Opinión • ¿Se están atacando las causas de la violencia? • María Esther Bonilla López

“…el acertadamente llamado “crimen organizado” sí muestra evidencias de que sabe organizarse y amplía y diversifica sus actividades económicas…”

Durante as últimas dos semanas hemos leído, prácticamente en todos los periódicos que circulan a nivel nacional, noticias que se refieren al reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes por parte de los cárteles narco-delincuenciales. Un ejemplo es el que se publicó en el periódico a.m. con el título: “Niñas, niños y adolescentes, en la mira del reclutamiento criminal en Guanajuato” el 6 de septiembre de 2025.

Lamentablemente esta noticia ha circulado como si se mencionara el pronóstico del clima, la compra de libros y uniformes por parte de los padres de familia en el regreso a clases o el programa correspondiente al Grito de Independencia. Me llama la atención la indiferencia de las autoridades de todos los niveles y de la sociedad civil, porque nos hemos acostumbrado a esta normalización de la violencia, incluyendo el inhumano hecho de afiliar al crimen organizado a los menores de edad.

Porque, como hemos sido testigos, en las últimas décadas en todos los países del planeta, el acertadamente llamado “crimen organizado” sí muestra evidencias de que sabe organizarse y amplía y diversifica sus actividades económicas; no así los gobiernos y los ciudadanos, quienes se han estado absteniendo de “Organizarse” para combatir a estos grupos que obligan a delinquir a menores de edad, arrebatándoles toda posibilidad de desarrollarse en un ambiente respetuoso de su dignidad, en el calor amoroso de su familia y en escuelas que los conduzcan a desenvolverse profesionalmente en la sociedad.

En los últimos días, con un propósito ajeno al de este artículo, algunos medios de comunicación han estado repitiendo trozos de videos que corresponden a declaraciones directas del entonces Presidente Andrés Manuel López Obrador, en 2019, donde afirmaba categóricamente que los presidentes saben todo lo que pasa en el país… si hacen una tranza es porque el presidente ya lo sabe… todas las tranzas llevan el visto buen del presidente, aunque no las firme.

Los conductores de noticieros argumentaban que, de acuerdo con las afirmaciones categóricas de López Obrador, él estaba enterado de los desvíos descarados que realizaron los funcionarios de Segalmex y que sumaron en total 15 mil millones de pesos, y que también estaba enterado de las operaciones del huachicol fiscal. Con la misma premisa, podemos afirmar que el presidente estaba enterado del enorme crecimiento que lograron los cárteles de narco-delincuentes en sus 6 años de gobierno y de la paulatina incorporación de niñas, niños y adolescentes a estas nefastas tareas.

No hacen falta más argumentos, muchas personas basándonos en el sentido común tenemos la certeza de que así como los padres de familia saben lo que ocurre en su casa, y así como un director de escuela conoce las dinámicas que se viven en la comunidad escolar, un presidente y sus secretarios generales, saben perfectamente lo que pasa en las entidades federativas, saben pero en ocasiones prefieren cerrar los ojos y comunicar a los ciudadanos un conjunto de mentiras y omisiones que los siguen manteniendo en el poder.

Cuando López Obrador y ahora la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se refieren a la violencia, frecuentemente dicen que están “atacando las causas”, lo cual nos ha hecho pensar a muchos ciudadanos que nuestros gobernantes no conocen el significado de la palabra “causa”. Si consultamos el Diccionario de la Real Academia Española, el término causa significa: “1. Aquello que se considera como fundamento u origen de algo. 2. Motivo o razón para obrar. Origen, fuente, principio, germen, fundamento, causalidad”.

Es así como podemos deducir que sería muy conveniente que algún funcionarios o ciudadano les diga a los gobernantes que, por una parte, en este gobierno sí estamos presenciando algunas acciones para disminuir la delincuencia, pero todavía no somos testigos de que se ataquen “las causas” y ahí mismo explicarles el significado de la palabra “causa”, la cual corresponde al origen, motivo, fundamento o razón para obrar de determinada manera.

Las causas desde luego que corresponden a diversos órdenes y ámbitos, por ejemplo, es urgente atender “las causas” correspondientes a la familia, pues tristemente observamos grandes vacíos por lo que se refiere a saber educar a los hijos desde que estos se encuentran en el vientre materno; muchos padres de familia ignoran cómo sus hijos deben ser aceptados, queridos, atendidos, amados y educados; no saben cómo poner límites, no saben cómo lograr que su hijo aprenda a amarse y respetarse a sí mismo, para después amar y respetar a los demás.

