Cuento

Tachas 639 • La soga • Sergio Inestrosa

Imagen generada con IA

Sergio Inestrosa
 

 

Cuentan, pero solo Alá lo sabe todo, que un día un hombre vio en sueños el lugar exacto donde estaba enterrado un tesoro que, según su sueño, le estaba destinado desde siempre. A la mañana siguiente el hombre se puso en camino y tras tres días de arduas jornadas llegó, cuando ya el sol se ocultaba, al lugar destinado. Se comió lo poco que le quedaba de comida que había preparado para el viaje y se acostó a dormir. 

Dormió de un tirón y a la mañana siguiente, con las primeras luces del alba, se dispuso a desenterrar el tesoro. Para su sorpresa, solo encontró una soga; con ella se colgó de la rama de un árbol próximo al lugar.

 

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