Opinión • El diseño decepciona (o cómo crear literatura para ignorantes y farsantes) • Francisco Rangel
“Ahora que toma posesión de La Rana, ya empezamos con la juntitis. Varios editores, escritores y villamelones se han hecho presentes para decepcionarse al salir…”
Cuando tomó posesión como secretaria de cultura de Guanajuato, Lizeth Galván Cortés, no esperaba nada. Por decirlo de alguna manera. Esperaba nadar de muertito u aplicar pequeños cambios estéticos para dar la sensación de que trabajaba. Hoy demuestra que en ese puesto de secretaria de Cultura es una diseñadora gráfica de regular a pésima. Era obvio que de cultura sabía tanto como de partículas en astrofísica.
Con su decisión de poner a Katia Nilo en Editorial La Rana nos hace saber su desconocimiento total de cultura, arte, mundillo artístico y mercado del arte.
En algunos medios leo que Nilo era la diseñadora de la FeNaL, y me quedo pensando en qué trabajo tan lamentable hacen esos reporteros: En el papel era la directora de FeNaL, pero quien hacía toda la chamba era Leonardo Ramírez. Katia estampaba su firma y ya. Su trayectoria se puede resumir como una burócrata en el área cultura. Junto con sus dos socias ha logrado vender eventos y artistas a diferentes institutos de cultura. Pero no más.
Y, al parecer, uno de los requisitos que ella busca en sus eventos es el show. No importa el proceso literario, desconoce un sistema crítico que valide sus decisiones, ni siquiera es el mercado editorial lo que le importa: es el simple espectáculo.
Por cierto, si deseas trabajar con ella, te tienes que arrastrar, suplicar y hacerla sentir que es inteligente. Aún así, te puede dejar fuera de tu proyecto o no pagar. Eso sí, hay que entregar tu factura. ¿A dónde va ese dinero? No lo sé, pero varios gestores serios de León pasaron por ese momento canónico de trabajar con ella. Otra de sus estrategias es que se realice el trabajo gratis: tu pago es la promoción de tu nombre en la publicidad del evento en cuestión. Y las infaltables reuniones o juntas con la comunidad “artística”. Una manera de apariencia inocente y burda de darle atole con el dedo a los artistas y escritores.
Ahora que toma posesión de La Rana, ya empezamos con la juntitis. Varios editores, escritores y villamelones se han hecho presentes para decepcionarse al salir. A algunos los estimo y me da tristeza ver cómo esperan que llegue algo. Los reclamos, sin contundencia, los hacen ver arrastrados; parece que pierden dignidad frente a esa autoridad que sólo se sostiene por el adhesivo que detiene su nombre en la puerta.