Chispitas de lenguaje • Barbaridades del Mundial • Enrique R. Soriano Valencia
Se le llama barbarismo al vocablo o expresión mal aplicado en el idioma. En este Campeonato Mundial de Futbol he leído y escuchado varias. Algunos casos, es comprensible el error dado que muchas voces aplicadas son originarias del inglés y los cronistas y aficionados desconocen tanto la ortografía de ese idioma como su equivalencia en español. Otras más, es el desconocimiento mismo del español.
Un ejemplo de esto es cuando se refieren a un jugador de mayor altura que el promedio. He leído y escuchado enunciar, «un jugador de gran envergadura». La palabra ‘envergadura’ se refiere a la distancia máxima entre extremos de algo medido horizontalmente, por ejemplo, las alas de un avión, las alas de un ave o las puntas de los dedos de los brazos extendidos de una persona. En futbol podría aplicar a porteros y su capacidad de cubrir una zona del marco que resguardan. De ninguna forma se debe usar a la estatura de alguien.
La palabra ‘penalti’ debe escribirse con vocal i al final. Eso se debe a que, en efecto, en inglés se escribe con y (ye) al final. Sin embargo, la regla en español, pues el vocablo ya fue admitido en nuestro idioma, indica que, si una palabra termina con sonido de vocal i, pero antes tiene una consonante, aplicará la vocal; como en el caso de ‘mami’. La y (ye) solo se usa cuando antes de ella hay una vocal y no tiene el sonido fuerte del vocablo al final, como en ‘rey’, ‘maguey’ o ‘Eloy’.
El vocablo para tiro de esquina también es ‘córner’. Esta voz, procedente del inglés, también está ya admitida en el diccionario. Pero como toda voz incorporada, debe respetar las reglas ortográficas de nuestro idioma. Por lo tanto, dado que se clasifica como grave o llana (palabras que se pronuncian con tono fuerte en la penúltima sílaba), pero que no termina en n, s o vocal, les corresponde el acento gráfico o tilde. Por lo tanto, debe enunciarse con tilde sobre la o.
«Señalizar una falta» es una barbaridad o barbarismo. Las faltas o errores son señalados o marcados por el árbitro; pero no ‘señalizados’. La acción de señalizar es colocar una señal en un lugar determinado; como las indicaciones de tránsito. Por ejemplo, la prohibición de vuelta mediante un letrero en una esquina, es una señalización de vuelta prohibida. El árbitro no coloca una señal, solo la indica, señala, marca o pita.
De igual forma hay un sobreuso de la preposición ’sobre’: «Señala el árbitro falta sobre Vozinha», cometieron falta a Vozinha o Vozinha cometió falta; «Messi pasa sobre Ronaldo», desde luego, Messi no corrió por encima del cuerpo de Ronaldo, simplemente lo burló y dejó atrás; o «Disparó sobre la portería del guardameta», donde el jugador no se subió al marco de la portería y desde ahí golpeó el balón, simplemente la pelota pasó por arriba del marco.
La intensidad de la narración no debe descansar sobre barbarismos, sino sobre vocablos aplicables, los que les corresponde.