Disfrutes Cotidianos

Tachas 664 • Discos 2025: Jazz en clave femenina • Fernando Cuevas

32 ejemplos de la enorme contribución de las mujeres al jazz contemporáneo, publicados durante el año que recién concluyó y que se dejan escuchar desde diversos géneros, geografías y configuraciones. Como sigue.

Desde Boston, la veterana compositora, saxofonista soprano y aficionada de los viajes espaciales, Jane Ira Bloom, produjo el sofisticado y por momentos melancólico Songs in Space, álbum que nos traslada fuera de la atmósfera para vernos reflejados en estos duetos y tríos de intercambio orbital; además, entregó una serie presentaciones sustentadas en la lógica improvisatoria vía Once Like a Spark, intercambiando puntos de vista con el arriesgado percusionista Brian Shankar Adler; por su parte, una experimentada cantautora y un versátil pianista firmaron el excelso Elemental, conformado por varios standards entre los que aparece Lou Reed: se trata del tándem Dee Dee Bridgewater / Bill Charper, dialogando libre y abiertamente, mientras que la también vocalista Nnenna Freelon decidió ponerse en plan personal con Beneath the Skin, disco integrado por canciones propias por medio de las que se comparten anhelos, duelos y miradas esperanzadoras que emergen del alma blusera hasta la epidermis.

En formato de cuarteto, la pianista y educadora isrealí Anat Fort entregó The Dreamworld of Paul Motian, elusivo y sentido homenaje al gran compositor y baterista con quien colaboró y mantuvo un vínculo artístico, al tiempo que la gran guitarrista y compositora Mary Halvorson entregó un doblete: en compañía de Amaryllis, su notable sexteto, y junto a los saxofones de Wlkins y Settles, produjo About Ghosts, muy bien acompañada y en el que aparece con más frecuencia el sintetizador y un enfoque dinámico, sin perder la gravedad acostumbrada, y Bone Bells, junto con la pianista Sylvie Courvoisier, en el que se transita de un tono lúdico a otro más cercano al excursionismo en miniatura. Por su parte, Terri Lyne Carrington & Christie Dashiell, batería y voz, se conjuntaron para presentar We Insist! Track by Track, infundidas por el espíritu de Max Roach y su clásico de 1961, así como por el movimiento de los Derechos Civiles, en particular desde la mirada de liberación, extendida al cruce de géneros jazzísticos.

La cantautora y multiinstrumentista Amanda Ekery propone un encuentro cultural entre México y Siria desde El paso, Texas, en su reconocido disco, Árabe, en el que nos lleva por estaciones gastronómicas, costumbres compartidas, supersticiones y temas identitarios y migratorios, sin perder el optimismo con esa vocal de enfáticas intenciones y tintes folk. , al tiempo que la cantautora chilena Camila Meza puso en acción su imaginería andina para invitarnos a conocer realidades mágicas a través de Portal, obra compuesta en su totalidad por ella en la que flujos del jazz latino, el blues y el folk, con aditamentos electrificados, se encuentran en una voz espectral pero muy de este mundo, funcionando como guía para dirigirse a Utopía al tiempo que persistimos y transmutamos, como la enriquecedora mezcla de texturas y cambios rítmicos que propone la joven saxofonista inglesa Emma Rawicz, a través de su ecléctico Inkyra.

Desde el lugar donde el sol nace, la tecladista, acordeonista y compositora Shoko Nagai plantea una jazz de lances progresivos con sus inserciones sonoras disonantes en Forbbiden Flowers, recordando la roca habitada para tomarse un respiro y saludar al universo, en tanto la también autora y pianista Hiromi entregó el energético y vivaz Out There en clave postbop con aditivos progresivos e influjos que vienen desde el ragtime hasta el funk, tejidos con astucia por Sonicwonder, la banda de la talentosa intérprete, mientras que en contraste, Izumi Kimura crea una atmósfera nebulosa con su piano preparado en Butterfly Effect, como si de un sueño se tratara en el que uno regresa a un presente modificado, sólo para volver a esos apuntes improvisadores. La bajista malasia-australiana Linda May Han Oh se elevó para otear por Strange Heavens, acompañada por la batería de Tyshawn Sorey y la trompeta de Ambrose Akinmusire.

Por su parte, la vibrafonista que también gusta de la marimba, Patricia Brennan, orgullosamente veracruzana y asentada en Nueva York, entregó Of the Near and Far, cuarto álbum en el que apuesta por la progresión, que parece inspirarse en geométricas constelaciones, y por un tenso equilibrio entre los espacios para la improvisación y la ruta definida, justo en la tesitura del título del álbum: de pronto nos sentimos envueltos y después vemos cómo se va distanciando la audición, entre cuerdas, ritmos y teclas en plena colusión que nos conducen al abismo. Amina Claudine Myers planteó, junto con su piano, algunas reflexiones que conectan la sensibilidad con el raciocinio en Solace of the Mind, construyendo un refugio propicio para que los pensamientos se diseminen con estético reposo, mientras que en su tercera colaboración, Georgia Mancio & Alan Broadbant entregaron A Story Left Untold, una distinguida conversación entre piano y voz que rememora la pérdida y la esperanza de recuperación.

