El PEI de El CONACYT: Un renovado apoyo a la innovación y el desarrollo tecnológico

"La clave para que este sistema funcione es conjuntar acciones y esfuerzos para que la innovación se traduzca, en los hechos, en un motor del desarrollo sostenido y más justo para México..."

El PEI de El CONACYT: Un renovado apoyo a la innovación y el desarrollo tecnológico

En una economía del conocimiento como la que aspiran alcanzar los países emergentes sólo hay un camino para el éxito: la innovación. Esta escueta frase podría ser la síntesis del mensaje que compartieron destacados expertos en el tema durante las jornadas del Foro Internacional Sinnco (Sistemas de Innovación para la Competitividad), organizado en fechas recientes por el Gobierno del Estado de Guanajuato y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología CONACYT.

El evento se llevó a cabo en el Poliforum de León con grandes recursos como la participación de destacados conferencistas, exhibición de casos de éxito en la innovación y el premio a la innovación pero, hay que decirlo, con muy poca asistencia de empresarios y emprendedores. Propició entre otras cosas una seria reflexión sobre el tópico de la innovación, y fue el marco idóneo para dar a conocer las novedades de la séptima edición del Programa de Estímulos a la Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación 2015 (PEI) de El CONACYT.

El tema es más que actual, toda vez que justamente nuestro país, igual que muchos otros emergentes o en desarrollo, se  encuentra  en una transición, al pasar de una economía industrial o agrícola, basada en la producción de bienes y servicios, hacia una basada en conocimiento, que puede definirse como un modelo de desarrollo basado en la existencia de sistemas sostenibles, capaces de capitalizar el conocimiento y transformarlo en bienes de capital y de innovación hacia niveles substanciales de productividad industrial, bienestar regional y competitividad global.

La clave para que este sistema funcione es conjuntar acciones y esfuerzos para que la innovación se traduzca, en los hechos, en un motor del desarrollo sostenido y más justo para México, basado en al menos 4 pilares considerados como imprescindibles: Mano de obra educada y calificada, un ecosistema de innovación eficaz, una infraestructura de información y comunicación adecuada y, finalmente, un régimen económico e institucional conductor del conocimiento.

Suponiendo que México cuenta o contará con estas condiciones promovidas desde el Estado, al menos desde la institución más sólida en ese entorno, el CONACYT, es importante analizar lo que implica un ecosistema de innovación eficaz, que se traduzca en un entorno que fomente la investigación y el desarrollo y se traduzca en empresas innovadoras, que se desarrollen con éxito en un entorno altamente competitivo y de cambios constantes y rápidos.

Tal ecosistema sólo podría funcionar si es el resultado de acciones concretas de política de apoyo a la ciencia y la tecnología, tales como mayor inversión en el desarrollo científico, la creación, absorción y fortalecimiento del capital humano altamente calificado, una política diferenciada por regiones, atención a sectores estratégicos, la vinculación entre las universidades-empresas y gobierno y, finalmente, una cadena de financiamiento a la innovación.

En esta cadena, vale la pena subrayar, un eslabón importante es el Programa de Estímulo a la Investigación, desarrollo tecnológico e innovación (PEI) 2015 de EL CONACYT, en sus tres modalidades –INNOVAPYE, INNOVATEC Y PROINNOVA-, cuya convocatoria abrió hace apenas unos días y que constituye, al decir de los funcionarios que lo diseñaron, la herramienta de apoyo más valiosa disponible para empresarios y emprendedores de micro, medianas, pequeñas y grandes empresas.

El objetivo de este programa es incentivar (léase, premiar) la inversión de las empresas en actividades y proyectos relacionas con la investigación, desarrollo tecnológico e innovación, a través del otorgamiento de estímulos complementarios (subsidios) para apoyar la competitividad de la economía nacional.

Para ello, dicho programa contará con una “bolsa histórica” de recursos financieros, estimada en más de 4 mil millones de pesos (pendientes aún de autorizar por el Congreso de la Unión), que se destinarán a completar la inversión de empresas privadas en investigación, desarrollo tecnológico e innovación, con aportaciones “a fondo perdido” que cubrirán un 35% de las inversiones que se realicen en el ejercicio fiscal 2015, más 75% del gasto que se genere en la empresa por la vinculación con universidades o centros de investigación.

Los que ya han concursado con éxito o sin él en estas convocatorias, saben que el camino para obtener sus beneficios, traducidos en subsidios, no es fácil. Nadie puede negar que la burocracia aún enmaraña el proceso: simplemente inscribirse en el RENIECYT, como requisito indispensable para acceder al PEI, sigue siendo una pesadilla. No exagero, lo juro: implica muchas horas-hombre de paciente gestión en una plataforma informática inestable y con un pésimo soporte de técnicos o asesores, lo que puede hacer que el trámite se demore meses, sino años.

No hay atajos para superar esta dificultad: sólo paciencia y mucho empeño, o asesorarse con expertos, académicos o particulares que dominen el tema del registro en el RENIECYT, y suerte para que la solicitud pase los filtros de evaluación y finalmente sea aprobada antes del término de la convocatoria, establecido el 7 de noviembre del año en curso.

