El Evangelio Según • 9 de mayo, día de la victoria • Víctor Hugo Pérez Nieto

"A partir de estas derrotas en la Unión Soviética, el Eje estaría en un continuo retiro de todas sus administraciones militares hasta el 2 de mayo de 1945, cuando los defensores alemanes rindieron la ciudad de Berlín al Ejército Rojo..."

 El 9 de mayo se festeja en Rusia y muchas de las ex repúblicas soviéticas “el Día de la Victoria” sobre la Alemania Nazi.

Y es que para quién crea que el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial fue el “Día D” porque así lo cuentan en Occidente, este conflicto tuvo dos grandes batallas (luego de la fallida Operación Barbarroja) que diezmaron la voluntad alemana y le dieron un giro de 180° al conflicto.

La Batalla de Stanlingrado que duró casi un año y se considera la más violenta en la Historia de la Humanidad, terminó con la rendición del 6° ejército alemán y el fracaso total de la Operación Azul.

Posterior a esta aplastante derrota, la Wehrmacht nunca más recuperaría su capacidad ofensiva ni obtendría ninguna otra victoria estratégica. Pero el puntillazo final se lo dio Stanlin a Hitler en la Batalla del Kusk, donde los nazis perdieron las ¾ partes de sus carros blindados y artillería.

Normandía fue solo un acto de propaganda occidental, un paseo por la campiña, porque cuando Stanlin suplicó a Franklin D. Roosevelt que abriera otro frente en Francia para aliviar la presión de frente oriental, EU lo retrasó, hasta que vio que los alemanes habían sido prácticamente diezmados por el Ejército Rojo.

Por eso Stanlingrado es reconocido por los historiadores como el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial.

A partir de estas derrotas en la Unión Soviética, el Eje estaría en un continuo retiro de todas sus administraciones militares hasta el 2 de mayo de 1945, cuando los defensores alemanes rindieron la ciudad de Berlín al Ejército Rojo.

Así es como llegamos a la celebración del 9 de mayo, cuando la Alemania nazi, representada por el Mariscal Wilhelm Keitel, firmó la rendición incondicional el 8 de mayo de 1945 a las 22:43 hora central europea (9 de mayo a las 0:43 hora de Moscú), ante el Mariscal del Ejército Rojo Gueorgui Zhúkov, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial en el continente europeo. La diferencia horaria explica por qué en la Europa Oriental se celebra el 9 de mayo.

Honor a quien honor merece: fue gracias a los valientes defensores de Stanlingrado, ahora Volgogrado, y a la heroica toma de Berlín, que en todo el viejo continente hoy no hablan germano ni comen salchichas con bretzel.

¿Que enseñanza nos deja leer y saber de historia?: una importante moraleja. “Las barricadas, la dignidad y la resistencia de una sola ciudad puede cambiar el destino de toda la humanidad”. Y su caída también.