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GUÍA DE LECTURA

El adversario, de Emmanuel Carrère / Jaime Panqueva

El adversario, de Emmanuel Carrère
El adversario, de Emmanuel Carrère
El adversario, de Emmanuel Carrère / Jaime Panqueva

Mitómano y asesino hasta el límite de asesinar a su esposa, hijos y padres, la vida de Jean-Claude Romand, narrada magistralmente por Emmanuel Carrère, se presenta como una solitaria lucha por no sucumbir a la depresión que le causa su vacío existencial, “que no era un percance de ruta, sino la única experiencia de su vida”. La dimensión de sus mentiras, desde acudir durante 12 años a una escuela de medicina donde sólo logra aprobar dos, hasta simular ejercer por una década como funcionario de la OMS, hacerlo creer a su familia, amante y amigos y de paso estafarlos, sólo puede pensarse en un entorno al que todavía no habían llegado las redes sociales ni la absoluta digitalización de la vida privada que vivimos en la actualidad.

En el trasfondo de los crímenes se halla la mentira, la capacidad de crear relatos verosímiles sin hechos que los sustenten y a veces, incluso sin posibles indicios de veracidad, “el misterio consiste en que no hay explicación y en que, por inverosímil que parezca, las cosas fueron así”. Lo increíble se convierte en verdad en boca del mentiroso, y todos la aceptan sin chistar, sin preguntarse más allá de la declaración, no hay verificación de fuentes o hechos. Las cosas son como son, seguramente se dirían los protagonistas de esta historia sacrificados por Romand a sangre fría el 9 de enero de 1993.

Carrerè se emplea a fondo para presentar la vida de Romand, el origen de su mitomanía, su juventud y la vida como aparente marido y padre modelo, su crimen y cómo afronta el proceso judicial. A la vez, el lector es testigo de las dificultades éticas que el escritor debe sobrepasar para encontrar un punto de vista que haga justicia tanto al victimario como a sus víctimas, y que evite caer en regodeos sentimentales o morales. Su trabajo es impecable.

El veredicto final condena a Romand a cadena perpetua. Eso fue en 1996, pero por disposiciones legales, la perpetuidad terminó el año pasado tras 26 años de prisión. Romand, que por estas fechas tendrá unos 66 años, se encuentra bajo libertad condicional desde mediados de 2019 en la Abadía de Fontgombault, en Francia, donde fue acogido tras su “conversión” durante la condena.

La lectura de El adversario de Carrère permite reflexionar sobre el poder de la mentira cuando nadie se atreve a ponerla en duda: “Un mentiroso, por lo general, se esfuerza en ser verosímil: como lo que contaba no lo era, debía ser cierto.”

Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

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