (una revista a la que nadie en su sano juicio consideraría como un gran ejemplo de pensamiento profundo), lo resumió en una sola frase: “Ver a las Kardashian en portada de una revista es el fin de la civilización”.

 

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