La fundación de León en perspectiva urbana • Miguel Ángel García Gómez

“Decir que la región donde se fundó León eran tierras despobladas, ha sido ya confrontada por la evidencia de la existencia de asentamientos prehispánicos…” | “...aparece el logotipo del Archivo Histórico Municipal, pero no el nombre de su fundador, Vicente González del Castillo…”

...y con seguridad sufriremos las andanadas
de nuestros descendientes, que diagnosticarán
todas las contradicciones e insensibilidades
que habitan en nosotros...

Irene Vallejo
 

 

En estos días, como parte de los festejos por los 450 años de fundación de la ciudad que celebramos el pasado 20 de enero, se presentó el libro Acta de fundación de León, traslado de 1606. En la edición aparece el logotipo del Archivo Histórico Municipal, pero no el nombre de su fundador, Vicente González del Castillo, como debería llamarse la Institución a partir del 8 de septiembre de 2015, cuando se impuso su nombre en sesión solemne presidida por autoridades municipales (ver por favor publicación de este autor del 24 julio 2017; éste es un tema de respeto a la memoria leonesa que aún deberá ser resuelto.

En las primeras páginas de este libro se anota lo que ha sido una constante en la historiografía leonesa, refiriéndose a los pobladores naturales y a los conquistadores:

…llegaron (los españoles) a estas tierras despobladas de grupos sedentarios, pero frecuentadas por hordas nómadas de cazadores chichimecas …esos primeros estancieros del Valle de Señora y la región, se enfrentaron a los chichimecas que constantemente asaltaban las estancias con la finalidad de cazar los animales domésticos, lo que ocasionó que los españoles defendieran sus propiedades, originando una guerra que duró varias décadas. (pp. 1-2)

 

La villa de León como fundación para españoles, 1576. Interpretación del autor sobre plano digital actual


Decir que la región donde se fundó León eran tierras despobladas, ha sido ya confrontado por la evidencia de la existencia de asentamientos prehispánicos, por lo que habrá que puntualizar al hablar sobre el territorio en el que se funda León, que el Valle de Señora era una región poblada por grupos establecidos como comunidades culturales, que como efecto de la ocupación de conquista española, pudieron verse obligados a desplazarse de sus asentamientos buscando la forma de defenderlos de los invasores. La guerra que duró varias décadas a la que se refiere el texto dell libro comentado, es la de los naturales que se resistían a la ocupación y conquista que finamete ocurrieron. Decir que los naturales eran “hordas nómadas”, así como afirmar que los estancieros “defendían sus propiedades”, pueden ser expresiones incorrectas dado que todo esto currió en el siglo XVI, el de las fundaciones en una nueva geografía, donde se afirmaba aún el derecho de conquista, pero también el de la apropiación territorial del conquistador español, en un proceso en el que, efectivamente podían pasar décadas entre un hecho consumado (la ocupación de conquista, por la fuerza), y la confirmación legal de dicha ocupación.

Los estancieros españoles eran principalmente quienes, una vez realizado el proceso de ocupación y conquista del territorio en el que había participado, buscaban el beneficio económico y el reconocimiento social como siguiente paso al de la conquista. Como parte del propio proceso de territorialización de la Nueva España, la fundación de ciudades está relacionada con el hecho de afirmación de la propiedad de la tierra por parte del conquistador, de la formación de una nueva sociedad y desde su perspectiva, el disfrute finalmente, de una merecida riqueza a la que se sentían acreedores quienes habían participado de la invasión de conquista, la visión y actuación de encomenderos y estancieros es parte ampliamente documentada de la historia novohispana.

La etapa de conquista y fundación de ciudades seguramente fue doloroso para los distintos grupos que participaron en ella; seguramente no todos los fundadores españoles hayan sido hijos de las mejores familias españolas (lo cual puede ser irrelevante), ni todos los naturales hayan sido belicosos, eso es algo que en todo caso estará en función del papel que a cada grupo le tocó cumplir, en la forma como cada uno vivió cada caso específico. Lo cierto es que León surge del encuentro cultural del universo europeo, español y del universo prehispánico, del mestizaje y el sincretismo que da origen posteriormente a lo mexicano y en nuestro caso, a lo leonés, que se origina en el designio de los primeros españoles, pero también, como efecto de un acto político que se repitió muchas veces de forma semejante en las distintas regiones ocupadas por los españoles en la fundación de ciudades.

