Tachas 643 • Odio Eterno al Mundo Moderno [5] • In memoriam, Paloma Nicole • José Luis Justes Amador
José Luis Justes Amador
36. Una noticia más que (escribo esto una semana después exactamente) habrá pasado de moda/ya no será viral porque otra más de moda/más viral la habrá sustituido.
36.1. A pesar de su importancia, a pesar de que no solo retrata a una persona, a una familia, sino a todo este mundo moderno.
36.2. Porque en el caso/accidente/noticia/suceso de Paloma Nicole Arellano se resumen varios/algunos/muchos de los males de este mundo moderno.
37. En caso de que alguien haya olvidado, van ahí los titulares extraídos literalmente de la prensa “seria”: “Fallece adolescente de 14 años por presunta negligencia de cirugía estética en Durango”, “Piden justicia para Paloma Nicole: joven de 14 años que habría fallecido por cirugía estética”, “Padre de Paloma Nicole exige “todo el peso de la ley” para los responsables de la muerte de su hija”, “Padre de Paloma Nicole asegura que tenía casi lista su fiesta de XV años y viaje por Europa”, “Niña de 14 años muere tras cirugía de aumento de busto; exigen justicia para Paloma Nicole”, “Tenía un corazón de oro”, “Despiden a Paloma Nicole en redes sociales”, “Salen a la luz desgarradores nuevos detalles de niña que murió tras ponerse implantes de seno” y/o “Cámara de Diputados guardó minuto de silencio por Paloma Nicole, joven que falleció tras cirugía estética en Durango”.
37.1. Ni siquiera me molesté en leer las noticias porque en el mundo moderno basta con el titular.
37.2. Y de todos esos titulares (y mil semejantes cuando no exactamente iguales gracias a la maravillosa acción del copiar-pegar noticias de un medio a otro) solo surgen preguntas.
37.3. Muchas.
38. ¿De qué sirve, más allá del hermoso y solidario gesto, el minuto de silencio de los legisladores? ¿No es su trabajo, precisamente, legislar? ¿No deberían, si el silencio fue real, si fue un minuto de silencio para pensar en la muerte de Nicole, ponerse nada más terminar el homenaje, a legislar para evitar que haya más minutos de silencio consecuencia del mismo hecho? ¿No deberían, además del gesto, inútil en la práctica, dedicarse a algo real y no tan virtual?
39. ¿De qué sirven, más allá del morbo, los “desgarradores detalles” que la noticia puede aportar? ¿Qué aportan al caso, como si fueran agravantes en un proceso judicial, más allá del bienpensante escandalizarse del lector que se siente cómodo con su bondad viendo lo mal que está el mundo, al igual que todos esos adictos a las series de true crime? ¿De qué sirve, salvo para conseguir visitas en unos tiempos en los que los clicks son dinero?
40. ¿En qué momento, en una noticia Nicole es una “adolescente” y en otra es una “niña”? ¿Son los “desgarradores detalles” de una niña más desgarradores que los de una adolescente o, puestos, de una adulta?
41. ¿Cómo se exige justicia? ¿Cuanto más se grite, cuanto más se comparta una noticia, más expedita va a ser la justicia? ¿Hay en el orden como se escriben las noticias un deseo de informar o de buscar que sea más clickeable que otra? ¿Se pide justicia porque ha pasado algo, o porque ha pasado algo se exige justicia? ¿Y si tapamos el pozo, por utilizar el refrán popular, antes de que caiga el niño?
42. ¿Realmente importa que ya estuviese preparada la fiesta de quince años y el viaje por Europa? ¿Sería para la celebración para la que la niña-adolescente para la que se habría operado los senos? ¿realmente importa, en palabras de Eliot, “lo que podría haber sido” más que lo que fue? ¿Realmente es más grave lo que se perdió ya para siempre o que, precisamente, se haya perdido?
43. ¿En qué mundo vivimos en que una joven, a mitad de camino entre la niñez y la adolescencia, con un cuerpo apenas formándose, preparándose para el cuerpo adulto que algún momento sería, y que ya no será, puede pensar en hacerse una operación de aumento de busto?
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