Tachas 668 • Una Gata Chiclosa • T. S. Eliot
Me acabo de acordar de una gata chiclosa,
Jenny, con sus lunares, sus manchas de leopardo,
con sus rayas de tigre, y más vaga que un bardo,
todo el día tirada, ya sea sobre una losa,
o sobre un escalón,
sobre la alfombra, sobre un edredón,
tirada y estirándose tirada, no estoy de broma,
era una gata de goma…
Ahora bien, cuando se termine el día
y la casa se amuerme,
y toda la familia ya se duerme,
Jenny comienza entonces su faena,
se baja al sótano y compone una cadena
de ilícitos, solícitos ratones
a los que trata sin educación.
Los hace colocar en formación
y los adiestra con croché y canciones.
Jenny, con sus lunares, en toda la jornada se menea.
No hay otra igual, tirada junto a la chimenea,
o acurrucada en mi sombrero,
o puesta al sol sin dar ni golpe… Pero
cuando se acaba el día
y el trajín de la casa languidece,
entonces Jenny se incorpora y crece.
Un respiro no tienen los ratones
—su dieta irregular les da razones—
y para que no pierdan peso
ella asa y fríe sin parar un rato:
hace pastel-ratón —entre otros platos—,
prepara un gril con bacon y con queso.
Jenny, con sus lunares, qué gata tan chiclina,
hacía nudos marineros con la cuerda de la cortina
y junto a la ventana se estaba todo el día
sin dar ni golpe, pero en cuanto anochecía…
y el trajín de la casa va a acabar
Jenny se pone pronta a trabajar.
Ha decidido que las cucarachas
se pueden transformar en vivarachas
exploradoras y les da un argumento
para que no se paren ni un momento.
Con esa tropa forma un batallón.
Jenny ha hecho de los bichos su legión.
Termino ya por Jenny lanzando un triple hurra:
si las cosas funcionan es porque ella se lo curra.
Fragmento del libro El libro de los gatos sensatos de la Vieja Zarigüeya. T. S. Eliot. Editorial Nórdica. 2021. Traducción de Juan Bonilla. Publicado con autorización de sus editores.
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T. S. Eliot (EE. UU., 1888 – Londres, 1965) Poeta, dramaturgo y crítico literario anglo-estadounidense. Representó una de las cumbres de la poesía en lengua inglesa del siglo XX. Según José María Valverde, en efecto, «la publicación de The Waste Land convierte a T. S. Eliot en la figura central de la vida poética en lengua inglesa. […] La crítica saludó el complejo y oscuro poema […] como símbolo de una época de desintegración, que trataba desesperadamente de poner algún orden en el creciente caos aplicando mitologías y formas heredadas del pasado». Eliot nació en los Estados Unidos y se trasladó al Reino Unido en 1914, con 25 años. Se hizo ciudadano británico en 1927, con 39. Acerca de su nacionalidad y del papel de ésta en su trabajo, afirmó: «[Mi poesía] no hubiese sido la misma si hubiese nacido en Inglaterra, y tampoco si hubiese permanecido en Estados Unidos. Es una combinación de cosas. Pero en sus fuentes, en sus corrientes emocionales, viene de Estados Unidos». El crítico Edmund Wilson afirmó de Eliot: «Es uno de nuestros auténticos poetas únicos». En 1948 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura «por su contribución sobresaliente y pionera a la poesía moderna».
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