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10:13h. Viernes, 17 de Agosto de 2018

FUMADORES [XXX]

Titulares y preguntas

José Luis Justes Amador

Basta abrir los periódicos. Sobre todo en verano cuando las noticias escasean salvo los desastres naturales achacables al calentamiento global, los famosos y las famosas más desnudos de lo habitual, los accidentes y, por supuesto, los tuitazos de Trump. Los virales, aunque sean falsos, ocupan más y más páginas reales o espacio en las pantallas. Y el verano es también propicio a noticias sobre la salud, que nunca pasa de moda. Y como hay que vender periódicos o mantener a los anunciantes online, es la época de las noticias alarmantes sobre salud:

El tabaco roba más de un millón de años de vida a los españoles cada año

El titular y la noticia estaban en la parte más inferior de la página web de “El País”. Supongo, tiendo a suponer, porque en estas cosas nunca se sabe que la idea era alertar a los fumadores, por enésima vez, de los peligros del tabaco y el tabaquismo. Supongo que, como pasa con casi todas las campañas antitabaco y las noticias o reportajes alarmantes sobre su uso y abuso, no logró nada, absolutamente nada. Con los convencidos porque ya no pueden ser convencidos. Y con los tabaquistas porque la alarma, y el alarmismo, sirven tan poco como las imágenes de ratas en las cajetillas. (Y, por supuesto, porque nadie en su sano juicio leería en tiempos de molicie un artículo con más y más datos y estadísticas, habiendo mejores y más entretenidas propuestas en el mismo periódico o en la vida). Pero el titular sí llamaba a que la noticia fuera leída, sobre todo para ver cómo resolvían la primera duda.

¿Cómo puede ser que en un año se quite un millón de años?

Cuando la planteé en una comida, las caras fueron de sorpresa aunque, no puede faltar el inteligente de todas las reuniones, alguien dedujo que en realidad se refería a la suma de unos meses y otros meses y otros meses que, al final, sumados los de cada persona, daban como resultado el millón de años. Todos lo miramos con cara de “por-supuesto-que-ya-lo-habíamos-entendido”. Y le agradecimos. Lo cual no quita (sic) que el titular parezca más de acertijo matemático, pasatiempo también veraniego, que de advertencia.

¿Cómo es posible que el tabaco robe?

Me imaginé a algún atracador (en verano todo es posbile) disfrazado de enorme cajetilla de cigarros. O a una cajetilla recién comprada que muta y habla y le pide al comprador “el tabaco o la vida”. O, ya poniéndonos un poco más serios y suponiendo que asumimos la metáfora, me pregunto también como funciona eso. Supongamos que el tabaco le “roba” a alguien que acaba de prender un cigarrillo, diez minutos de vida por esa acción. Y que esa misma persona, en la distracción de prenderlo, es atropellada por un camión que no ha visto. ¿Son robados esos diez minutos o no se contabilizan o pasan a otro fumador?

Dejé de leer y de pensar y de intentar comprender la utilidad de noticias así. Miré, antes de cerrar la página, la fotografía que había elegido la redacción o el diseñador para acompañar el artículo. El personaje anónimo fuma junto a una cerveza. Parece, y seguramente lo sea, que no le importa que ese cigarro que está disfrutando le robe nada. Probablemente ni sea consciente. No le importa. Vuelve a darle una calada. Antes de regresar a apurar su cerveza. Yo, del otro lado de la pantalla, brindo y fumo con él.

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