La originaria de Leeds, Emma-Jean Thackray, combinó con naturalidad elementos funkies, souleros y rockeros en una base jazzística para perpetrar Weirdo, su segundo disco de estudio ahora recorrido por 19 cortes a manera de diario sentimental en los que caben emociones contrastantes a partir de la pérdida del ser querido y en donde conviven la angustia, la depresión y la confusión con, paradójicamente, las ganas de seguir perteneciendo y ser salvada. La arpista y docente Brandee Younger despliega expansivas y delicadas texturas en Gadabout Season, con toques de onirismo que en efecto abre la puerta para un recorrido de disfrute inmediato en el que importa más el trayecto que el destino, mientras que Cécile McLorin Salvant se puso en plan personal para compartir Oh Snap, enclavado en un jazz pop de larga tradición.

La pianista Myra Melford, activa desde hace treinta años, formó un trío con Michael Formanek y Ches Smith para darse un chapuzón de contemporaneidad en Splash, con referencia a las obras pictóricas de Cy Twombly y dibujando lienzos auditivos de dinámica interacción y con aliento excursionista. La vocalista brasileño-estadounidense Paloma Dineli Chesky se arriesgó con algunos clásicos en Memories: gracias a su plasticidad en la voz y el sentido que le da a cada canción, salió más que bien librada elevándose por el Corcovado para abrir la inspiración, al tiempo que la cantante bostoniana Niia combinó sus tesituras jazzeras con lances de indiepop para confeccionar V, su opus seis en el que va deshilando algunas versiones con sello personal donde predomina una exquisita nostalgia, si bien se cuelan pasajes de mayor expectativa.

En The Celtic Wheel of the Year Suite, la conjunción de Josephine Davies & THe Ensō Ensemble The ocho piezas que representan cada una de las partes de las que se conforma el calendario de la tradición celta en plena conjunción con los tiempos de la naturaleza: la compositora, conductora y saxofonista, lidera a este gran conjunto lleno de metales para reflejar de manera cíclica los momentos difíciles y los dignos de celebrarse a lo largo de un año, entre solsticios apuntalados de folk y música de aliento fílmico; también con tesituras folkies, la trompetista y tecladista Laura Jurd se puso en plan develador para grabar de manera orgánica Rites & Revelations, álbum de enfoque inmediatista que nos pone alrededor de la hoguera. De Taiwán a Taipei y de ahí a Nueva York, la vibrafonista Yuhan Su entregó Over the MOONs, reflexiva obra acerca de la dualidad representada por las dos lunas, acaso encontrando en la aventura sonora respuestas a la condición del hoy y el mañana, la inteligencia y la falta de lucidez y la conciencia que se escapa del cuerpo, como algunos lances sonoros y vocales que habitan el disco.

Nacida en Milán de origen turco y británico y crecida en la Costa Azul, Brigitte Beraha transita de su cristalina voz puesta en las letras a exploraciones e improvisaciones que emanan del contexto emocional, planteado y expresado en Teasing Reflections, álbum en la que un sólido trío le brinda el acompañamiento justo, como el que también le brinda un grupo de reconocidos músicos a la clarinetista y saxofonista de origen israelí, ya asentada en Nueva York, Hillai Govreen, en su segundo álbum de sorprendente madurez, Every Other Now, combinando formaciones para dinamizar las armonías que reposan en una constante huída hacia delante. De larga trayectoria, la cantante ateniense de amplitud estilística y libre fluir, Savina Yannatou, grabó Watersong álbum en cascada que recoge tradiciones de su tierra con sustrato jazzero, bien cobijada por la banda Primavera en Salonico y la tunecina Lamia Bedioui, entre el oasis y el desierto.

Ahora en formato de quinteto, el supergrupo internacional e intergeneracional conocido como Artemisa, comandado por la pianista Renee Rosnes y conformado por la baterista Allison Miller, la bajista Noriko Ueda, la trompetista Ingrid Jensen y la saxofonista Nicole Glover, entregaron Arboresque, cual robusto bosque de diversa conformación estilística, mientras que el trío conformado por Marilyn Crispell / Michala Østergaard-Nielsen / Thommy Andersson entregó The Cave, en el que el experimentado piano de la primera se entrelaza con cautela improvisatoria entre las percusiones del segundo y las sutiles tesituras del tercero, integrando un cuerpo sonoro que mueve a una calma inquieta, como al ingresar a una misteriosa cavidad por descubrir.






 

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