Chispitas de Lenguaje • La lógica de la ortografía • Enrique R. Soriano Valencia

"Si se enseñara a comprenderla, no solo a memorizar sus reglas, con mayor facilidad expresaríamos nuestro pensamiento..."
Chispitas de Lenguaje • La lógica de la ortografía • Enrique R. Soriano Valencia

En la escuela fuimos condicionados a considerar la ortografía como una materia rígida, sin motivos detrás de su normativa. Simplemente nos decían «así se escribe esto y no hay discusión». La ortografía es la parte de la gramática que indica cómo se debe escribir correctamente. Esto incluye la forma de enunciar vocablos y los elementos de enlace (puntuación). Si se enseñara a comprenderla, no solo a memorizar sus reglas, con mayor facilidad expresaríamos nuestro pensamiento. 

La forma en que se enuncian los vocablos (b frente a v; h o no; c o s) tienen una lógica quizá más difícil de desentrañar. En la historia de las palabras se mezclan muchos factores donde están presentes distintas etapas de la sociedad, formas de visualizar el mundo, guerras, exploraciones, influencias de otras culturas y hasta simple simpatía por vocablos. Para entender su forma de escribir deberíamos adentrarnos en una infinidad de detalles. 

Sin embargo, aún así guarda lógica sencilla. Por ejemplo, ¿cuándo usar la consonante C en vez de S? (importante para los americanos que las pronunciamos igual). Observemos que cuando el vocablo original no tiene ese sonido, carne, por ejemplo, su derivado se escribirá con C cuando aparezca ese sonido: carnicería. Por esa misma lógica, casita recurre a la S (porque casa tiene ese sonido), en tanto que nubecita recurre a la C por lo ya explicado (viene de nube).

La mayúscula inicial en vocablos, tampoco debía ofrecer dificultad. Se debe partir de lo evidente: el 99 % de las palabras se enuncian en minúscula. Es decir, la mayúscula es un caso excepcional. Por tanto, solo con reconocer cuál es esa condición, será sencillo saber si inicia o no con mayúscula. La mayúscula inicial solo aplica en personas, animales, cosas o conceptos (sustantivos) que sea necesario distinguirlos de otros similares. Ejemplifico con el burro de la película infantil Shrek. El burro se llama Burro. Es decir, el nombre genérico burro aplica para todos los animales de esa especie. Por lo tanto, es un nombre común. Sin embargo, como hay la necesidad de singularizar al animal (aunque sea ficticio) que lleva ese vocablo por nombre en la cinta, entonces se enuncia con mayúscula inicial: Burro. De esta manera lo distinguimos de cualquier otro. 

Esta lógica aplica solo a las palabras que comprenden personas, animales, cosas y conceptos: Petróleos Mexicanos. La lógica es la misma, mediante el nombre se distingue o singulariza del nombre común petróleos(aplicada a sustancias de composición química similar procedente de cualquier parte del mundo) y mexicanos, que también se usa de forma común a todo individuo, objeto, platillo, animal o concepto procedente de México. 

Cualquier otra categoría gramatical (verbos, adjetivos, adverbios, etc.) es obligada la minúscula inicial… a menos que sea parte del nombre propio (se hizo parte de un concepto jurídico, la dependencia). Por ejemplo, Comisión Nacional del Agua, donde el vocablo nacional es adjetivo (porque califica el alcance de la Comisión).

 El problema de recurrir a la lógica es que no a todo individuo le es fácil descubrirla.