Todd, el hermano de Barbie

Todd, el hermano de Barbie

Interesado en la genealogía de prestigiadas familias, me hice la pregunta de si la connotada muñeca Barbie, contaba con algún vínculo filial del orden masculino, es decir, si tenía un carnal. Mi sorpresa fue mayúscula cuando hallé, en los anales del archivo histórico de Mercado Libre, que efectivamente, en los años ochentas, un personaje singular y carismático apareció como el hermano reconocido y titular de Barbie, su nombre: Todd.

No me extrañaría que el nombre les suene poco familiar. Nadie se acordaba de Todd. La figura protagónica de la bella muñeca, había robado todas las cámaras, incluyendo las del cabildo. No había rastro de Todd.

Aburrido por la escasa información trascendente sobre la realidad de plástico, viré los ojos de mi investigación a las nuevas familias reales. Encontré coincidencias pasmosas. Nuestra alcaldesa, por ejemplo, también tiene un hermano poco conocido, su nombre empieza con T, y también es difícil rastrear los méritos que lo tienen dónde ahora se encuentra: la presidencia del Consejo del DIF Municipal. Encontré acaso que este Todd Botello, es médico, seguramente responsable y capaz en su tarea facultativa, pero sin una trayectoria destacada en lo que a la asistencia social se espera, por lo menos no de manera pública, lo cual lo legitimaría parcialmente ante tan responsable puesto. Este servidor que ahora escribe, sólo encontró una tierna nota periodística de sociales en donde se reseña el cumpleaños número 50 del Dr. Botello, el relevante dato de que se comió paella en tal evento, y que 250 invitados asistieron al convite disfrazados de los años 50. Por lo pronto entonces, su único mérito sigue siendo ser el hermano de la presidenta, lo cual deslegitima parcialmente su nombramiento.

En Milenio Televisión, se entrevistó a dos regidoras que algo debieron haber dicho sobre tan penosos hechos, siendo una del PAN y la otra del Verde Ecologista. Al término de la entrevista, mi conclusión fue que no hay una fuerza opositora real al interior del Cabildo, por lo menos para este tipo de asuntos. Mal gastaron el tiempo en virar la mirada al tema de si debiera o no existir todavía la figura de la Reina del la Ciudad. ¿A quién le importa ese tema cuando se tiene de frente un acto a todas luces impositivo y nepotista? ¿Qué beneficio puede tener para la ciudad que sus representantes se batan en estos asuntos, cuando está en juego la asistencia social del municipio? La evasión es el silencio.

No hay demasiada sorpresa en el desamparo de las autoridades frente a la ciudadanía. Los intereses de partido siguen permeando la agenda. Lo realmente lamentable es el papel de la propia ciudadanía cuando puede tomar la batuta, y deja perder la oportunidad como agua entre los dedos. El nombramiento de Todd Botello fue ratificado por unanimidad al interior del Consejo. Cabe mencionar que la alcaldesa se tomó la libertad de visitarles poco antes de la sesión extraordinaria para “calmar las aguas”. El problema, queda claro, está antes. Principalmente en la manera de elegir a las y los consejeros, en los amiguismos que cruzan desde siempre a este Consejo, en las maneras infames en que se llevan a cabo las sesiones de tan importante dependencia.

En un artículo anterior del 2 de julio, mandé atento aviso a la Sra. Alcaldesa de León que decía: “El próximo presidente(a) del DIF, estimada Bárbara, dejará en claro cuáles son tus verdaderas convicciones frente a los sectores más vulnerables de nuestra sufrida y desigual ciudad de León.” Ahora, la respuesta está dada.

¿Qué toca entonces? Observar con ojo de águila cada movimiento del Consejo del DIF; pugnar por la democratización de los consejos de las paramunicipales; llamar a cuentas cuando toque hacerlo; vigilar las manos de quien las meta; convencerse de que Todd no es un juego, sino una impositiva realidad.

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