Escenarios • Una gata para bajar el ritmo • Paola Arenas
“El arte dirigido a niñas y niños no es un “subgénero”, sino una forma de construir ciudadanía desde temprano, de sembrar sensibilidad, pensamiento crítico y disfrute estético…”
El Teatro Manuel Doblado abrió sus puertas a un público lleno de niñas, niños y familias, en el marco del FIAC 2025. Entre sus funciones destacó un montaje que recuerda que no todo es prisa, que no todo es productividad, que a veces la vida puede cambiar con la llegada de un ser distinto: una gata.
La obra cuenta la historia de una joven absorbida por el trabajo, la velocidad y el perfeccionismo en el que tantos adultos vivimos. Todo se transforma cuando un amigo —que además la ama en silencio— le regala una gatita. Este animalito, pronto convertida en reina del hogar, modifica la rutina, el entorno y hasta la manera en que la protagonista se relaciona con el mundo y consigo misma.
El montaje resolvió con gran acierto la representación de la gata: una marioneta y un actor la interpretan en desdoblamiento, logrando un equilibrio sorprendente. Nunca se siente forzado ni caricaturesco: no hay bigotes falsos ni muecas humanas disfrazadas de felinas. Lo que vemos es un gato realista, verosímil, con movimientos precisos que generan una conexión inmediata con el público.
La obra toca una fibra sensible: el ciclo de vida de las mascotas, que no es eterno. Pero también pone en el centro el aprendizaje que dejan: la posibilidad de bajar el ritmo, de darle importancia a lo esencial, de reconocer que la ternura y el cuidado también transforman.
Y en este punto conviene detenernos: incluir a las infancias en la programación de un festival de arte contemporáneo no es un gesto menor. Es una apuesta política y cultural. El arte dirigido a niñas y niños no es un “subgénero”, sino una forma de construir ciudadanía desde temprano, de sembrar sensibilidad, pensamiento crítico y disfrute estético en quienes habitan el presente y no solo el futuro. La convocatoria del FIAC, que acercó a comunidades y llenó la sala con público infantil, es un recordatorio de que el arte contemporáneo también debe hablar con las infancias, tratarlas como interlocutores capaces, inteligentes, atentos.
La función, entrañable y cercana, fue una experiencia compartida entre generaciones. Niñas, niños y adultos se identificaron con los personajes y celebraron el tránsito de la gata por ese hogar escénico. Y el FIAC, con esta programación, recupera no solo su poder de convocatoria, sino también su vocación de encuentro: abrir ventanas de asombro en quienes más las necesitan.
Porque una gata en escena puede ser también una lección: la vida no se mide en la velocidad de los días, sino en la calidad del tiempo que sabemos compartir.
Equipo creativo
- Dirección e idea original: Lizeth Rondero y Felipe Rodríguez
- Dramaturgia: Felipe Rodríguez
- Director revisor: Enrique González
- Música original: Sara Vélez
- Diseño y realización de elementos escenográficos: Pitaya Teatro
- Diseño de iluminación: Gerardo Olivares Fuentes “Ténoch”
- Diseño de vestuario y utilería: Vianey Martínez
- Diseño y realización de títeres: Pitaya Teatro
- Diseño sonoro y dispositivo escénico: Lizeth Rondero y Felipe Rodríguez
- Producción musical: Carlos Alberto Domínguez
- Entrenamiento vocal: Lydia Rendón
- Productor ejecutivo y coordinador de producción general: Isaías Avilés
- Coordinador de programación artística, promotor cultural y gestor: Enrique González
- Dirección artística y general: Lizeth Rondero y Felipe Rodríguez
- Producción: Teatro de los Sótanos