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07:37h. Viernes, 19 de Octubre de 2018

En la Sala Mateo Herrera

Cautiva a León recital del Cuarteto Humboldt

Con obras de Beethoven y Shostakóvich

CuartetoHumboldt
CuartetoHumboldt

León, Guanajuato. Este viernes 21, cientos de leoneses se dieron cita en la Sala de Conciertos Mateo Herrera del Forum Cultural Guanajuato, ante un recital del Cuarteto Humboldt, con obras de Beethoven y Shostakóvich.

El Cuarteto fue creado en 2009 y su nombre fue inspirado por el famoso naturalista alemán, Alexander von Humboldt. Lo integran los violinistas Sebastian Kwapisz, Jesús Manuel Jiménez, Gerardo Sánchez y Jorge Andrés Ortiz, todos ellos considerados músicos de excelencia en México, además de que forman parte de la Orquesta Filarmónica de la UNAM.

Durante la gala interpretaron los cuartetos de cuerdas, No. 14 del célebre Ludwig van Beethoven, y el No. 9 del compositor ruso, Dimitri Shostakóvich. El concierto se presentó dentro la Temporada de Música de Cámara del recinto cultural de León, y en el marco del 112 aniversario del nacimiento de Shostakóvich. Ambas obras forman parte de la etapa de madurez de cada compositor, donde se revelan estilos definidos y expresiones propias.

El cuarteto de Beethoven nos regaló un recorrido profundo y conceptual, compuesto en 1826, en la última etapa de su vida. Una obra formada por siete movimientos. Se podría decir que es una obra extraña, dado que aunque en las partituras están indicados el número de movimientos, no se pueden percibir, dado que debe ser tocado enlazándolos todos.

La pieza de Shostakóvich, compuesta en 1964, nos mostró su lado íntimo y verdadero. Los cuartetos, para el compositor ruso, se alejan de sus ostentosas sinfonías, normalmente montadas para y por un régimen totalitario y exponiendo la imagen pública del artista. Este contexto hace que sus cuartetos de cuerda sean tan seductores, ya que encarnan al genio creativo en un diario personal conmovedor. La pieza está compuesta por cinco movimientos. El primer borrador de la obra fue quemado en 1961, en un ataque de autocritica, y está dedicado a la tercera esposa del compositor, Irina, con quien se casó en 1962.

Después de 90 minutos y de interpretar un programa muy complejo, el Cuarteto Humboldt fue ovacionado por el público, ante lo que decidieron regalar el primer movimiento del cuarteto de cuerdas n.º 17, también conocido como Cuarteto de la caza, de Wolfgang Amadeus Mozart.