Desde el punto de vista urbano, se han reconocido algunas formas de origen de los asentamientos humanos en la formación del mundo novohispano: ciudades y villas de españoles; ciudades en pueblos de indios; campamentos mineros (Reales de Minas); presidios y guarniciones; pueblos satélites indígenas (principalmente para el servicio de las villas y ciudades españolas); etc., las fundaciones del siglo XVI como León, formaron finalmente, con sus caminos y vías de comunicación, el mapa de una nueva geografía de lo que sería México. León surge como un sistema formado por la villa de españoles y los pueblos satélites de indios (naturales) del Coecillo y San Miguel que en el proceso de su formación como asentamientos humanos hacia la mitad del siglo XVI, serían el origen de la gran ciudad que este año celebra sus primeros 450 años de fundación.

Es sabido ahora que la fundación de ciudades fue un acto que se reptió de forma muy similar en todos el territorio de ocupación en la América hispánica y portuguesa. En el libro Latinoamérica, las ciudades y las ideas, J. Luis Romero anota que la fundación de villas y ciudades en todo el territorio de conquista:

Era un acto político que significaba el designio -apoyado en la fuerza- de ocupar la tierra y afirmar el derecho de los conquistadores…

… Los hechos se repitieron muchas veces de manera semejante. Un pequeño grupo de españoles o portugueses mandados por alguien que poseía una autoridad formalmente incuestionable, y generalmente acompañado por un cierto número de indígenas, llegaba a determinado lugar y, previa elección más o menos cuidadosa del sitio, se instalaba en el con la intención de que un grupo permaneciera definitivamente allí...

Cuando se revisa la forma narrada por diversos autores, se puede entender que cada acto fundacional era por una parte, único para la propia ciudad, como para nosotros la fundación de León, pero se trataba de actos similares en el contexto general de la dominación y las formas protocolarias apegadas a los usos prácticos y la normatividad aplicable, que no coincidían en el tiempo o en la aplicación.

El acto político se completaba de diversas maneras. La celebración de una misa... o la entronización de una imagen (como la de San Sebastián en Rio de Janeiro -o en León-), agrega un elemento sagrado a la fundación. Entretanto se redacta un acta de fundación “ante el presente escribano y testigos”, documento cuidadosamente redactado con toda clase de previsiones y formalidades notariales. En él suelen establecerse ya las normas de la administración municipal...

El acta de fundación de León, así como el plano trazado de 24 manzanas, fueron parte de este mecanismo de los conquistadores, utilizado en muchos de los casos de fundación. No podía ser diferente, se trataba de la afirmación de su presencia física y espiritual en un mundo que para ellos era nuevo, producto de su conquista y que, por ese derecho, era ganado y sometido a su Rey, a su ley, a su Dios.

Nuestro centro histórico en León, que es nuestra primera ciudad, fundada formalmente el 20 de enero de 1576, tiene ese trazado dado por el acto legal de apropiación territorial, similar al de muchas de las ciudades fundadas en esa época, como Santiago de León en Caracas, Venezuela, cuya traza se presenta en el gráfico comparativo con el de nuestra ciudad, y se refuerza cuando Romero anota que en:

… el momento de implantar físicamente la traza de la ciudad -generalmente dibujada de antemano- se erigen en el centro de lo que ha de ser la plaza Mayor...

 

 

Trazado fundacional de la Villa de Santiago de León, Caracas


La fundación de villas y ciudades en territorio de la Nueva España, de acuerdo con la legislación aplicable entonces, debía ser ratificada por el Rey de España, quien era el único que podía dar la autorización para las nuevas fundaciones en todos los territorios bajo la jurisdicción Real; la fundación de León como muchas de las nuevas fundaciones, no fue sometida de inmediato a la ratificación del Rey de España. Fue hasta 1712, más de un siglo después, cuando tuvo que acudir nuevamente a León un funcionario del Virreinato, Luis de Venegas, a subsanar la omisión para que hasta entonces, la Villa de León pudiera contar con su acta plena de fundación legal. Este testimonio se contiene en el traslado del acta de fundación de 1865 de Luis Carballar, mencionado en el libro recién publicado que se mencionó al principio y que es importante conocer para tener un contexto más amplio del proceso de fundación como hecho material, urbano, y el acta de fundación como instrumento legal.

