Opinión • Resistir • Arturo Mora

“Si algo debemos dejar claro es que la libertad es a su vez voluntad, y que el amor es elección y compromiso…”
Opinión • Resistir • Arturo Mora

A pesar de las ruinas y la muerte donde siempre acaba la ilusión, la fuerza de mis sueños es tan fuerte que renace con toda exaltación y mis manos nunca quedarán vacías.
Sophia de Mello Breyner Andresen

Hacer lo útil, decir lo justo y contemplar lo bello; es bastante para una vida.
T. S. Eliot

Para un ser consciente, el existir consiste en cambiar, en madurar, en crearse indefinidamente a sí mismo.
Henri Bergson

Si bastara con amar, las cosas serían demasiado sencillas.
Albert Camus

Julio Cortázar escribió: El truco es volverse fuerte de corazón sin perder la ternura del alma. La realidad avasalla sin piedad a las personas. A la lógica de la estructura económica vigente no le importan los daños colaterales, la gente se va convirtiendo en seres desechables, sentenció Zygmunt Bauman, esto bajo la única lógica permitida, la del mercado. ¿Cómo resistir ante los embates de una realidad social y sobre todo económica que busca crear consumidores, y a la vez hacer que la única condición que vale para existir es comprar, y mejor si es a crédito? Pareciera que todo se reduce a Vivir para comprar, vivir para pagar.

Es claro que todo se va mercantilizando. Hoy los afectos, la emociones y los sentimientos son usados para crear nuevas e innecesarias necesidades. Cada vez hay más cosas que comprar, más productos para hacer más fácil la vida. Pareciera determinante evitar el esfuerzo del trabajo doméstico o tener todo lo necesario para ahorrar tiempo, tiempo que debe de usarse para ser más productivos o para consumir más, ya sea ver series o películas o llenar el tiempo haciendo cosas para no pensar, para descansar del mundo y las dinámicas que se imponen desde el trabajo, para vivir sin reflexionar y cuestionar las condiciones materiales de vida. 

Algo va mal cuando la injusticia social crece cada año, cuando el dolor y la muerte son convertidas en mercancías y los derechos humanos son reconocidos en una retórica humanista desde las posiciones de poder pero en los hechos son negados y violentados.

Hoy la realidad se puede contabilizar y mostrar en tiempo real. Ésta es una página en el ciberespacio que nos puede poner en contexto y de alguna manera poner cifras crudas, reales, sin maquillaje, de lo que estamos haciendo en el mundo. No dejen de abrir laliga; nos puede ayudar a buscar entender qué cosas resistimos como personas y como especie humana, y ver de alguna manera el saldo civilizatorio.

Tal vez se resiste irremediablemente porque no tenemos conciencia de lo implica. Tal vez por que no hemos querido asumir el compromiso con los otros, con los demás al ver, conocer, aceptar que vivimos en un mundo que no hace mejores seres humanos por principio, lo que nos llevaría a la intentar contestar la pregunta: ¿Se trata de vivir con plenitud, derechos y libertad, o es un asunto de sólo permanecer y resistir hasta que la muerte nos venza?

Ernesto Sabato escribió en su libro La Resistencia:Cuando somos sensibles, la cercanía con la presencia humana nos sacude, nos alienta, comprendemos que es el otro quien siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos, es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente. Esto nos recuerda que cuando el otro, la otra, los otros, los demás entran en escena, nuestra vida puede tener sentido, significado y oportunidad, y es que el amor —y desde el amor– es lo único que nos anima y nos reivindica como sujetos concretos, con todo lo que somos y lo que nos falta, pero nos permite encontrar en la fraternidad, en la sororidad y en la solidaridad, algunos caminos para tener la fuerza, deseo y voluntad para sobrevivir, para resistir.

Haruki Murakami plasmó en Kafka en la orilla:

Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a perder o a ganar. Tampoco quiero una muralla para repeler las fuerzas que lleguen del exterior. Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo. Fortaleza para resistir en silencio cosas como la injusticia, el infortunio, la tristeza, los equívocos, las incomprensiones.

Habrá que ir tejiendo.

El mundo gira cada día, y la buena fortuna como deseo nos hace percibir y comprometernos con personas de carne y hueso, con nombre y apellido. Vamos fincando el deseo y la esperanza de vernos en ellas como reflejo, como espejo y como un lugar y un no lugar para ser y estar en el mundo. De ahí la fuerza del amor que se siente y de aquello con lo que se sueña, con la ilusión que se va concretando con la palabra, con los actos, y que buscar reivindicar lo mejor de las personas que deseamos ser ante los ojos y el corazón del otro, ese otro que nos hacer ser quienes somos.

Marguerite Yourcenar lo dejó como una sentencia de lo humano que nos define:

Hay tres líneas en la biografía de todo ser humano, y nunca son una horizontal y dos perpendiculares. Son tres líneas sinuosas, perdidas al infinito, constantemente próximas y divergentes: lo que un hombre ha creído ser, lo que ha querido ser y lo que fue.

Y ese ser es siempre con un otro. 

Por ahora, el mundo, el país se mueve en dicotomías del todo o nada, y es insuficiente para resolver de fondo los problemas que tenemos. No ayudan en nada los estereotipos, las clasificaciones, los racismos, los clasismos, las transfobias, homofobias y lesbofobias,la aporofobia -el miedo a los pobres-, la injusticia, la exclusión social, la discriminación, la pobreza, las violencias y ahora sobre todo las explicaciones banales y simplistas de la vida, que nos obligan poner una renovada voluntad de querer cambiar el estado de cosas, de hacer los ajustes y mejoras a las formas de vida y de subsistencia que tenemos, a crear nuevos mundos posibles que den paso a una mejor civilización y a la posibilidad de ser personas en dignidad, en igualdad, en derechos y en la singularidad de ejercer la libertad.

Elif Shafak, escritora turca, nos invita a pensar desde el pensamiento crítico en su breve ensayo Cómo mantenerse cuerdo en la era de la división, en el que afirma:

El momento en que dejamos de escuchar opiniones diversas es también cuando dejamos de aprender. Porque la verdad es que no aprendemos mucho de la igualdad y la monotonía. Normalmente aprendemos de las diferencias.

En la vida, la mayor parte de lo que hemos llegado a comprender a lo largo de los años lo hemos adquirido al interactuar con opiniones diferentes y a menudo desafiantes, y al encontrarnos con información, críticas y conocimientos hasta el momento desconocidos para nosotros, para luego procesarlos internamente a partir de las semillas de las discusiones, lecturas y observaciones.

En ese sentido tenemos que salir ya de la caverna y,como dijo Irene Vallejo, Para transformar el mundo hay que reformular los mitos antiguos.

Debemos, más temprano que tarde, comprender queLa vida es un pequeño espacio de luz entre dos nostalgias: la de lo que aún no has vivido y la de lo que ya no vas a poder vivir. Y el momento justo de la acción es tan confuso, tan resbaladizo y tan efímero que lo desperdicias mirando con aturdimiento alrededor, como ha escrito Rosa Montero.

Si algo debemos dejar claro es que la libertad es a su vez voluntad, y que el amor es elección y compromiso,y Si existe la libertad entonces no puede existir el destino, por lo tanto, nosotros mismos somos nuestro propio destino, escribió el Premio Nobel de Literatura Imre Kertész. No se trata de resistir sino de vivir, pensar y hacer. Mente, corazón y manos, desde la voluntad y con el amor para —y con– los demás.

Comentarios