Tachas 639 • Mira De Nuevo • Jeanne Karen
Jeanne Karen
Caminaba hoy, por una vieja avenida de mi ciudad, es un sitio concurrido, transitado, donde la gente pasea con sus mascotas.
El otoño es particularmente bello, se hace presente entre la copa de los árboles y los colores de algunas fachadas: predomina el naranja, el rojo cálido, el color ladrillo y diferentes tonos terrosos. La piedra siempre sobresale, la cantera en mi ciudad es rosa, causa extrañeza a la gente que nos visita por primera vez; edificios antiguos que se levantan con muros que parecen de cuento de hadas, ni el tiempo, ni las humedades han logrado desvanecer el color.
De pronto, entre tanto caos, tuve que detenerme, parar en seco, y volver unos cuantos pasos, porque la voz de mi hijo sonó, para decirme: ¡mira un auto con dientes!, no sabía qué pensar, no se me ocurrió nada, al voltear, me di cuenta que se refería a una fotografía que estaba en un cartel, como parte de una exposición. Pasé por el mismo lugar, vi hacia el mismo punto, pero en realidad no miré, no me detuve.
Comencé a pensar que seguramente me ha pasado muchas veces, nos ha pasado a todos, no nos detenemos a mirar, lo que vemos no nos lleva a ningún pensamiento en particular, solo seguimos, como autómatas, como seres que poco a poco nos vamos quedando sin espíritu, nuestra parte humana se va perdiendo. La atención que ponemos ahora está en los videos de unos cuantos segundos, en los mensajes de texto cortos y con emojis, en los sonidos de los relojes inteligentes.
Siento nostalgia por los años de mi juventud, cuando el correo era en realidad, -en el imaginario colectivo-, una institución que manejaba miles de cartas y paquetes, cuando comunicarse con alguien era llamar por teléfono, escuchar una voz, contestar, preguntar, saludar, armar una buena conversación. También tengo nostalgia de volver a mirar, de ver dos veces, una con los ojos y otra con mi percepción, como si el alma misma se involucrara en la vida, en lo cotidiano, en pocas palabras: como si el alma misma estuviera de nuevo al pendiente de nuestra existencia, del transcurso de los días, del estado de nuestra conciencia, como si al mirar, al pensar, al llevar la mano al pecho, pudiéramos conectarnos con nuestro yo ancestral, el que está conectado con las estrellas.
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Jeanne Karen (San Luis Potosí, México, 14 mayo 1975). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Temas como la muerte, la introspección y la complejidad semántica en la comunicación en relación con el autismo y las ciencias exactas como las matemáticas y la física, influyen su trabajo en un debate casi ético. Premio estatal de poesía Viene la muerte cantando (1998) Premio de Poesía Salvador Gallardo Dávalos (1999), de Poesía Manuel José Othón (2002 y 2006) Premio de Periodismo Francisco de la Maza por Publicación o Programa de Difusión Cultural (2009).
Ha publicado los libros: Simulación dinámica (Bitácora de Vuelos, 2015), Cementerio de elefantes (Múltiples editoriales). Hollywood (Ponciano Arriaga), Menta (Ponciano Arriaga).
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