Se presenta a continuación un texto del documento de Carballar, publicado en nuestra ciudad en 1876, por la imprenta a cargo de José Anguiano, ubicada en la 2ª calle de la Plaza de Gallos nº 25. (actual calle de Juárez), con el título: Curioso y muy interesante documento en el que consta la fundación de esta ciudad de León de los Aldamas del Estado Libre y soberano de Guanajuato de la República de México. Dice este documento:

Pasados muchos años desde su erección hasta el de mil setecientos doce, estuvo esta Villa careciendo de la solemnidad indispensable y de consiguiente defectuosos sus títulos con la falta de la real confirmación...

No hay duda que el año de mil quinientos setenta y cinco en que se le expidió este título a San Sebastián de León, pedían los Exmos. Sres. Vireyes (sic) hacerlo, pero desde el año de de mil setecientos veinte y nueve y el de seiscientos veintisiete se restringió esta facultad, reservando el uso de ella en si S. Magestad como expresamente lo declara la Ley sesta (sic) del libro cuarto, título octavo de las recopilaciones para estos reinos, que previene que los Exmos. Sres Vireyes, Audiencias y Gobernadores no dén títulos de Ciudades, ni  Villas, pero esta merced y facultad se ha de pedir en el Consejo de Indias, dándose por nulos los títulos que encontravencion a lo contenido en esta ley, se dieren a cualesquiera pueblos y lugares;  y que en cuanto a las nuevas poblaciones, se guarda lo dispuesto de firma (sic) que aunque por la ley segunda del mismo libro 4º, tit. 7, después de elegido el sitio el Gobernador de cuyo distrito estuviese ha de declarar si ha de ser Ciudad, Villa o lugar, y así se ha de formar la República, como lo hizo en las circunstancias de la fundación el Exmo. Sr. Vriey D. Martín Enríquez se debió ocurrir al soberano por su certificación… (pp.25-27).

El sitio que se elige para fundar León, de acuerdo con el acta de fundación (pag. 35 del libro que se comenta), da cuenta de la existencia previa de algún asentamiento, que puede ser de naturales o de los primeros españoles que se habrían avecindado de acuerdo a testimonios históricos, a partir de la década de 1540, lo que ubicaría el inicio de la fundación de lo que después sería León, precisamente en esa década. Dice el acta de fundación: publicada, en página 36:

E habiendo llegado a un arroyo que pasa por la orilla e caída de una albarrada grande de una loma o mesilla, poco antes de llegar al asiento e sitio que dicen de la Estancia de Señora, e habiendo andado e mirado allí este día e otros el dicho lugar e tratado e conferido sobre cuál sería la parte más cómoda para hacer dicho asiento pareció ser allí lugar conveniente.

Una albarrada es una obra material propia de un asentamiento humano, su existencia mencionada en el acta de fundación es evidencia de la existencia de un asentamiento anterior a 1576. La imagen tal vez romántica que se ha plasmado en algunos cuadros que hoy ilustran la historiografía sobre la fundación, muestran y transmiten la escena de una tierra virgen, despoblada en el valle de Señora, a la que llegan los pioneros a fundar una ciudad, a encontrar el mejor sitio posible para vivir, y a partir de ese momento asentarse y comenzar así la vida de la ciudad. Esta imagen, al parecer debiera ser sustituida por otra, más que una imagen, una sucesión de éstas -no un cuadro, sí una película- en la que, a partir de la década de 1540, se comenzó un proceso progresivo de poblamiento que ya para 1576 constituía un asentamiento susceptible de ser considerado villa o ciudad. Vendrán seguramente nuevas investigaciones, las evidencias nos podrán dar nuevos datos sobre nuestra historia, las formas de contarla seguro cambiarán, la forma romántica del siglo XIX que aún se cuenta, podrá ser enriquecida en la medida en que continuemos con la curiosidad por encontrar nuevas lectuas sobre nuestra historia de orgullo:

La fundación de nuestro León, Gto. el 20 de Enero de 1576, hace 450 años.