Medio ambiente y salud • ¿Somos más que algoritmos? [II] • Maricruz Romero Ugalde

“Scribano, considera que sí; yo argumento el «no»...”

¿Somos más que algoritmos¿ - Foto, Maricruz Romero Ugalde
¿Somos más que algoritmos¿ - Foto, Maricruz Romero Ugalde
Medio ambiente y salud • ¿Somos más que algoritmos? [II] • Maricruz Romero Ugalde

La experiencia creativa que implica el mundo digital al mismo tiempo implica depredación. Así terminé la columna de la semana anterior, respecto a la discusión sobre si somos o no algoritmos. Scribano, —como lo expuso en su conferencia–, considera que sí; yo argumento el «no». 

En esta ocasión, me centraré en lo que se presentó en el 3er. Foro de lideresas y líderes por la sustentabilidad que se realizó el pasado 05 de octubre de 2022 en el Salón de Actos de la División de Derecho, Política y Gobierno del Campus Guanajuato de la Universidad de Guanajuato, en Guanajuato Capital. El evento fue organizado por la Dirección de Igualdad y Corresponsabilidad Social a cargo de Arminda Balbuena Cisneros y el Departamento de Manejo Ambiental, cuyo responsable es Dante Akal en la UG. 

El evento duró más de cuatro horas y se organizó en torno a dos paneles de discusión. En el primero participaron expertos, tanto de la UG como de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Guanajuato. En el segundo, estudiantes de posgrados y titulados de la institución exponían sus experiencias en relación con proyectos sobre sustentabilidad de alto impacto social. 

El salón de actos se llenó al máximo, con más de 80 personas entre personal académico y estudiantes de ingeniería ambiental, derecho, antropología social, música, biología de los cuatro campus (Celaya-Salvatierra, Irapuato-Salamanca incluyendo la Sede CINUG, León y Guanajuato capital). 

El propósito era analizar, discutir y presentar propuestas sobre tres elementos básicos: 

  1. Los objetivos 4 y 17 de la agenda 2030 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible. El numeral 4 se refiere a la educación de calidad y el 17 a fortalecer medios de ejecución y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible. 
  2. El Plan de Desarrollo Institucional 2021-2030 particularmente en el apartado 5.7.5 que se refiere a la Universidad Sustentable y agenta ambiental. 
  3. Las preguntas detonadoras se centraron en destacar la importancia de los liderazgos ambientales, describir quién puede ser un líder por la sustentabilidad y cómo fortalecer redes sobre el mismo tema. 

El desarrollo de la sesión ha sido la prueba evidente que somos más que algoritmos. Entendiendo que la descripción matemática que se genera al momento del uso de los diferentes servicios tecnológicos, aun cuando captan las preferencias de consumo de las personas, no representan al ser humano en toda su complejidad. 

En las y los expositores hubo un punto de encuentro: se requiere actuar ya, desde la persona en colectivo, para incidir en salvar el planeta. No se dijo específicamente con estas palabras. 

Vicente Álvarez Villafaña, profesor de la División de Ciencias de la Vida del Campus Irapuato-Salamanca, enfatizó la importancia del diálogo circular, es decir “construir escenarios de crecimiento”, donde la experiencia, puesta en práctica los conocimientos científicos, permita a los participantes llegar a sus propias conclusiones. Compartió algunos proyectos desarrollados por estudiantes que han impactado en el mejor manejo de residuos sólidos, y también cómo funciona la Granja Despertar desde los siete dominios de la acción de la permacultura. Desde su perspectiva, para alcanzar la sustentabilidad “el camino es individual”.

Por otro lado, el Biólogo Alberto Carmona y Maestro por FLACSO, Director General de Cambio Climático y Sustentabilidad de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado, centró su contribución en dos aspectos, el primero un diagnóstico y propuestas el segundo, enfatizando algunos casos de éxito a nivel internacional y estatal. Entre los 10 datos que compartió retomo aquí sólo tres, que me parecen el eje argumental de su posición. 

  • El primero tiene que ver con el hecho de que de 1856 a la fecha se han emitido a la atmósfera 51  000 millones de toneladas de dióxido de carbono. lo que en el principio de la revolución industrial implicaba una temperatura para vivir, ahora se ha transformado en calentamiento global, donde la biodiversidad como ahora la conocemos está en peligro.  
  • El segundo dato es que el planeta se ha venido calentando 1.1ºC, lo que ya está impactando a seres vivos sensibles como los arrecifes de coral. 
  • Y tercer dato, entre 2020-2021 en México se han perdido 5 millones de hectáreas de bosque. 

Ante este panorama, considera que todas/os debemos ser líderes y actuar ahora para trabajar en mitigar el cambio climático o bien, generar estrategias de adaptación, en las que lo relevante es detener el incremento de la temperatura. En Guanajuato ya se tiene el reporte de un incremento del 1.07ºC, y todavía no hay estudios sobre el impacto en la biodiversidad. 

