Escenarios • Presencia femenina en el teatro leonés • Paola Arenas
Durante mucho tiempo sentí que algo no terminaba de encajar en la manera en que contamos el teatro en León. Las historias estaban ahí, los nombres también, pero había silencios demasiado constantes. Mujeres que habían sostenido procesos, compañías, espacios, escrituras y gestiones aparecían apenas como menciones laterales, cuando no desaparecían por completo del relato.
Desde ahí comencé a escribir un ensayo. Era una forma de ordenar preguntas, de nombrar presencias y de reconocer trayectorias que, para mí, habían sido fundamentales. Sin embargo, pronto ese texto empezó a quedarse corto. No porque fuera insuficiente en ideas, sino porque el tiempo que habitamos —rápido, fragmentado, digital— pedía otra cosa. Un solo documento no alcanzaba para contener veinticinco años de memoria escénica.
Ese ensayo fue creciendo, abriéndose, transformándose, hasta convertirse en Presencia femenina en el teatro leonés: 25 años de memoria escénica. Un proyecto seleccionado en la convocatoria Cartografía de la Memoria: Mujeres y territorios en Guanajuato de la Secretaría de Cultura, que se presenta el 18 de diciembre a las 17:00 horas en la Librería de Ediciones La Rana, dentro del Fórum Cultural Guanajuato.
Hoy el proyecto existe como una plataforma virtual de libre acceso, disponible en aoparescena.com. Ahí conviven archivos, carteles, registros, textos y procesos que dan cuenta del trabajo de mujeres en el teatro leonés durante los últimos veinticinco años. No es un archivo definitivo ni una historia cerrada. Es un espacio abierto, en construcción, que asume que toda memoria es parcial y que siempre hay algo más por nombrar.
No quise hacer un proyecto histórico en el sentido tradicional, ni levantar un panteón de figuras intocables. Me interesaba, más bien, generar un lugar donde los materiales estuvieran disponibles, donde la memoria pudiera consultarse, usarse, discutirse. Un lugar que no dependiera únicamente del recuerdo individual o del “alguien me contó”.
En ese mismo gesto de apertura, durante el mes de enero el proyecto se extenderá al suplemento Tachas, en este mismo espacio de Es lo Cotidiano, con un espacio dedicado a la dramaturgia femenina. En cada número se presentará una obra escrita por una dramaturga, acompañada de una sinopsis y una breve reseña de su trayectoria. A través de un formulario será posible descargar el texto completo, con la información necesaria para la gestión de los derechos de representación.
Porque visibilizar no es sólo nombrar. También es facilitar el acceso, provocar lecturas, abrir posibilidades de escena. Las mujeres han estado presentes en el teatro leonés desde hace décadas. Hacer memoria de ese trabajo, compartirlo y ponerlo en circulación, no es un acto nostálgico: es una manera de pensar el presente y de imaginar, con mayor claridad, lo que todavía puede venir.