Un ejemplo de los conocimientos que los papás y mamás deben tener lo encontramos en el contenido del programa emitido por el Canal 11, el martes 9 de septiembre de 2025, donde expertos en psicoterapia infantil, educadores especialistas en primera infancia, pedagogos, etc., mencionan la importancia del tiempo de calidad que deben pasar los padres con sus hijos, las actitudes para ponerles límites (jamás castigarlos), el tipo de juegos y rutinas educativas que pueden compartir, y además señalaron categóricamente que: “los dispositivos móviles atrofian el desarrollo de los niños” (https://www.youtube.com/watch?v=-hqaB48YimI).

No estoy diciendo que todos los papás y mamás de México deberían de ver ese tipo de programas, es imposible, quiero referirme a que es urgente que los papás y mamás conozcan la forma sana de educar a sus hijos. Sabemos que últimamente se han incrementado los casos de depresión y ansiedad en las personas, sabemos que existen dificultades para obtener un trabajo con un salario justo y tener las prestaciones de ley, sabemos que la inmediatez de la vida actual nos conduce a tomar decisiones rápidas, equivocadas, a veces irracionales. Por lo tanto, el primer tipo de causas que se deben atender son las de la pareja, las causas familiares de la violencia. En ocasiones, el desprecio de la mamá y/o la ausencia del papá y/o las adiciones de uno de ellos, propician la huída de los infantes, prefieren vivir en la calle que ser maltratados constantemente.

Otro tipo de causas de la violencia radica en la educación escolarizada, pues en general las escuelas no conocen modelos y esquemas para promover la Cultura de Paz y Derechos Humanos y la Resolución Pacífica de Conflictos. Ahí tenemos un campo muy amplio para actuar, para capacitar a los docentes, a todo el personal de las escuelas y a los/as alumnos/as en las formas dignas que existen para afrontar los conflictos, los cuales son inherentes al ser humano, pero es necesario aprender a resolverlos con diálogo y respeto, donde todos los involucrados resulten triunfadores. Otro ámbito de causas de la violencia es la sociedad en su conjunto y otra dimensión más es la de las políticas públicas.

Por otra parte, el hecho de que los gobiernos no atacan las causas de la violencia nos extraña a muchos ciudadanos porque los funcionarios (en caso de que ignoren estos hechos) pueden leer artículos e investigaciones donde se da a conocer este fenómeno desde las diferentes aristas y señalamiento de los daños que está provocando en la sociedad y entre los menores de edad.

Para ilustrar, podemos citar uno de los ejemplares de la Revista Mexicana de Ciencias Penales. En este caso, un miembro del Instituto Nacional de Ciencias Penales, Alejandro López Contreras, nos ofrece el artículo titulado “Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos en México. Una forma de explotación en la trata de personas”, en cuyo resumen menciona:

La incorporación de ni­ñas, niños y adolescentes dentro de los grupos de la delincuencia organizada es un fenómeno que cada día aumenta más en nuestra nación mexicana ante la falta de estrategias o programas por parte de las autori­dades para combatir esta forma de criminalidad. A pesar de que los or­ganismos internacionales, como el Comité de los Derechos del Niño, han exigido que se implementen las medidas necesarias para evitar el reclutamiento, dicha criminalidad constituye uno de los fines de la trata de personas que afectan gravemen­te a la sociedad, por lo que se hace necesario visibilizar estas prácticas que violan derechos humanos de las personas que se encuentran en la etapa de la niñez y adolescencia.

(Se puede consultar aquí.)

Así pues, las causas son múltiples, aquí menciono 4 ámbitos que han sido ignorados por nuestras autoridades. Muchas mamás les imponen a sus hijos un celular en sus manitas para que dejen de llorar, error gravísimo que jamás debería ocurrir. En las escuelas, no solo se ignora la Educación para la Paz, sino por el contrario, en ocasiones los mismos docentes cometen abusos hacia los menores y frecuentemente esos delitos quedan impunes. Hay mucho por hacer. Por lo pronto, esperamos que el gobierno comprenda el significado de la palabra “causa” para que tome consciencia de que no está actuando para erradicar o por lo menos disminuir la violencia en la sociedad. 

(Continuará)

Parte 2: ¿Sí hay violencia?






 

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María Esther Bonilla López
 es licenciada en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guanajuato; maestra en Desarrollo Educativo, y doctora en Educación por la Universidad Pedagógica Nacional.