Otro “handicap” en esta carrera de obstáculos es sin duda el desconocimiento de los empresarios de lo que se llama el lenguaje tecnológico. No basta con exponer una idea genial y tener un proyecto para realizarlo; los evaluadores del programa califican exageradamente el cómo se exponen y hasta los verbos que se utilizan para la redacción de objetivos, metodologías y resultados.

Este obstáculo mayor puede sortearse en parte si se utiliza un recurso implícito en las reglas de operación o términos de referencia del PEI: Sujetar la redacción, definiciones y alcances de la propuesta, a la Norma Mexicana de Gestión Tecnológica NMX-GT.XXX.IMNC-20XX disponible en la web y, sobre todo, aplicar mucho sentido común para no desvirtuar los propósitos de le empresa con grandes discursos o reseñas de éxitos previos, y limitarse en lo posible a atender las indicaciones que incluye la plataforma, de manera concisa y precisa.

Otro reto importante es lograr una vinculación efectiva y eficiente con alguna universidad o centro de investigación, inscrito también en el RENIECYT. En las anteriores ediciones del PEI, se exigía la presentación de una carta compromiso, firmada por el representante legal de la institución vinculada. La realización de esté trámite aparentemente sencillo ---obtener la carta de vinculación en tiempo y forma--- fue también un “quebradero de cabeza” para los aspirantes a obtener estos fondos, pues la burocracia obligaba a una gestión de meses, y muchos esfuerzos para obtener el documento. Conocí el caso de una universidad veracruzana que para entregar la carta firmada por su rector tardó 2 años, porque en la agenda del catedrático no había espacio para la firma de estos documentos.

Afortunadamente ese trámite ya no es requisito para enviar una propuesta a través del portal de CONACYT. La nueva plataforma de gestión de propuestas en línea, aparentemente mucho más simplificada que la anterior, permite la aceptación del compromiso de vinculación por parte de las universidades o centros de investigación con un simple “enter”, siempre que dicha institución se encuentre en la base de datos del sistema. Gran avance, sin duda.

Esta convocatoria ofrece en el sistema de CONACYT varios tutoriales, más que simplificarán el proceso, o que al menos tienen esa intención. Crucemos los dedos junto con los responsables de esta innovación tecnológica, para que ahora si funcione.

De cualquier forma, no es ocioso insistir en cuidar los pasos metodológicos que implica la gestión de propuestas ante el PEI, y seguir en la medida de lo posible los 10 pasos que sugerimos como ruta de éxito y que recaban la experiencia de nuestro despacho consultor, luego de 12 años de gestionar con éxito más de 200 solicitudes de apoyo en este y otros fondos de apoyo:

1. Seleccionar de entre una cartera de proyectos innovadores el proyecto con mucho cuidado, sobre todo considerando su contenido innovador. Sin innovación no hay desarrollo tecnológico exitoso, y si dicha innovación no implica a corto plazo ganancias y mayor competitividad para la empresa proponente, entonces simplemente no es innovación.

2. Basar las expectativas en un diagnóstico de la empresa, sus capacidades y un sólido plan de negocios.

3. Conocer a detalle las características del Fondo y el funcionamiento de la aplicación web para subir la propuesta. Se recomienda realizar la gestión apoyados en herramientas informáticas eficaces, como una buena computadora u ordenador y con un excelente acceso a internet.

4. Anticiparse a cumplir con requerimientos “difíciles”, como concretar la vinculación y obtener el registro del RENIECYT. Lo ideal es solicitarlo con 6 a 12 meses de antelación a la convocatoria de interés.

5. Contar con los recursos financieros para echar a andar el proyecto, con o sin el subsidio de CONACYT. La complementariedad en las inversiones de la empresa es indispensable para que se obtengan los fondos solicitados.

6. Contar con aliados y socios tecnológicos fiables, que reamente sumen al proyecto y complementen los esfuerzos del equipo de desarrolladores interno.

7. Ser impecables en los compromisos que se contraigan con el Fondo, veraces en la información que se solicita, y realistas en las expectativas planteadas como objetivos.

8. Establecer una ruta crítica del proceso de gestión, para que no se obvie ningún paso y se respeten los tiempos. La sugerencia es que se envíe la propuesta a evaluación, al menos 15 días antes de la fecha de cierre de la convocatoria.

9. Prever las obligaciones que conllevará la obtención de fondos, y respetar en lo posible los tiempos comprometidos en el plan de trabajo del proyecto.

10. Involucrar y premiar a cada partícipe en el proyecto comprometido, con énfasis en la formación de recursos humanos, becas, incorporación de posgrados, etc., El beneficio compartido será multiplicado para todos.

Cabe mencionar que durante las semanas previas al cierre de convocatoria, y a lo largo del año, nuestro despacho dictará talleres intensivos para orientar a empresarios y emprendedores en esta ardua tarea de la gestión. Los talleres se realizarán en varios puntos del país. Si tienen interés, favor de consultar con nuestros expertos.

Asimismo, en caso de dudas o mayor información, estamos a su servicio: Contacto Consultores Empresariales S.C., tel. (477) 6375571, por Skype: kela.garcia13, o bien a través de nuestra dirección electrónica de atención a clientes: soportedir.cyt@gmail.com

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