Sobre las experiencias de éxito, sólo mencionaré la vinculada con la política pública estatal de la dependencia que representa: que los edificios públicos cambien a uso de energía solar, y la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia —con enfoque de potabilización– para escuelas y viviendas. 

Mi participación se centró en promover la escucha para ser empáticos, dejar de tener la razón y hacer las acciones desde el corazón. Hablé de la teoría del Antropoceno y el sentipensar de los pueblos originarios. Enfaticé lo mucho que hay que aprender de la manera en que se relacionan con la tierra-el bosque-el agua, donde el vínculo es holístico y por ello, tiene cabida lo humano y lo no humano. En relación con los ejemplos de éxito en la Universidad de Guanajuato, recordé los proyectos: 

  • República Escolar que fue financiado por la Secretaría de Educación de Guanajuato, el Instituto Estatal Electoral y el entonces llamado Instituto de Ecología. Jóvenes universitarios fungían como asesores de estudiantes de secundaria, quienes en su escuela eran elegidos democráticamente —un presidente y sus secretarios– para atender problemas ambientales. Hacían un diagnóstico y un plan de acción y entregaban resultados. Así se promovía la participación democrática para atender una situación específica relacionada con el medio ambiente. 
  • Otro proyecto relevante fue el titulado SEFI (abeja en hñähñu, otomí) en el que las y los mejores estudiantes de los cuatro campus participaron en equipos multidisciplinarios atendiendo una problemática social específica de las comunidades aledañas al Centro Interdisciplinario del Noreste de la Universidad de Guanajuato (CINUG) en Cieneguilla, municipio de Tierra Blanca. En nueve días hacían un diagnóstico basado en el árbol de problemas, y junto con la población trabajaban en alternativas de solución. Así se atendieron tres localidades con más de nueve proyectos, con equipos multidisciplinares y multicampus. 

Ahora me centro en los aportes de estudiantes que participaron en el segundo panel. 

El compañero, estudiante del doctorado en Enfermería y las compañeras, una titulada en Relaciones Industriales y la otra en Biología, sorprendieron con el alcance de sus experiencias. 

¿Somos más que algoritmos¿ -- Foto, Maricruz Romero Ugalde
¿Somos más que algoritmos? - Foto, Maricruz Romero Ugalde

Javier Isidro Rodríguez López, colombiano, de profesión enfermero, compartió su proyecto que se centra en la salud ambiental hospitalaria. De 2005 a la fecha ha movilizado a miles de personas, motivando la creación de 16 redes entre las que destaca la “Alianza de enfermeros por ambientes saludables”. En su libro Hospitales verdes sistematiza la experiencia que a nivel mundial se liga con los 65 mil hospitales verdes que existen. Su tesis doctoral se centra en generar contenidos en “educación en salud ambiental y sustentabilidad”.

Mónica Alejandra Santoyo, creadora del grupo organizado Eco-move, compartió cómo hacer un proyecto de alto impacto social, presentando con el que inició y ahora se está transformando en el inicio de su propia consultoría. Eco-move busca proteger el medio ambiente al recolectar el aceite comestible utilizado, para después canalizarlo a empresas certificadas que producen biodiesel. La idea inició atendiendo a las cafeterías de la Universidad de Guanajuato en 2019, siendo los primeros resultados el reutilizar 374 litros en 6 meses. Recordó que un litro de aceite vertido al drenaje contamina 1 000 litros de agua. El proyecto sigue vigente y ampliando su impacto, por lo que invitó a la comunidad estudiantil a integrarse al grupo organizado Eco-move.

El cierre del evento estuvo a cargo de la L.B.E. Guadalupe Amezcua Hernández, quien presentó su investigación sobre “Evidencia de fragmentos tipo microplástico en el tracto digestivo de la tilapia nilótica (Oreochromis niloticus) y la carpa común (Cyprinus carpio) en la laguna de Yuriria, Gto.” Asesorada por el Dr. Juan Pablo Huchin Mian, ganó el premio Alberto Santos González al concursar atendiendo al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 14: Flora y fauna acuáticas. El resultado de la investigación es el primer reporte sobre microplásticos en Guanajuato y el segundo en México analizando agua dulce. La colega llamó la atención en que estamos en la “Era plástica”, y con base en un artículo de 2020 señaló que se  producen en el mundo 150 millones de toneladas al año, por lo que invitó a consumir de manera responsable y dejar de utilizar plástico poco a poco cambiando nuestras prácticas para emplear otros tipos de recipientes, o analizar el ciclo de vida de aquello que consumimos. 

El tema de la sustentabilidad es inagotable, la agencia colectiva para mitigar el cambio climático es inaplazable y, como dijo el maestro Carmona, “todas las acciones cuentan”.


 

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La autora es etnóloga, Profesora de la Universidad de Guanajuato adscrita al Departamento de Estudios Sociales, División de Ciencias Sociales y Humanidades, Campus León e integrante del Cuerpo Académico: Agua, Energía y Cambio climático.

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