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06/02/26

Dennise, la sobreviviente: La violencia feminicida en Guanajuato • Iovana Rocha

 “La ironía es brutal: mientras se gastan millones en un show de Disney, la vida de una niña de doce años es puesta en riesgo en un baldío…”

Dennise - Imagen generada con IA de Adobe Firefly
Dennise - Imagen generada con IA de Adobe Firefly
Dennise, la sobreviviente: La violencia feminicida en Guanajuato • Iovana Rocha

Luego tenemos a las víctimas, que suelen quedar apiladas, anónimas, consumidas; aunque a veces hay una excepción:
la víctima que dará rostro en el imaginario. Una víctima perfecta, virginal, que es redimida. Aquella que iba a ser sacrificada pero se salvó —o alguien, casi siempre un hombre, la salvó–….

En Feminicidio Mítico. Del crimen al producto cultural:
imágenes, narrativas, moda y consumo
de la violencia
, Lydiette Carrión, 2025)


 

León: un ambiente feminicigénico

Dennise, una niña de 12 años, sobrevivió a un ataque feminicida en León, Guanajuato. El pasado 14 de enero fue atacada por un hombre desconocido que le cortó el cuello. A pesar de las lesiones graves, Dennise logró pedir ayuda y fue auxiliada.

La historia de Dennise es un ejemplo de la violencia feminicida que se vive en Guanajuato. La zona donde ocurrió el ataque, Las Joyas, es una delegación marginada y excluida de políticas públicas desde hace varios años, sino es que, desde su atropellado origen. La administración de la panista Alejandra Gutierez ha demostrado una falta de compromiso y acción para abordar la violencia feminicida en el municipio y sus alrededores, permitiendo que la impunidad y la indiferencia sigan siendo la norma.

Pero lo que ocurrió después es aún más desgarrador. La viralización de la noticia y su impacto local y nacional provocaron intervenciones de la presidenta municipal, la fiscalía y otras autoridades, pero como siempre, una vez pasados los días, llegó el silencio y la indiferencia.

En entrevista sobre lo ocurrido con Dennise, la presidenta municipal optó por “no querer politizar el tema”, un relato cómodo que se repite para evitar establecer diálogos y debates sobre un problema público donde la autoridad se asume “la víctima sobre las víctimas” al ser cuestionada en su no hacer. Y sí, algo que recordaremos del sexenio de Gutiérrez Campos será su vergonzoso y lamentable desempeño a favor de los derechos humanos de las mujeres.

Imagino a Dennise, con sus 12 años, recuperándose en el hospital, entendiendo que la vida es ruda para las mujeres en Guanajuato y en León. ¿Qué le dicen a una niña de 12 años que sobrevivió a un intento de feminicidio? ¿Que la justicia llegará? ¿Que se va a recuperar de toda agresión con sesiones, algunas, de atención psicológica? ¿Que la violencia contra las mujeres es un tema prioritario? ¿Qué bastará que ella decida no vivir en violencia para que ésta no le vuelva a ocurrir? ¿Qué la violencia contra las mujeres se está reduciendo exitosamente? ¿Que estamos en el tiempo de las mujeres, donde ella no está incluida? ¿Qué se están esforzando por abatir la violencia y ella fue una excepción? ¿Qué estaba en la hora y lugar equivocado?  La realidad es que el silencio y la impunidad siguen siendo la norma.

La condición de Dennise es de sobreviviente, una categoría poco nombrada y abordada desde las agendas públicas. A su temprana edad, ella debe vivir con la experiencia de la violencia feminicida y saber que su contexto sigue exactamente igual:  asentamientos humanos sin regulación, baldíos llenos de maleza, falta de iluminación, ausencia de cuerpos policiacos, deficiente transporte público, calles sin pavimentar, banquetas inexistentes y hombres acechando el paso de mujeres para violentarlas. Ese entorno que se vuelca contra quienes le habitan, y donde la ley del más fuerte suple al Estado.

¿Qué mensaje se le está enviando a Dennise y a todas las mujeres que viven en este contexto? ¿Qué ellas son las responsables de adaptarse a un entorno violento y que la responsabilidad de su seguridad recae en ellas? ¿Que el gobierno no va a cambiar el contexto, no va a poner banquetas, no va a limpiar los terrenos baldíos, no va a poner iluminación? Esto es una forma de trasladar la responsabilidad completa a las víctimas, en este caso a la sobreviviente. ¿Acaso las sesiones psicológicas tendrán el poder de reparación para que Dennise, en un mismo contexto —porque nada va a cambiar– deba enfrentarlo todo como si fuera su responsabilidad a los doce años?

Denisse: el rostro de una violencia sistémica

Lo ocurrido no es un caso aislado; es síntoma de un gobierno y una sociedad que normalizan la violencia contra las mujeres. En sólo quince minutos de trayecto, en un espacio público, Dennise fue atacada. Quince minutos que evidencian la ausencia del Estado, la falta de políticas públicas efectivas, la impunidad.

Quince minutos que demuestran que la vida de las mujeres y niñas no es una prioridad; que su seguridad no es una preocupación real. Quince minutos que nos recuerdan que la violencia feminicida es un problema estructural, que requiere una respuesta integral y sostenida.

El mensaje que se le está enviando a Dennise y a todas las mujeres que viven en este contexto es que no son una prioridad, que su seguridad no es una preocupación real. La ironía es brutal: mientras se gastan millones en un show de Disney, la vida de una niña de doce años es puesta en riesgo en un baldío. Esto es una forma de decir que la vida de las mujeres y niñas valen menos que un espectáculo.