Jaime Panqueva
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29/07/23

Barbies y alienígenas • Jaime Panqueva

“Alejémonos por un momento del ruido corcholatero que sigue bailando al ritmo que marca nuestro presidente y asomémonos a temas más serios…”

Jaime Panqueva
Jaime Panqueva
Barbies y alienígenas • Jaime Panqueva

Alejémonos por un momento del ruido corcholatero que sigue bailando al ritmo que marca nuestro presidente y asomémonos a temas más serios, o por lo menos a algunos que así lo parecen. Me refiero al regreso con bombo y platillos de personajes que pensaba relegados a la infancia o años de juventud, la muñeca Barbie y los misteriosos ovnis.

Sobre la primera, recuerdo los años en que constituyó para muchas el modelo de apariencia física y de aspiración jugueteril. Mi hermana menor, en esos días cuando los juguetes originales eran carísimos (China todavía no era la fábrica del mundo), atesoraba sus Barbies auténticas en detrimento de las imitaciones, y gustaba vestirla con los más diversos atavíos, algo en lo que ayudaban las habilidades costureras de mi madre. Por entonces, apenas y se discutían los estereotipos que encarnaba esa güera curvilínea de plástico; y, cualquier cosa que nos vendían los medios de comunicación masiva, tan poco numerosos como diversos, era celebrado como lo hacen en la actualidad los jóvenes con los videos de Tiktok. 

Los años pasan y los gustos cambian. Ya en este siglo, en manos de mi hija cayeron las Barbies gracias a la generosidad de los invitados a sus fiestas de cumpleaños. Casi no recuerdo haberle comprado una; y en vez de vestirlas, le encantaba encuerarlas. Satanizada por el feminismo en ascenso por su banalidad, absurda inclinación al consumismo y subordinación al patriarcado, pensé que Barbie se había quedado en el pasado, hasta que empecé a leer reseñas y comentarios sobre su nueva película. 

Barbie se reedita a escala global, aunque en Guanajuato ya nos habíamos adelantado, bajo la misma estética se presentan las más firmes candidatas a reemplazar a Diego Rodríguez en la gubernatura del estado. Vemos a las aspirantes en sus versiones “Deconstruyendo León” y “Desarrollo Social en campaña”. A escala nacional, tenemos la Barbie opositora, que hasta se puede disfrazar de indígena; y la Barbie continuista, que repite una y otra vez el mismo discurso de este sexenio. Lo interesante es que todas carecen de Ken o, por lo menos, de oposición alguna del patriarcado opresor... ¿Por qué será?

Pero si las muñecas eran cosa de la infancia, la adolescencia le pertenecía a los UFO, en inglés, u OVNIs, que ahora regresan como UAP o FANIs, un nuevo acrónimo totalmente innecesario pero que los dota de un halo más contemporáneo. Yo pensaba que ese fenómeno mantendría su marginalidad en el History Channel, que nadie ve y que cada vez habla menos de historia, hasta esta semana que volvió a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. En el más clásico estilo de los noventeros Expedientes Secretos X (X-Files), un grupo de representantes pide al gobierno terminar con el secretismo y mostrar al público tanto naves como cuerpos de alienígenas que se sabe tienen en su poder. Si en el siglo pasado nos deslumbraban con el Proyecto Libro Azul, tras escuchar las declaraciones juramentadas sobre la abundancia y variedad de contactos con objetos voladores que no parecen humanos, los globos chinos y los misiles rusos parecen poca cosa.

¿Estamos a las puertas de una revolución alienígena? Por lo menos ya había indicios de que estaban entre nosotros, lo sospeché cuando vi jugar a Ronaldinho o presentar libros a Jorge Volpi. La política nacional también da muestras de habilidades extraterrestres, como adelantar seis meses el proceso electoral por encima de la Constitución o volatilizar cualquier presupuesto. ¿Estaremos ante el advenimiento de vida inteligente de otros planetas? Prefiero pensar, como lo hizo el inmortal Quino en su Mafalda, que si en verdad son inteligentes, no se acercarían a la tierra...  ;)

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